Un juez de Alabama ordenó al ICE liberar de inmediato a todo trabajador de la construcción que muestre su REAL ID — y suspendió tres políticas del DHS que permitían entrar sin orden judicial
Leo tenía una REAL ID, la mostraba y aun así los agentes lo siguieron hasta su garaje, lo tiraron al suelo y lo esposaron. El lunes 21 de septiembre, un tribunal de Alabama ordenó al ICE y a la Patrulla Fronteriza detener todas las redadas sin orden judicial en obras de construcción del estado. Suspendió la política de entrada sin orden, la de detención preventiva sin sospecha, y la de detención continuada tras presentar pruebas de ciudadanía. “Por primera vez podré ir a trabajar sin preocuparme de que me arresten sin motivo.”
ALABAMA — El lunes 21 de septiembre de 2026, un tribunal de Alabama emitió una orden que cambia de manera inmediata la realidad de miles de trabajadores de la construcción en ese estado: el ICE y la Patrulla Fronteriza no pueden realizar redadas sin orden judicial firmada por un juez en obras de construcción de Alabama. Y si un trabajador presenta pruebas de su estatus migratorio legal — incluyendo una identificación REAL ID — debe ser liberado de inmediato.
La orden llega como resultado de un caso que comenzó con un trabajador identificado únicamente como Leo, residente del condado de Baldwin, quien sufrió tres detenciones irregulares durante 2025 y nuevos abusos en 2026. El incidente que precipitó la demanda ocurrió cuando agentes del ICE siguieron a Leo hasta su casa. Aunque Leo intentaba mostrarles su REAL ID — la identificación federal reconocida por el propio gobierno americano —, los agentes lo sacaron a la fuerza de su garaje, lo derribaron al suelo, lo esposaron y lo encerraron en la parte trasera de un coche. Tenía documentación válida.
Tras conocerse el fallo, Leo habló con N+ Univision: “Por primera vez en mucho tiempo, podré ir a trabajar sin preocuparme de que me arresten sin motivo.”
Las tres políticas del DHS que el tribunal suspendió. La orden judicial no se limitó al caso de Leo. Suspendió de manera temporal tres políticas del Departamento de Seguridad Nacional mientras el caso avanza:
La primera es la política de entrada sin orden judicial: hasta ahora, los agentes del ICE podían ingresar a obras de construcción privadas sin orden judicial ni consentimiento del propietario o del empleador. Esa política queda suspendida en Alabama.
La segunda es la política de detención preventiva: los agentes podían detener a los empleados de obra simplemente por sospechar — sin necesidad de una sospecha fundada ni de una causa probable. Con la orden, esa práctica está bloqueada.
La tercera es la política de detención continuada: incluso cuando un trabajador presentaba pruebas de su ciudadanía americana o de su estatus migratorio legal, el ICE podía seguir reteniéndolo. El tribunal ordenó que eso cese y que cualquier trabajador que presente pruebas válidas de su estatus legal sea liberado de inmediato.
El contexto que lo hace histórico. El fallo de Alabama llega en la semana más intensa para los tribunales y la política migratoria de 2026. El mismo lunes, el Supremo bloqueó el plan de Trump para retener boletas de voto por correo. La Associated Press reveló que el ICE eliminó a miles de detenidos del localizador público. Y Noboa se reunía en Nueva York con Kristi Noem y Stephen Miller en el marco de la AGONU.
Para los trabajadores latinoamericanos en la industria de la construcción de Alabama — muchos de ellos guatemaltecos, hondureños, mexicanos y ecuatorianos — el fallo es la primera protección legal específica que su sector ha obtenido en todo este ciclo de aplicación migratoria masiva. No es una protección universal ni nacional: es específica para obras de construcción en Alabama, mientras el caso judicial sigue su curso.
Pero es una orden firmada por un juez. Y el ICE tiene que cumplirla.
An Alabama judge ordered ICE to immediately release any construction worker who shows their REAL ID — and suspended three DHS policies that allowed warrantless entry
Leo had a REAL ID, was showing it, and agents still followed him to his garage, threw him to the ground and handcuffed him. On Monday September 21, an Alabama court ordered ICE and the Border Patrol to halt all warrantless raids at construction sites in the state. It suspended the warrantless entry policy, the preventive detention without suspicion policy, and the continued detention policy after citizenship evidence is presented. “For the first time I’ll be able to go to work without worrying about being arrested for no reason.”
ALABAMA — On Monday, September 21, 2026, an Alabama court issued an order that immediately changes the reality for thousands of construction workers in the state: ICE and the Border Patrol cannot conduct raids without a judicial warrant at Alabama construction sites. And if a worker presents proof of their legal immigration status — including a REAL ID — they must be released immediately.
The order results from a case that began with a worker identified only as Leo, a Baldwin County resident who suffered three irregular detentions during 2025 and new abuses in 2026. The incident that precipitated the lawsuit occurred when ICE agents followed Leo to his home. Although Leo was trying to show them his REAL ID — the federal identification recognized by the U.S. government itself — agents forcibly removed him from his garage, threw him to the ground, handcuffed him and locked him in the back of a car. He had valid documentation.
After the ruling was announced, Leo spoke with N+ Univision: “For the first time in a long time, I’ll be able to go to work without worrying about being arrested for no reason.”
The three DHS policies the court suspended. The judicial order didn’t stop at Leo’s case. It temporarily suspended three Department of Homeland Security policies while the case proceeds:
The first is the warrantless entry policy: until now, ICE agents could enter private construction sites without a warrant or the consent of the property owner or employer. That policy is suspended in Alabama.
The second is the preventive detention policy: agents could detain construction workers simply on suspicion — without needing reasonable suspicion or probable cause. Under the order, that practice is blocked.
The third is the continued detention policy: even when a worker presented proof of their American citizenship or legal immigration status, ICE could continue to hold them. The court ordered that to stop and that any worker who presents valid legal status documentation be released immediately.
The context that makes it historic. The Alabama ruling arrives in the most intense week for courts and immigration policy of 2026. That same Monday, the Supreme Court blocked Trump’s mail ballot plan. The AP revealed ICE removed thousands of detainees from the public locator. And Noboa was meeting in New York with Kristi Noem and Stephen Miller at the UNGA.
For Latin American workers in Alabama’s construction industry — many of them Guatemalan, Honduran, Mexican and Ecuadorian — the ruling is the first specific legal protection their sector has obtained in this entire cycle of mass immigration enforcement. It is not universal or national: it is specific to construction sites in Alabama while the case continues through the courts.
But it is an order signed by a judge. And ICE must comply.
Um juiz do Alabama ordenou ao ICE liberar imediatamente qualquer trabalhador da construção que mostre sua REAL ID — e suspendeu três políticas do DHS que permitiam entrar sem mandado
Leo tinha uma REAL ID, a mostrava, e mesmo assim os agentes o seguiram até a garagem, o jogaram no chão e o algemaram. Na segunda-feira, 21 de setembro, um tribunal do Alabama ordenou ao ICE e à Patrulha de Fronteira que cessem todas as redadas sem mandado judicial em obras de construção do estado. Suspendeu a política de entrada sem mandado, a de detenção preventiva sem suspeita, e a de detenção continuada após apresentação de provas de cidadania. “Pela primeira vez poderei ir trabalhar sem me preocupar em ser preso sem motivo.”
ALABAMA — Na segunda-feira, 21 de setembro de 2026, um tribunal do Alabama emitiu uma ordem que muda de forma imediata a realidade de milhares de trabalhadores da construção naquele estado: o ICE e a Patrulha de Fronteira não podem realizar redadas sem mandado judicial assinado por um juiz em obras de construção do Alabama. E se um trabalhador apresentar provas de seu status migratório legal — incluindo uma identificação REAL ID — deve ser liberado imediatamente.
A ordem resulta de um caso que começou com um trabalhador identificado apenas como Leo, residente do condado de Baldwin, que sofreu três detenções irregulares durante 2025 e novos abusos em 2026. O incidente que precipitou a ação judicial ocorreu quando agentes do ICE seguiram Leo até sua casa. Embora Leo tentasse mostrar a REAL ID — a identificação federal reconhecida pelo próprio governo americano —, os agentes o retiraram à força da garagem, o jogaram no chão, o algemaram e o encerraram na parte traseira de um carro. Ele tinha documentação válida.
Após conhecer o veredicto, Leo falou com o N+ Univision: “Pela primeira vez em muito tempo, poderei ir trabalhar sem me preocupar em ser preso sem motivo.”
As três políticas do DHS que o tribunal suspendeu. A ordem judicial não se limitou ao caso de Leo. Suspendeu temporariamente três políticas do Departamento de Segurança Interna enquanto o caso avança:
A primeira é a política de entrada sem mandado: até agora, os agentes do ICE podiam entrar em obras de construção privadas sem mandado judicial nem consentimento do proprietário ou do empregador. Essa política está suspensa no Alabama.
A segunda é a política de detenção preventiva: os agentes podiam deter os trabalhadores de obra simplesmente por suspeita — sem necessidade de suspeita fundada ou causa provável. Com a ordem, essa prática está bloqueada.
A terceira é a política de detenção continuada: mesmo quando um trabalhador apresentava provas de sua cidadania americana ou de seu status migratório legal, o ICE podia continuar retendo-o. O tribunal ordenou que isso cesse e que qualquer trabalhador que apresente provas válidas de seu status legal seja liberado imediatamente.
O contexto que o torna histórico. O acórdão do Alabama chega na semana mais intensa para os tribunais e a política migratória de 2026. Naquela mesma segunda-feira, o Supremo bloqueou o plano de Trump para reter cédulas de voto pelo correio. A AP revelou que o ICE removeu milhares de detenidos do localizador público. E Noboa se reunia em Nova York com Kristi Noem e Stephen Miller no âmbito da AGNU.
Para os trabalhadores latino-americanos na indústria da construção do Alabama — muitos deles guatemaltecos, hondurenhos, mexicanos e equatorianos —, o acórdão é a primeira proteção legal específica que seu setor obteve em todo este ciclo de aplicação migratória em massa. Não é uma proteção universal nem nacional: é específica para obras de construção no Alabama enquanto o caso continua nos tribunais.
Mas é uma ordem assinada por um juiz. E o ICE tem que cumpri-la.