Dos marchas en tres días contra Noboa: sindicatos quemaron su figura el 8 de octubre y estudiantes universitarios llenaron la 10 de Agosto el 10 — la Policía bloqueó el paso a Carondelet
El FUT, la UNE y el Frente Popular marcharon el jueves 8 con consignas de “cambios radicales” en salud, educación y empleo. El FARO convocó el sábado 10 a estudiantes universitarios, durante el feriado de Independencia de Guayaquil. Los manifestantes llegaron hasta el Banco Central antes de ser bloqueados. Hubo enfrentamientos con la Policía al final del recorrido. La ministra Alcívar pidió destituir a un docente de Cuenca que protestó contra Noboa.
QUITO — En el feriado nacional del 9 de octubre de 2026 — Independencia de Guayaquil —, Ecuador presenció dos jornadas de movilización en tres días que pusieron a la oposición social de vuelta en las calles capitalinas, con una intensidad que no se veía desde meses atrás.
La primera fue el jueves 8 de octubre. Fue convocada desde el 26 de septiembre, en una asamblea de organizaciones sociales, sindicales y populares en Quito. Los convocantes fueron el Frente Unitario de Trabajadores (FUT), la Unión Nacional de Educadores (UNE) y el Frente Popular. Se movilizaron también trabajadores, docentes, estudiantes y representantes de organizaciones de salud. En Quito, la concentración partió de los exteriores del IESS y marchó hasta la Plaza de Santo Domingo, en el Centro Histórico. Los manifestantes quemaron una figura de cartón con la imagen del presidente Noboa — un gesto que circuló ampliamente en redes sociales y que el oficialismo no tardó en calificar de irrespeto.
Las demandas del FUT fueron concretas. Edwin Bedoya, su presidente, las enumeró en la marcha: incremento del presupuesto para educación y salud, mejora en el trato a los trabajadores cuyos derechos están siendo “violentados”, y rechazo al alza de tarifas eléctricas a las empresas — que Bedoya dijo que “repercute también en la pérdida de empleo.” La marcha también sumó voces de familiares de pacientes oncológicos, jubilados y personas que rechazaban los feminicidios y las desapariciones.
La segunda marcha: el FARO el sábado 10. Dos días después, el Frente Autónomo de Resistencia Organizada (FARO) convocó la segunda movilización del período. El sábado 10 de octubre, durante el feriado, cientos de estudiantes universitarios y ciudadanos se concentraron en la puerta principal de la Universidad Central del Ecuador. La consigna de la convocatoria fue directa: “Batalla de Aura: Gobierno vs. Pueblo.”
Los participantes avanzaron por la avenida América, cerraron el paso vehicular frente al Teatro Universitario y luego marcharon por la calle 10 de Agosto hacia el centro. El objetivo declarado: llegar al Palacio de Gobierno, en la Plaza Grande. La Policía bloqueó el paso a la altura del Banco Central del Ecuador. Los manifestantes no pudieron llegar a Carondelet y retrocedieron hacia el norte, en dirección a la Asamblea Nacional. Al final del recorrido, se reportaron enfrentamientos entre policías y manifestantes.
Hatari Ulcuango, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica, dijo ante los medios que las movilizaciones del 10 de octubre representan “solo el primer paso ante la crisis social y energética del país.” La convocatoria del FARO también se hizo sentir en Cuenca, donde estudiantes habían rechazado la semana anterior la presencia de Noboa en la universidad de esa ciudad.
La reacción del gobierno que más generó polémica. En ese contexto, la ministra de Educación, Gilda Alcívar, pidió la destitución de un docente universitario de Cuenca que participó en las protestas contra Noboa. Los sindicatos respondieron de inmediato: salieron a respaldar al profesor y a denunciar lo que llamaron un intento de intimidación a la protesta social.
El contexto que lo explica todo. Las marchas de octubre no nacieron de la nada. Ocurren en la misma semana en que el gobierno prometió que “ninguna familia ecuatoriana tendrá corte de luz” mientras el embalse de Mazar — el más grande del país — consumió el 65% de su reserva en apenas 10 días. Ocurren mientras 9.089 empresas tienen cortes de 48 horas. Mientras el presupuesto de educación y salud sigue siendo objeto de disputa. Y mientras el Gobierno de Noboa registra las primeras señales visibles de una oposición social organizada que vuelve a las calles con nombre y demandas propias.
“Este es solo el comienzo”, dijo Ulcuango. La ministra Alcívar pidió una destitución. Y el Ecuador que salió a votar por Noboa en 2023 está empezando a preguntar qué viene después.
Two marches in three days against Noboa: unions burned his effigy on October 8 and university students filled Quito’s main avenue on October 10 — police blocked the route to Carondelet
The FUT, UNE and Frente Popular marched Thursday the 8th calling for “radical changes” in health, education and employment. FARO called students to march Saturday the 10th during the Guayaquil Independence holiday. Protesters reached the Central Bank before being blocked. Clashes with police were reported at the end of the march. Education Minister Alcívar asked for the dismissal of a Cuenca professor who protested against Noboa.
QUITO — During Ecuador’s October 9, 2026 national holiday — the Independence of Guayaquil — the country witnessed two mobilization days in three days that put social opposition back in the capital’s streets with an intensity not seen in months.
The first was Thursday, October 8. It had been called since September 26, at an assembly of social, union and popular organizations in Quito. The conveners were the United Workers’ Front (FUT), the National Educators’ Union (UNE) and the Frente Popular. Workers, teachers, students and health organization representatives also mobilized. In Quito, the rally departed from outside the IESS building and marched to Plaza de Santo Domingo in the Historic Center. Protesters burned a cardboard effigy of President Noboa — a gesture that circulated widely on social media and that the government quickly condemned as disrespect.
The FUT’s demands were specific. Edwin Bedoya, its president, listed them during the march: increased budget for education and health, better treatment of workers whose rights are being “violated,” and rejection of electric rate hikes on businesses — which Bedoya said “also result in job losses.” The march also drew voices from families of cancer patients, retirees and people rejecting femicides and disappearances.
The second march: FARO on Saturday the 10th. Two days later, the Frente Autónomo de Resistencia Organizada (FARO) convened the second mobilization of the period. On Saturday, October 10, during the holiday, hundreds of university students and citizens gathered at the main entrance of the Central University of Ecuador. The rally’s slogan was direct: “Battle of Aura: Government vs. People.”
Participants moved down América avenue, blocked vehicle traffic in front of the University Theater and then marched down 10 de Agosto street toward the center. The declared objective: reach the Government Palace at Plaza Grande. Police blocked passage at the Central Bank of Ecuador. Protesters could not reach Carondelet and turned back north toward the National Assembly. Clashes between police and protesters were reported at the end of the march.
Hatari Ulcuango, president of the Catholic University Student Federation, told media that the October 10 mobilizations represent “only the first step in response to the country’s social and energy crisis.” FARO’s call also resonated in Cuenca, where students had the previous week rejected Noboa’s presence at that city’s university.
The government’s most controversial response. In that context, Education Minister Gilda Alcívar asked for the dismissal of a Cuenca university professor who participated in the protests against Noboa. Unions responded immediately: they came out to support the professor and denounce what they called an attempt to intimidate social protest.
The context that explains everything. October’s marches didn’t come from nowhere. They happen in the same week the government promised “no Ecuadorian family will have a power cut” while the Mazar reservoir — the country’s largest — consumed 65% of its reserves in just 10 days. They happen while 9,089 companies face 48-hour cuts. While the education and health budget remains a point of dispute. And while the Noboa government is registering the first visible signs of organized social opposition returning to the streets with names and specific demands of its own.
“This is only the beginning,” said Ulcuango. Minister Alcívar demanded a dismissal. And the Ecuador that voted for Noboa in 2023 is beginning to ask what comes next.
Duas marchas em três dias contra Noboa: sindicatos queimaram sua figura em 8 de outubro e estudantes universitários encheram a 10 de Agosto em 10 de outubro — a Polícia bloqueou a rota a Carondelet
O FUT, a UNE e o Frente Popular marcharam na quinta-feira, 8, com consignas de “mudanças radicais” em saúde, educação e emprego. O FARO convocou estudantes universitários no sábado, 10, durante o feriado de Independência de Guayaquil. Os manifestantes chegaram até o Banco Central antes de serem bloqueados. Houve confrontos com a Polícia no final do percurso. A ministra Alcívar pediu a demissão de um professor de Cuenca que protestou contra Noboa.
QUITO — No feriado nacional de 9 de outubro de 2026 — Independência de Guayaquil —, o Equador assistiu a duas jornadas de mobilização em três dias que colocaram a oposição social de volta nas ruas da capital com uma intensidade não vista há meses.
A primeira foi a quinta-feira, 8 de outubro. Havia sido convocada desde 26 de setembro, numa assembleia de organizações sociais, sindicais e populares em Quito. Os convocantes foram a Frente Unitária dos Trabalhadores (FUT), a União Nacional de Educadores (UNE) e o Frente Popular. Trabalhadores, docentes, estudantes e representantes de organizações de saúde também se mobilizaram. Em Quito, a concentração partiu das imediações do IESS e marchou até a Plaza de Santo Domingo, no Centro Histórico. Os manifestantes queimaram uma figura de papelão com a imagem do presidente Noboa — um gesto que circulou amplamente nas redes sociais e que o governo não tardou em qualificar de desrespeito.
As demandas do FUT foram concretas. Edwin Bedoya, seu presidente, as enumerou durante a marcha: aumento do orçamento para educação e saúde, melhoria no tratamento dos trabalhadores cujos direitos estão sendo “violados”, e rejeição ao aumento das tarifas elétricas para as empresas — o que Bedoya disse que “repercute também na perda de empregos.” A marcha também somou vozes de familiares de pacientes oncológicos, aposentados e pessoas que rejeitavam os femicídios e os desaparecimentos.
A segunda marcha: o FARO no sábado, 10. Dois dias depois, o Frente Autônomo de Resistência Organizada (FARO) convocou a segunda mobilização do período. No sábado, 10 de outubro, durante o feriado, centenas de estudantes universitários e cidadãos se concentraram na porta principal da Universidade Central do Equador. A consigna da convocatória foi direta: “Batalha de Aura: Governo vs. Povo.”
Os participantes avançaram pela avenida América, fecharam o trânsito em frente ao Teatro Universitário e depois marcharam pela rua 10 de Agosto em direção ao centro. O objetivo declarado: chegar ao Palácio do Governo, na Plaza Grande. A Polícia bloqueou a passagem na altura do Banco Central do Equador. Os manifestantes não conseguiram chegar a Carondelet e recuaram em direção ao norte, rumo à Assembleia Nacional. Confrontos entre policiais e manifestantes foram reportados no final do percurso.
Hatari Ulcuango, presidente da Federação de Estudantes da Universidade Católica, disse à imprensa que as mobilizações de 10 de outubro representam “apenas o primeiro passo diante da crise social e energética do país.” A convocatória do FARO também repercutiu em Cuenca, onde estudantes haviam rejeitado na semana anterior a presença de Noboa na universidade daquela cidade.
A reação do governo que mais gerou polêmica. Nesse contexto, a ministra de Educação, Gilda Alcívar, pediu a demissão de um professor universitário de Cuenca que participou dos protestos contra Noboa. Os sindicatos responderam imediatamente: saíram em apoio ao professor e denunciaram o que chamaram de tentativa de intimidação ao protesto social.
O contexto que explica tudo. As marchas de outubro não surgiram do nada. Acontecem na mesma semana em que o governo prometeu que “nenhuma família equatoriana terá corte de luz” enquanto o reservatório de Mazar — o maior do país — consumiu 65% das reservas em apenas 10 dias. Acontecem enquanto 9.089 empresas têm cortes de 48 horas. Enquanto o orçamento de educação e saúde segue sendo objeto de disputa. E enquanto o governo de Noboa registra os primeiros sinais visíveis de uma oposição social organizada que volta às ruas com nome e demandas próprias.
“Este é apenas o começo”, disse Ulcuango. A ministra Alcívar pediu uma demissão. E o Equador que saiu para votar em Noboa em 2023 está começando a perguntar o que vem depois.