Jugaban cartas en la vereda y los acribillaron: tres muertos y dos heridos en El Carmen, Manabí — una provincia que ya lleva más de 550 días bajo estado de excepción

Jugaban cartas en la vereda y los acribillaron: tres muertos y dos heridos en El Carmen, Manabí — una provincia que ya lleva más de 550 días bajo estado de excepción

Era un jueves a las ocho de la noche. Un grupo de hombres se había reunido frente a un local comercial para jugar naipes. Llegaron hombres armados y dispararon. El tiroteo fue tan intenso que una bala perforó una tubería de agua. Nadie detenido. Y El Carmen lleva ya dos masacres en lo que va de 2026.

EL CARMEN, MANABÍ — El jueves 23 de julio de 2026, a las 20:00, un grupo de hombres estaba sentado en la vereda frente a un establecimiento comercial del cantón El Carmen, en el norte de Manabí, jugando cartas. Era una tarde de semana cualquiera en una ciudad que lleva años sin conocer la normalidad. Hombres armados llegaron al sitio y abrieron fuego contra el grupo.

Tres hombres murieron en el acto. Otros dos resultaron heridos y fueron trasladados a casas de salud. La escena quedó registrada en videos difundidos en redes sociales, en los que se aprecia, entre otras cosas, una tubería de agua perforada por uno de los disparos, que dejó un chorro de agua corriendo entre los cuerpos y el pavimento. La Policía Nacional acordonó la zona y comenzó el levantamiento de indicios.

Ningún detenido. Ningún móvil confirmado. La investigación, en curso.

El Carmen, el cantón que no descansa. Lo que ocurrió el jueves por la noche no es un hecho aislado en El Carmen. El cantón, ubicado en el norte de Manabí en la zona de confluencia entre la sierra y la costa, se ha convertido en uno de los puntos más calientes del crimen organizado en Ecuador. Solo en enero de 2026, El Carmen vivió dos episodios de extrema violencia: el 10 de enero, cinco personas fueron asesinadas dentro de un prostíbulo en la comunidad de Santa Teresa, parroquia Santa María, cuando hombres armados llegaron en un vehículo y abrieron fuego contra los presentes. Ese mismo fin de semana — entre el 10 y el 11 de enero — Manabí acumuló 21 muertes violentas en 48 horas, en lo que se convirtió en uno de los episodios más sangrientos del año.

La Policía ha señalado que en El Carmen, como en otros cantones del norte de Manabí como Pedernales y Sucre, los índices de homicidio han mostrado repuntes en 2026 pese al estado de excepción. Según análisis de Primicias, Pedernales pasó de siete a doce crímenes en el primer trimestre comparando 2025 con 2026.

Manabí: 550 días de excepción sin solución. El ataque del jueves ocurre mientras Manabí permanece bajo estado de excepción, una medida que en el gobierno de Daniel Noboa se ha renovado al menos 17 veces para distintas provincias. Manabí lleva más de 550 días consecutivos bajo este régimen especial, que habilita el despliegue de militares en las calles y restringe algunas garantías constitucionales.

Los resultados son contradictorios. Del 1 de enero al 18 de marzo de 2026, la provincia registró 200 muertes violentas, frente a 239 en el mismo periodo de 2025, lo que representa una leve reducción. Sin embargo, investigadores de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado advierten que la persistencia de la violencia pese a la militarización responde a la capacidad de adaptación de las organizaciones criminales. La propia Corte Constitucional ha señalado que el estado de excepción “no debe convertirse en una respuesta rutinaria frente a fenómenos estructurales” y que factores como la debilidad institucional, la desigualdad y la exclusión social requieren políticas públicas diferenciadas, más allá de la militarización.

La Policía ha explicado que el patrón criminal en El Carmen y el norte de Manabí responde a una lucha por la hegemonía territorial entre organizaciones que, tras la caída o fragmentación de sus líderes, se han atomizado y disputan rutas y plazas con mayor ferocidad. “Hay una lucha por la hegemonía criminal que quieren tener las estructuras en el territorio”, dijo el coronel Endara tras los episodios de enero.

Tres hombres que jugaban cartas en la vereda no formaban parte de esa disputa — o al menos eso no ha sido establecido. Lo que sí está claro es que en El Carmen, el simple acto de reunirse en la calle de noche sigue siendo mortal.


They were playing cards on the sidewalk and were gunned down: three dead, two wounded in El Carmen, Manabí — a province that has been under a state of exception for over 550 days

It was a Thursday evening at eight o’clock. A group of men had gathered outside a commercial premises to play cards. Armed men arrived and opened fire. The shooting was so intense that a bullet pierced a water pipe. No arrests. And El Carmen has already seen two massacres in 2026.

EL CARMEN, MANABÍ — On Thursday, July 23, 2026, at 8 p.m., a group of men were sitting on the sidewalk in front of a commercial establishment in the canton of El Carmen, in northern Manabí, playing cards. It was an ordinary weekday evening in a city that has spent years without knowing normality. Armed men arrived and opened fire on the group.

Three men died on the spot. Two others were wounded and taken to local health facilities. The scene was captured in videos circulated on social media, which show — among other things — a water pipe pierced by one of the bullets, leaving a stream of water running between the bodies and the pavement. The National Police cordoned off the area and began collecting evidence.

No arrests. No confirmed motive. The investigation is ongoing.

El Carmen, the canton that never rests. What happened Thursday night is not an isolated incident in El Carmen. The canton, located in northern Manabí at the confluence of the highlands and the coast, has become one of the hottest points of organized crime in Ecuador. In January 2026 alone, El Carmen experienced two episodes of extreme violence: on January 10, five people were killed inside a brothel in the Santa Teresa community when armed men arrived in a vehicle and opened fire. That same weekend — between January 10 and 11 — Manabí accumulated 21 violent deaths in 48 hours, one of the bloodiest episodes of the year.

Police have noted that in El Carmen, as in other northern Manabí cantons such as Pedernales and Sucre, homicide rates have shown upticks in 2026 despite the state of exception. According to Primicias analysis, Pedernales went from seven to twelve killings in the first quarter comparing 2025 to 2026.

Manabí: 550 days of exception, no solution. Thursday’s attack comes while Manabí remains under a state of exception, a measure that under President Daniel Noboa has been renewed at least 17 times across various provinces. Manabí has spent more than 550 consecutive days under this special regime, which enables military deployments on the streets and restricts some constitutional guarantees.

The results are contradictory. From January 1 to March 18, 2026, the province recorded 200 violent deaths, compared to 239 in the same period of 2025 — a slight reduction. However, researchers from the Global Initiative Against Transnational Organized Crime warn that the persistence of violence despite militarization reflects criminal organizations’ capacity to adapt. Ecuador’s Constitutional Court has itself noted that the state of exception “must not become a routine response to structural phenomena” and that factors such as institutional weakness, inequality and social exclusion require differentiated public policies beyond militarization.

Police have explained that the criminal pattern in El Carmen and northern Manabí reflects a territorial power struggle between organizations that, following the fall or fragmentation of their leaders, have splintered and are fighting over routes and markets with greater ferocity. “There is a fight for criminal hegemony that these structures want to have over the territory,” said Colonel Endara after the January episodes.

Three men playing cards on a sidewalk were not part of that dispute — at least that has not been established. What is clear is that in El Carmen, the simple act of gathering in the street at night remains deadly.


Estavam jogando cartas na calçada e foram fuzilados: três mortos e dois feridos em El Carmen, Manabí — uma província sob estado de exceção há mais de 550 dias

Era uma quinta-feira às oito da noite. Um grupo de homens tinha se reunido na frente de um estabelecimento comercial para jogar baralho. Homens armados chegaram e abriram fogo. O tiroteio foi tão intenso que uma bala furou um cano de água. Nenhum detido. E El Carmen já viveu duas chacinas em 2026.

EL CARMEN, MANABÍ — Na quinta-feira, 23 de julho de 2026, às 20h, um grupo de homens estava sentado na calçada em frente a um estabelecimento comercial no cantão El Carmen, no norte de Manabí, jogando cartas. Era uma tarde de semana comum numa cidade que há anos não conhece a normalidade. Homens armados chegaram ao local e abriram fogo contra o grupo.

Três homens morreram no local. Outros dois ficaram feridos e foram levados a unidades de saúde. A cena foi registrada em vídeos divulgados nas redes sociais, que mostram — entre outras coisas — um cano de água perfurado por um dos tiros, deixando um jato d’água correndo entre os corpos e o asfalto. A Polícia Nacional isolou a área e iniciou o levantamento de indícios.

Nenhum detido. Nenhum motivo confirmado. A investigação segue em curso.

El Carmen, o cantão que não descansa. O que aconteceu na noite de quinta-feira não é um fato isolado em El Carmen. O cantão, localizado no norte de Manabí na zona de confluência entre a serra e o litoral, tornou-se um dos pontos mais quentes do crime organizado no Equador. Só em janeiro de 2026, El Carmen viveu dois episódios de violência extrema: em 10 de janeiro, cinco pessoas foram assassinadas dentro de um prostíbulo na comunidade Santa Teresa, quando homens armados chegaram em um veículo e abriram fogo. Naquele mesmo fim de semana — entre 10 e 11 de janeiro — Manabí acumulou 21 mortes violentas em 48 horas, um dos episódios mais sangrentos do ano.

A Polícia apontou que em El Carmen, assim como em outros cantões do norte de Manabí como Pedernales e Sucre, as taxas de homicídio mostraram aumento em 2026, apesar do estado de exceção. Segundo análise da Primicias, Pedernales passou de sete para doze crimes no primeiro trimestre comparando 2025 com 2026.

Manabí: 550 dias de exceção sem solução. O ataque de quinta-feira ocorre enquanto Manabí permanece sob estado de exceção, medida que no governo de Daniel Noboa foi renovada ao menos 17 vezes para diferentes províncias. Manabí passa de 550 dias consecutivos sob esse regime especial, que habilita o desdobramento de militares nas ruas e restringe algumas garantias constitucionais.

Os resultados são contraditórios. De 1 de janeiro a 18 de março de 2026, a província registrou 200 mortes violentas, contra 239 no mesmo período de 2025, o que representa uma leve redução. Porém, pesquisadores da Iniciativa Global contra o Crime Organizado Transnacional alertam que a persistência da violência apesar da militarização reflete a capacidade de adaptação das organizações criminosas. A própria Corte Constitucional assinalou que o estado de exceção “não deve se tornar uma resposta rotineira a fenômenos estruturais” e que fatores como a fragilidade institucional, a desigualdade e a exclusão social exigem políticas públicas diferenciadas, além da militarização.

A Polícia explicou que o padrão criminal em El Carmen e no norte de Manabí reflete uma disputa territorial entre organizações que, após a queda ou fragmentação de seus líderes, se atomizaram e disputam rotas e praças com ainda mais ferocidade. “Há uma luta pela hegemonia criminal que essas estruturas querem ter sobre o território”, disse o coronel Endara após os episódios de janeiro.

Três homens jogando cartas na calçada não faziam parte dessa disputa — pelo menos isso não foi estabelecido. O que está claro é que em El Carmen, o simples ato de se reunir na rua à noite continua sendo mortal.

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