Un agente del ICE le disparó en la espalda mientras repartía comida por DoorDash: Wilber Garcés, venezolano de 28 años, baleado en Austin — la protesta llegó al lugar en minutos
El tiroteo ocurrió el domingo a las 12:50 en el norte de Austin, Texas. Garcés fue disparado en el torso durante lo que la jefa de policía describió como una posible persecución a pie. Su esposa dice que no sabía de ninguna orden de deportación y cree que su situación estaba siendo regularizada. La familia no pudo saber durante horas a qué centro de detención fue trasladado. El congresista Greg Casar exige la publicación inmediata de las imágenes de las cámaras corporales. El DHS no respondió ninguna pregunta.
AUSTIN, TEXAS — Este domingo 20 de septiembre de 2026, poco antes de la 1:00 de la tarde, un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos disparó e hirió a Wilber Rafael Garcés Pérez, venezolano de 28 años, en el norte de Austin, Texas. El tiroteo ocurrió en la intersección de Anderson Square y Research Boulevard, bajo un paso elevado de autopista.
Según fuentes policiales que confirmaron su identidad a CBS News y CNN, Garcés era un repartidor de DoorDash que trabajaba en ese momento. Una fuente federal indicó que el hombre tenía una orden definitiva de expulsión y que los agentes del ICE lo buscaban. Las circunstancias exactas que desencadenaron el tiroteo no han sido confirmadas oficialmente. La jefa de la Policía de Austin, Lisa Davis, dijo en rueda de prensa que el incidente pudo haber ocurrido después de una persecución a pie, pero advirtió que la información era preliminar.
El proyectil impactó en el torso de Garcés. Fue trasladado a un hospital de Austin en estado grave pero estable. Más tarde fue dado de alta y transferido a custodia del ICE, aunque durante varias horas su familia y su abogada no pudieron saber a qué centro de detención había sido llevado.
Lo que dice la familia. La esposa de Wilber Garcés declaró a sus abogadas que ella no tenía conocimiento de ninguna orden de deportación contra su marido y que creía que él estaba tramitando su situación migratoria. La abogada Kate Lincoln-Goldfinch, quien asesora a la familia, dijo a CNN: “No debe ser expulsado de este país y debe recibir la atención médica adecuada.”
La protesta que llegó en minutos. No pasó una hora después del tiroteo cuando decenas de personas comenzaron a congregarse en la intersección de Anderson Square y Research Boulevard. Un Toyota Corolla azul oscuro con daños en la puerta del pasajero y lo que parecían ser impactos de bala seguía estacionado bajo el paso elevado cuando los manifestantes llegaron. Algunos insultaron a los agentes que portaban escudos antidisturbios. Otros gritaban consignas. Los conductores que pasaban hacían sonar sus bocinas. Un hombre sostenía un cartel que decía en un lado “Nadie está a salvo” y en el otro “ICE nazi.”
La policía estatal de Texas, la policía de Austin y el ICE desplegaron agentes en el lugar. Hacia el anochecer, las autoridades dispararon rondas de bolas de pimienta para dispersar a los manifestantes.
Janney Olvera, de 13 años, llegó justo después de su entrenamiento de porristas. Sostenía una bandera de México. “No estamos recibiendo justicia”, dijo. “¿Se supone que esto debe proteger nuestras calles? Yo no lo creo.”
Lo que exigen los legisladores. El representante demócrata Greg Casar, quien representa a parte de Austin en el Congreso, fue el primero en reaccionar: “El horror ha llegado a nuestra ciudad. ICE disparó a una persona en Austin esta mañana.” Exigió en X la publicación inmediata de las imágenes de las cámaras corporales de los agentes involucrados y una investigación independiente del incidente.
“Esto es un patrón, un patrón preocupante, y tiene que parar”, dijo Casar en declaraciones a CNN.
El DHS, que supervisa al ICE, no respondió a ninguna de las solicitudes de detalles de los medios. La investigación fue asumida por Investigaciones de Seguridad Nacional, la unidad del propio ICE — la misma que, según reportó el New York Times en julio, ahora se investiga a sí misma después de que el FBI dejó de hacerlo.
El patrón que no para. El tiroteo de Austin no ocurre en el vacío. En julio de 2026, un agente del ICE mató a Lorenzo Salgado Araújo, mexicano, durante una parada de tráfico en Houston — también en Texas. Ese mismo mes, en Maine, un agente mató a Joan Sebastián Durán Guerrero, colombiano, dentro de su vehículo — él no era el objetivo de la operación. Antes, en septiembre de 2025, fue Silverio Villegas en Chicago. Y en enero de 2026, en Minneapolis, los agentes del ICE mataron a Julio César Sosa-Celis y balearon a la ciudadana americana Renée Good, quien murió.
El congresista Casar lo resumió con una frase que resuena con todo ese historial: “Esto es un patrón.”
Wilber Garcés tiene 28 años, está en custodia federal y su familia lleva horas sin saber dónde exactamente. El ICE todavía no ha respondido ninguna pregunta.
An ICE agent shot him in the back while he was delivering food for DoorDash: Wilber Garcés, a 28-year-old Venezuelan, shot in Austin — the protest arrived within minutes
The shooting happened Sunday at 12:50 p.m. in north Austin, Texas. Garcés was shot in the torso during what the police chief described as a possible foot chase. His wife says she had no knowledge of any deportation order and believes his immigration situation was being resolved. The family couldn’t find out for hours what detention center he had been taken to. Congressman Greg Casar demands immediate release of body camera footage. DHS did not respond to any questions.
AUSTIN, TEXAS — On Sunday, September 20, 2026, just before 1:00 p.m., a U.S. Immigration and Customs Enforcement agent shot and wounded Wilber Rafael Garcés Pérez, a 28-year-old Venezuelan, in north Austin, Texas. The shooting occurred at the intersection of Anderson Square and Research Boulevard, under a highway overpass.
According to law enforcement sources who confirmed his identity to CBS News and CNN, Garcés was working as a DoorDash delivery driver at the time. A federal source indicated the man had a final order of removal and that ICE agents were looking for him. The exact circumstances that triggered the shooting have not been officially confirmed. Austin Police Chief Lisa Davis said at a news conference the incident may have occurred after a foot chase, but cautioned that the information was preliminary.
The projectile struck Garcés in the torso. He was taken to an Austin hospital in serious but stable condition. He was later discharged and transferred to ICE custody, though for several hours his family and lawyer could not determine what detention facility he had been taken to.
What the family says. Wilber Garcés’s wife told his lawyers she had no knowledge of any deportation order against her husband and believed he was in the process of resolving his immigration situation. Attorney Kate Lincoln-Goldfinch, who is advising the family, told CNN: “He should not be removed from this country and should receive proper medical care.”
The protest that arrived within minutes. Less than an hour after the shooting, dozens of people began gathering at the Anderson Square and Research Boulevard intersection. A dark blue Toyota Corolla with damage to the passenger door and what appeared to be bullet holes remained parked under the overpass when protesters arrived. Some confronted officers carrying riot shields. Others shouted slogans. Passing drivers honked in support. One man held a sign reading “Nobody is safe” on one side and “ICE nazi” on the other.
Texas DPS, Austin police and ICE deployed officers at the scene. Toward nightfall, authorities fired pepper ball rounds to disperse protesters.
Janney Olvera, 13, arrived just after cheerleading practice. She held a Mexican flag. “We’re not getting justice,” she said. “Is this supposed to protect our streets? I don’t think so.”
What lawmakers are demanding. Democratic Rep. Greg Casar, who represents part of Austin in Congress, reacted first: “The horror has come to our city. ICE shot a person in Austin this morning.” He demanded on X the immediate release of body camera footage from the agents involved and an independent investigation.
“This is a pattern, a troubling pattern, and it has to stop,” Casar told CNN.
DHS, which oversees ICE, did not respond to any media requests for details. The investigation was assumed by Homeland Security Investigations, ICE’s own internal unit — the same one that, as the New York Times reported in July, now investigates itself after the FBI stopped doing so.
The pattern that won’t stop. The Austin shooting doesn’t happen in isolation. In July 2026, an ICE agent killed Lorenzo Salgado Araújo, a Mexican man, during a traffic stop in Houston — also in Texas. That same month in Maine, an agent killed Joan Sebastián Durán Guerrero, a Colombian man, inside his vehicle — he was not the target of the operation. Before that, in September 2025, it was Silverio Villegas in Chicago. And in January 2026 in Minneapolis, ICE agents killed Julio César Sosa-Celis and shot American citizen Renée Good, who died.
Congressman Casar summed it up with a line that resonates across all of that history: “This is a pattern.”
Wilber Garcés is 28, in federal custody and his family has spent hours not knowing exactly where. ICE still hasn’t answered any questions.
Um agente do ICE atirou nele pelas costas enquanto fazia entregas pelo DoorDash: Wilber Garcés, venezuelano de 28 anos, baleado em Austin — o protesto chegou ao local em minutos
O tiroteio ocorreu domingo às 12h50 no norte de Austin, Texas. Garcés foi baleado no torso durante o que a chefe de polícia descreveu como uma possível perseguição a pé. A esposa diz que não sabia de nenhuma ordem de deportação e acredita que a situação migratória dele estava sendo regularizada. A família não conseguiu saber durante horas a que centro de detenção ele foi levado. O congressista Greg Casar exige a divulgação imediata das imagens das câmeras corporais. O DHS não respondeu a nenhuma pergunta.
AUSTIN, TEXAS — Neste domingo, 20 de setembro de 2026, pouco antes da 1h da tarde, um agente do Serviço de Imigração e Controle de Alfândega dos Estados Unidos atirou e feriu Wilber Rafael Garcés Pérez, venezuelano de 28 anos, no norte de Austin, Texas. O tiroteio ocorreu na interseção da Anderson Square com a Research Boulevard, sob um viaduto de autopista.
Segundo fontes policiais que confirmaram sua identidade à CBS News e à CNN, Garcés trabalhava como entregador do DoorDash no momento. Uma fonte federal indicou que o homem tinha uma ordem definitiva de remoção e que agentes do ICE o procuravam. As circunstâncias exatas que desencadearam o tiroteio não foram confirmadas oficialmente. A chefe da Polícia de Austin, Lisa Davis, disse numa coletiva de imprensa que o incidente pode ter ocorrido após uma perseguição a pé, mas advertiu que a informação era preliminar.
O projétil atingiu Garcés no torso. Foi levado a um hospital de Austin em estado grave, mas estável. Mais tarde recebeu alta e foi transferido para a custódia do ICE, embora durante várias horas sua família e advogada não conseguissem saber a que centro de detenção ele havia sido levado.
O que diz a família. A esposa de Wilber Garcés declarou às advogadas que não tinha conhecimento de nenhuma ordem de deportação contra o marido e acreditava que ele estava tramitando sua situação migratória. A advogada Kate Lincoln-Goldfinch, que assessora a família, disse à CNN: “Ele não deve ser removido deste país e deve receber o atendimento médico adequado.”
O protesto que chegou em minutos. Menos de uma hora após o tiroteio, dezenas de pessoas começaram a se reunir na interseção da Anderson Square com a Research Boulevard. Um Toyota Corolla azul-escuro com danos na porta do passageiro e o que pareciam ser buracos de bala continuava estacionado sob o viaduto quando os manifestantes chegaram. Alguns confrontaram agentes com escudos antitumulto. Outros gritavam palavras de ordem. Motoristas que passavam buzinavam em apoio. Um homem segurava uma placa que dizia de um lado “Ninguém está seguro” e do outro “ICE nazi.”
A polícia estadual do Texas, a polícia de Austin e o ICE desdobraram agentes no local. Ao anoitecer, as autoridades dispararam rodadas de bolas de pimenta para dispersar os manifestantes.
Janney Olvera, de 13 anos, chegou logo após o treino de líderes de torcida. Segurava uma bandeira do México. “Não estamos recebendo justiça”, disse. “Supõe-se que isso deve proteger nossas ruas? Não acho.”
O que os legisladores exigem. O representante democrata Greg Casar, que representa parte de Austin no Congresso, foi o primeiro a reagir: “O horror chegou à nossa cidade. O ICE atirou em uma pessoa em Austin esta manhã.” Exigiu no X a divulgação imediata das imagens das câmeras corporais dos agentes envolvidos e uma investigação independente.
“Isso é um padrão, um padrão preocupante, e tem que parar”, disse Casar à CNN.
O DHS, que supervisiona o ICE, não respondeu a nenhum pedido de detalhes da mídia. A investigação foi assumida pelo Homeland Security Investigations, a própria unidade interna do ICE — a mesma que, como o New York Times reportou em julho, agora se investiga a si mesma depois que o FBI parou de fazê-lo.
O padrão que não para. O tiroteio em Austin não ocorre no vazio. Em julho de 2026, um agente do ICE matou Lorenzo Salgado Araújo, mexicano, durante uma abordagem de trânsito em Houston — também no Texas. Naquele mesmo mês, no Maine, um agente matou Joan Sebastián Durán Guerrero, colombiano, dentro de seu veículo — ele não era o alvo da operação. Antes, em setembro de 2025, foi Silverio Villegas em Chicago. E em janeiro de 2026, em Minneapolis, agentes do ICE mataram Julio César Sosa-Celis e balearam a cidadã americana Renée Good, que morreu.
O congressista Casar resumiu com uma frase que ressoa em todo esse histórico: “Isso é um padrão.”
Wilber Garcés tem 28 anos, está sob custódia federal e sua família passou horas sem saber exatamente onde. O ICE ainda não respondeu a nenhuma pergunta.