Terror en El Pollo: Sicarios acribillan a tres hombres en Manabí, uno muere en el acto tras matanza de seis personas

Terror en El Pollo: Sicarios acribillan a tres hombres en Manabí, uno muere en el acto tras matanza de seis personas

La violencia narco sacude nuevamente El Pollo, sector del cantón Santa Ana en Manabí, donde sicarios dispararon contra tres hombres la noche del 15 de febrero de 2026, dejando uno muerto en el sitio y dos heridos graves, intensificando el terror en una zona ya marcada por la matanza reciente de seis personas en una vivienda cercana. El ataque ocurrió alrededor de las 9:00 p.m. en la vía principal que conecta Santa Ana con Jipijapa, cuando los victimarios en motocicleta abrieron fuego con pistolas 9mm y escopetas, según testigos que alertaron al ECU 911. Este suceso, posterior a la masacre del pasado jueves donde una familia entera fue ejecutada por presuntos ajustes de cuentas, eleva a 10 el número de homicidios en menos de una semana, posicionando a Manabí como epicentro de la crisis de seguridad en la costa ecuatoriana.

En El Pollo, un barrio humilde de pescadores y agricultores, la escena fue dantesca: casquillos de bala regados por docenas, sangre manchando el asfalto y vecinos aterrorizados resguardados en sus hogares. La víctima fatal, identificada como José Luis Mendoza de 32 años, era conocido como transportista informal y cayó sin vida ante sus compañeros, heridos con impactos en abdomen y piernas. La Policía Nacional confirmó que el móvil apunta a sicariato ligado al crimen organizado, con bandas disputando control de rutas de droga desde Colombia hacia puertos como Manta. Autoridades del Ministerio del Interior reportan más de 1.200 homicidios en Ecuador en 2026, un 15% más que el año anterior, con Manabí contribuyendo el 20% de estos casos violentos.

La matanza previa en una vivienda de El Pollo, donde seis personas —incluyendo dos mujeres y un menor— fueron acribilladas el 12 de febrero, había generado operativos masivos con 200 agentes y drones, pero la respuesta parece insuficiente ante la audacia de los sicarios. Alcaldes de Santa Ana y vecinos claman por intervención militar permanente, recordando el estado de excepción prorrogado por el presidente Daniel Noboa en enero. “La violencia en Manabí nos tiene secuestrados; después del Carnaval 2026 con sus disfraces diabólicos, ahora enfrentamos demonios reales”, declaró el líder comunitario Pedro Gómez en una rueda de prensa improvisada. Expertos vinculan estos ataques a la corrupción en el sector público, donde Ecuador ocupa el puesto 116 en el Índice de Percepción de la Corrupción, facilitando la infiltración de carteles en instituciones locales.

Sectores como El Pollo sufren el embate directo: escuelas suspenden clases, mercados cierran temprano y familias emigran a Portoviejo o Quito. En redes sociales, #TerrorEnElPollo y #ViolenciaManabi viralizan videos del crimen, sumando millones de vistas junto a debates sobre therians adolescentes que buscan escape en identidades animales ante tanta inseguridad. La Fiscalía abrió dos investigaciones paralelas por homicidio calificado y asociación ilícita, con allanamientos en Jipijapa que incautaron armas y drogas. Mientras, emergencias por lluvias en Esmeraldas y Los Ríos distraen recursos nacionales, dejando a Manabí en abandono.

Gobierno anuncia refuerzos: 500 policías más y cárceles de máxima seguridad para capos, pero ONGs como Fundación Ciudadanía y Desarrollo critican la falta de prevención social en barrios vulnerables. Economistas advierten que la violencia frena el turismo post-Carnaval y exportaciones bananeras, costando millones al PIB manabita. Testimonios de sobrevivientes relatan: “Los sicarios gritaban ‘esto es por deuda’; huimos por milagro”. En este contexto de terror en El Pollo, Ecuador urge estrategias integrales contra el narco, combinando inteligencia, justicia y desarrollo para pacificar Santa Ana.

La escalada post-matanza exige unidad: iglesias oran por paz, influencers llaman a marchas y políticos prometen mano dura. Sin embargo, sin atacar raíces como corrupción y pobreza, la sangre seguirá corriendo en Manabí. El Pollo, de gallineros tranquilos a escenario de plomo, clama auxilio antes de que sea tarde.


Terror in El Pollo: Hitmen Gun Down Three Men in Manabí, One Dies on the Spot After Massacre of Six People

Narcotics violence shakes El Pollo, a sector in the Santa Ana canton of Manabí, where hitmen opened fire on three men on the night of February 15, 2026, leaving one dead on the scene and two seriously wounded, intensifying the terror in an area already marked by the recent massacre of six people in a nearby house. The attack occurred around 9:00 p.m. on the main road connecting Santa Ana to Jipijapa, when the assailants, riding motorcycles, fired guns with 9mm pistols and shotguns, according to witnesses who alerted ECU 911. This incident, following the massacre the previous Thursday in which an entire family was executed in what is believed to be a settlement of scores, brings the death toll to 10 in less than a week, positioning Manabí as the epicenter of the security crisis on Ecuador’s coast.

In El Pollo, a poor neighborhood of fishermen and farmers, the scene was horrific: dozens of bullet casings scattered across the pavement, blood staining the asphalt, and terrified neighbors taking shelter in their homes. The fatal victim, identified as 32-year-old José Luis Mendoza, was known as an informal transporter and died in front of his companions, who were injured with gunshots to the abdomen and legs. The National Police confirmed that the motive points to hitmen linked to organized crime, with gangs fighting for control over drug routes from Colombia to ports like Manta. Authorities from the Ministry of the Interior report over 1,200 homicides in Ecuador in 2026, a 15% increase from the previous year, with Manabí contributing 20% of these violent cases.

The previous massacre in a home in El Pollo, where six people — including two women and a minor — were gunned down on February 12, had triggered large-scale operations with 200 agents and drones, but the response seems insufficient given the audacity of the hitmen. The mayors of Santa Ana and local residents are calling for permanent military intervention, reminding everyone of the state of emergency extended by President Daniel Noboa in January. “Violence in Manabí has us hostage; after Carnival 2026 with its devilish costumes, we are now facing real demons,” said community leader Pedro Gómez in an impromptu press conference. Experts link these attacks to corruption in the public sector, where Ecuador ranks 116th in the Corruption Perception Index, facilitating the infiltration of cartels into local institutions.

Neighborhoods like El Pollo are suffering the direct blow: schools suspend classes, markets close early, and families emigrate to Portoviejo or Quito. On social media, #TerrorEnElPollo and #ViolenciaManabi go viral, with crime videos accumulating millions of views alongside debates about teenage therians seeking escape in animal identities amid the insecurity. The Attorney General’s Office has opened two parallel investigations for aggravated homicide and organized crime, with raids in Jipijapa seizing weapons and drugs. Meanwhile, emergencies due to floods in Esmeraldas and Los Ríos are diverting national resources, leaving Manabí abandoned.

The government has announced reinforcements: 500 more police officers and maximum-security prisons for crime bosses, but NGOs like Fundación Ciudadanía y Desarrollo criticize the lack of social prevention in vulnerable neighborhoods. Economists warn that the violence is stalling post-Carnival tourism and banana exports, costing millions to the Manabí GDP. Survivors’ testimonies recount: “The hitmen shouted ‘this is for the debt’; we escaped by miracle.” In this context of terror in El Pollo, Ecuador urgently needs comprehensive strategies against drug trafficking, combining intelligence, justice, and development to pacify Santa Ana.

The escalation post-massacre demands unity: churches pray for peace, influencers call for marches, and politicians promise an iron fist. However, without addressing the roots of corruption and poverty, the blood will keep flowing in Manabí. El Pollo, once a peaceful chicken coop, has turned into a scene of lead, crying for help before it’s too late.


Terror em El Pollo: Sicários Disparam Contra Três Homens em Manabí, Um Morre no Local Após Massacre de Seis Pessoas

A violência narcotraficante abala novamente El Pollo, um setor do cantão de Santa Ana em Manabí, onde sicários dispararam contra três homens na noite de 15 de fevereiro de 2026, deixando um morto no local e dois gravemente feridos, intensificando o terror em uma área já marcada pelo recente massacre de seis pessoas em uma casa próxima. O ataque ocorreu por volta das 21h00 na via principal que conecta Santa Ana a Jipijapa, quando os criminosos, em motocicletas, abriram fogo com pistolas 9mm e espingardas, segundo testemunhas que alertaram o ECU 911. Este evento, posterior à massacre da quinta-feira passada, onde uma família inteira foi executada em um provável acerto de contas, eleva para 10 o número de homicídios em menos de uma semana, posicionando Manabí como o epicentro da crise de segurança na costa equatoriana.

Em El Pollo, um bairro humilde de pescadores e agricultores, a cena era horrível: cápsulas de bala espalhadas por dezenas, sangue manchando o asfalto e vizinhos aterrorizados se resguardando em suas casas. A vítima fatal, identificada como José Luis Mendoza, de 32 anos, era conhecido como transportador informal e morreu na frente de seus companheiros, que ficaram feridos com tiros no abdômen e nas pernas. A Polícia Nacional confirmou que o motivo parece ser sicariato ligado ao crime organizado, com facções disputando o controle das rotas de drogas de Colômbia para portos como Manta. As autoridades do Ministério do Interior relatam mais de 1.200 homicídios no Equador em 2026, um aumento de 15% em relação ao ano anterior, com Manabí respondendo por 20% desses casos violentos.

O massacre anterior em uma casa de El Pollo, onde seis pessoas — incluindo duas mulheres e um menor — foram fuziladas no dia 12 de fevereiro, gerou operações em grande escala com 200 agentes e drones, mas a resposta parece insuficiente diante da ousadia dos sicários. Os prefeitos de Santa Ana e os moradores locais pedem uma intervenção militar permanente, lembrando o estado de exceção prorrogado pelo presidente Daniel Noboa em janeiro. “A violência em Manabí nos tem sequestrados; depois do Carnaval 2026 com suas fantasias diabólicas, agora estamos enfrentando demônios reais”, declarou o líder comunitário Pedro Gómez em uma coletiva improvisada. Especialistas vinculam esses ataques à corrupção no setor público, onde o Equador ocupa a posição 116 no Índice de Percepção de Corrupção, facilitando a infiltração de cartéis nas instituições locais.

Setores como El Pollo sofrem diretamente: escolas suspendem as aulas, mercados fecham mais cedo e famílias emigram para Portoviejo ou Quito. Nas redes sociais, #TerrorEnElPollo e #ViolenciaManabi viralizam vídeos do crime, somando milhões de visualizações, ao lado de debates sobre adolescentes therians que buscam fuga em identidades animais diante da insegurança. A Procuradoria Geral da República abriu duas investigações paralelas por homicídio qualificado e associação criminosa, com apreensões de armas e drogas em Jipijapa. Enquanto isso, as emergências por chuvas em Esmeraldas e Los Ríos estão desviando recursos nacionais, deixando Manabí em abandono.

O governo anunciou reforços: 500 policiais a mais e prisões de máxima segurança para os chefes do tráfico, mas ONGs como a Fundação Cidadania e Desenvolvimento criticam a falta de prevenção social em bairros vulneráveis. Economistas alertam que a violência freia o turismo pós-Carnaval e as exportações de bananas, custando milhões ao PIB de Manabí. Testemunhos de sobreviventes relatam: “Os sicários gritavam ‘isso é por dívida’; escapamos por milagre.” Nesse contexto de terror em El Pollo, o Equador precisa urgentemente de estratégias integradas contra o narcotráfico, combinando inteligência, justiça e desenvolvimento para pacificar Santa Ana.

A escalada pós-massacre exige unidade: igrejas oram pela paz, influenciadores convocam marchas e políticos prometem mão pesada. No entanto, sem atacar as raízes da corrupção e da pobreza, o sangue continuará correndo em Manabí. El Pollo, de galinheiros tranquilos a um cenário de chumbo, clama por socorro antes que seja tarde demais.

Publicado:

Noticias relacionadas

¡Galápagos al límite! Allan Piccinin documenta el frágil equilibrio de tiburones y gigantes marinos en exclusiva expedición oceánica

¡Galápagos al límite! Allan Piccinin documenta el frágil equilibrio de tiburones y gigantes marinos en exclusiva expedición oceánica

Puerto Baquerizo Moreno, Galápagos – 6 de marzo de 2026. El biólogo marino y cineasta submarino Allan Piccinin lidera una expedición técnica y documental en las Islas Galápagos para registrar el equilibrio precario de los ecosistemas marinos, con foco en especies oceánicas de gran porte como tiburones martillo, ballenas jorobadas y fauna pelágica que sostienen […]

Contacto

Suscríbete y no te pierdas ninguna novedad.

    All Content © 2025 Ecuausa