El Cuarto Circuito comparó la política de detención del ICE con los campos de internamiento de japoneses en la Segunda Guerra Mundial — y ya es la novena derrota apelativa de la administración
El tribunal de apelaciones de Filadelfia rechazó ayer en un fallo de 2 a 1 que EE.UU. pueda detener a inmigrantes de larga residencia sin audiencia de fianza, y el juez escribió que la política levanta preocupaciones “profundas” por su analogía con episodios oscuros de la historia americana. El Supremo escuchará los argumentos el 13 de octubre. Más de 20.000 peticiones de hábeas corpus ya resultaron en victorias para detenidos en tribunales de primera instancia.
RICHMOND, VIRGINIA / WASHINGTON — El jueves 10 de septiembre de 2026, el Tribunal de Apelaciones del Cuarto Circuito, con sede en Richmond, Virginia, emitió un fallo de 2 a 1 que rechazó la política de la administración Trump de detención obligatoria sin audiencia de fianza para inmigrantes indocumentados que llevan años viviendo dentro del país. Es la novena derrota que acumula la administración a nivel de tribunales de apelación en este mismo litigio.
Pero lo que convirtió este fallo en algo diferente a los ocho anteriores no fue solo el resultado — fue el lenguaje. El juez Berner, designado por Biden, escribió para la mayoría que la interpretación del gobierno sobre la ley de inmigración levantaba “preocupaciones profundas” porque podría someter a millones de personas que viven en EE.UU. a detención masiva sin proceso individual. Y fue explícito sobre la analogía histórica: el fallo menciona el internamiento de japoneses-americanos durante la Segunda Guerra Mundial como un capítulo oscuro de la historia americana con el que la política actual guarda similitudes perturbadoras.
El gobierno no argumentó en ninguno de los dos casos del Cuarto Circuito que los detenidos representaran un peligro para la comunidad o un riesgo de fuga. Simplemente dijo que la ley los obliga a detenerlos. El tribunal rechazó ese argumento.
Lo que la política prohíbe — y lo que los tribunales están restaurando. La política fue introducida mediante un memorando del DHS en julio de 2025 y refrendada por la Junta de Apelaciones de Inmigración en septiembre de 2025. Su mecanismo: reclasificar a los inmigrantes que entraron sin ser formalmente admitidos — aunque lleven años o décadas en el país — como “solicitantes de admisión”, una categoría que bajo la ley de 1996 está sujeta a detención obligatoria sin opción a fianza.
La consecuencia práctica: desde julio de 2025, personas con 10, 15 o 20 años de residencia en EE.UU., sin antecedentes penales, con empleo estable e hijos ciudadanos americanos, comenzaron a languidecer en centros de detención privados sin poder comparecer ante un juez para pedir su liberación.
La respuesta judicial ha sido masiva. Más de 20.000 peticiones individuales de hábeas corpus — el recurso que permite a cualquier persona detenida pedir a un tribunal que revise la legalidad de su detención — ya resultaron en victorias para los detenidos en tribunales de primera instancia. Y en el nivel apelativo, el conteo es nueve a dos: nueve circuitos fallaron contra la política, dos — en diferentes momentos y con diferentes matices — la avalaron o no la rechazaron.
El Supremo: argumentos orales el 13 de octubre. El caso ya está en el Tribunal Supremo. El DOJ y el DHS presentaron en julio de 2026 la petición formal para que el Supremo resuelva el conflicto entre circuitos. La Corte Suprema aceptó el caso y fijó los argumentos orales para el 13 de octubre de 2026 — cinco semanas antes de las elecciones de mitad de período.
La ACLU fue directa en su valoración: “Los tribunales han rechazado repetida y contundentemente la reinterpretación radical de la administración Trump de las leyes de detención. Esta decisión es otra victoria crítica contra la crueldad de la administración y su falta de respeto por el Estado de derecho.”
El DHS respondió que “discrepa enérgicamente” con el último fallo y reiteró que la administración está aplicando la ley tal como fue escrita.
El número que resume la magnitud. Desde enero de 2025 hasta principios de 2026, el número de personas en detención migratoria pasó de 40.000 a más de 68.000 — un aumento del 70%. El número de detenidos por más de un año pasó de 938 a 2.084. Son los que más dependen del resultado que el Supremo dé el 13 de octubre.
Nueve circuitos dicen que detenerlos sin audiencia es ilegal. El Supremo, con una mayoría conservadora de 6 a 3, decidirá si tienen razón.
The Fourth Circuit compared ICE detention policy to Japanese internment camps in WWII — and it’s now the administration’s ninth appellate defeat
The Richmond-based appeals court rejected yesterday 2-1 the U.S.’s ability to hold long-term immigrant residents without bond hearings, and the judge wrote that the policy raises “profound” concerns due to its analogy with dark chapters of American history. The Supreme Court hears oral arguments on October 13. More than 20,000 habeas corpus petitions have already resulted in wins for detainees at the district court level.
RICHMOND, VIRGINIA / WASHINGTON — On Thursday, September 10, 2026, the U.S. Court of Appeals for the Fourth Circuit, based in Richmond, Virginia, issued a 2-1 ruling rejecting the Trump administration’s mandatory detention without bond hearings for undocumented immigrants who have been living inside the country for years. It is the ninth appellate defeat the administration has accumulated in this same litigation.
But what made this ruling different from the eight before it was not just the outcome — it was the language. Judge Berner, a Biden appointee writing for the majority, said the government’s interpretation of immigration law raised “profound” concerns because it could subject millions of people living in the U.S. to mass detention without individual hearings. And the historical analogy was explicit: the ruling cites the internment of Japanese Americans during World War II as a dark chapter in American history with which the current policy bears disturbing similarities.
The government did not argue in either Fourth Circuit case that the detainees posed a danger to the community or a flight risk. It simply argued the law required their detention. The court rejected that argument.
What the policy prohibits — and what courts are restoring. The policy was introduced through a DHS memo in July 2025 and endorsed by the Board of Immigration Appeals in September 2025. Its mechanism: reclassifying immigrants who entered without being formally admitted — even if they’ve lived in the country for years or decades — as “applicants for admission,” a category that under the 1996 law is subject to mandatory detention with no bond option.
The practical result: since July 2025, people with 10, 15 or 20 years of U.S. residence, no criminal records, steady employment and American citizen children have been languishing in private detention centers without being able to appear before a judge to request release.
The judicial response has been massive. More than 20,000 individual habeas corpus petitions — the legal mechanism allowing any detained person to ask a court to review the legality of their detention — have already resulted in wins for detainees at the district court level. And at the appellate level, the count is nine to two: nine circuits ruled against the policy, two — at different moments and with different nuances — upheld or did not reject it.
The Supreme Court: oral arguments October 13. The case is already at the Supreme Court. DOJ and DHS filed the formal petition in July 2026 for the Court to resolve the circuit split. The Supreme Court accepted the case and set oral arguments for October 13, 2026 — five weeks before the midterm elections.
The ACLU was direct: “The courts have repeatedly and resoundingly rejected the Trump administration’s radical reinterpretation of our country’s detention laws. This ruling is another critical victory against the administration’s cruelty and disrespect for the rule of law.”
DHS responded that it “strongly disagrees” with the latest ruling and reiterated it is enforcing the law as written.
The number that captures the magnitude. From January 2025 to early 2026, the number of people in immigration detention went from 40,000 to over 68,000 — a 70% increase. The number held for over a year went from 938 to 2,084. Those are the people who most depend on what the Supreme Court says on October 13.
Nine circuits say holding them without a hearing is unlawful. The Supreme Court, with a 6-3 conservative majority, will decide whether they’re right.
O Quarto Circuito comparou a política de detenção do ICE aos campos de internamento de japoneses na Segunda Guerra Mundial — e é já a nona derrota apelativa da administração
O tribunal de apelações de Richmond rejeitou ontem por 2 a 1 a possibilidade de os EUA deterem imigrantes residentes de longa data sem audiência de fiança, e o juiz escreveu que a política levanta preocupações “profundas” pela analogia com capítulos sombrios da história americana. O Supremo ouve os argumentos orais em 13 de outubro. Mais de 20.000 petições de hábeas corpus já resultaram em vitórias para detenidos em primeira instância.
RICHMOND, VIRGÍNIA / WASHINGTON — Na quinta-feira, 10 de setembro de 2026, o Tribunal de Apelações do Quarto Circuito, com sede em Richmond, Virgínia, emitiu um acórdão de 2 a 1 que rejeitou a política da administração Trump de detenção obrigatória sem audiência de fiança para imigrantes indocumentados que vivem dentro do país há anos. É a nona derrota que a administração acumula em nível de tribunais de apelação neste mesmo litígio.
Mas o que tornou este acórdão diferente dos oito anteriores não foi apenas o resultado — foi a linguagem. O juiz Berner, indicado por Biden, escreveu para a maioria que a interpretação do governo sobre a lei de imigração levantava preocupações “profundas” porque poderia sujeitar milhões de pessoas que vivem nos EUA à detenção em massa sem audiências individuais. E a analogia histórica foi explícita: o acórdão cita o internamento de japoneses-americanos durante a Segunda Guerra Mundial como um capítulo sombrio da história americana com o qual a política atual guarda semelhanças perturbadoras.
O governo não argumentou em nenhum dos dois casos do Quarto Circuito que os detenidos representavam perigo para a comunidade ou risco de fuga. Simplesmente disse que a lei os obriga a detê-los. O tribunal rejeitou esse argumento.
O que a política proíbe — e o que os tribunais estão restaurando. A política foi introduzida por um memorando do DHS em julho de 2025 e referendada pelo Conselho de Apelações de Imigração em setembro de 2025. Seu mecanismo: reclassificar os imigrantes que entraram sem ser formalmente admitidos — mesmo que vivam no país há anos ou décadas — como “solicitantes de admissão”, uma categoria que sob a lei de 1996 está sujeita à detenção obrigatória sem opção de fiança.
O resultado prático: desde julho de 2025, pessoas com 10, 15 ou 20 anos de residência nos EUA, sem antecedentes criminais, com emprego estável e filhos cidadãos americanos, passaram a definhar em centros de detenção privados sem poder comparecer diante de um juiz para pedir a liberação.
A resposta judicial foi massiva. Mais de 20.000 petições individuais de hábeas corpus — o recurso que permite a qualquer pessoa detida pedir a um tribunal que revise a legalidade de sua detenção — já resultaram em vitórias para os detenidos em primeira instância. E no nível apelativo, o placar é nove a dois: nove circuitos decidiram contra a política, dois — em momentos diferentes e com nuances diferentes — a sustentaram ou não a rejeitaram.
O Supremo: argumentos orais em 13 de outubro. O caso já está no Supremo Tribunal. O DOJ e o DHS apresentaram em julho de 2026 o pedido formal para que o Supremo resolva o conflito entre circuitos. O Supremo aceitou o caso e fixou os argumentos orais para 13 de outubro de 2026 — cinco semanas antes das eleições de meio de mandato.
A ACLU foi direta: “Os tribunais rejeitaram repetida e contundentemente a reinterpretação radical da administração Trump das leis de detenção do país. Esta decisão é outra vitória crítica contra a crueldade da administração e seu desrespeito pelo Estado de direito.”
O DHS respondeu que “discorda veementemente” do último acórdão e reiterou que está aplicando a lei conforme foi escrita.
O número que capta a magnitude. De janeiro de 2025 ao início de 2026, o número de pessoas em detenção migratória passou de 40.000 para mais de 68.000 — aumento de 70%. O número de detenidos por mais de um ano passou de 938 para 2.084. São eles que mais dependem do que o Supremo disser em 13 de outubro.
Nove circuitos dizem que detê-los sem audiência é ilegal. O Supremo, com maioria conservadora de 6 a 3, decidirá se têm razão.