Ian Watkins, ex vocalista de Lostprophets, es asesinado en prisión en el Reino Unido
Wakefield, Reino Unido — Ian Watkins, ex vocalista de la banda galesa Lostprophets y condenado por delitos sexuales contra menores, fue asesinado en la prisión de alta seguridad HMP Wakefield, donde cumplía una condena de 29 años.
El ataque ocurrió la mañana del 11 de octubre, cuando Watkins fue apuñalado por otros reclusos dentro del penal. A pesar de los esfuerzos de los equipos médicos, el músico fue declarado muerto en el lugar. Dos internos, de 25 y 43 años, fueron arrestados bajo sospecha de asesinato.
Watkins, de 48 años, había sido condenado en 2013 tras declararse culpable de trece cargos, entre ellos intento de violación de un bebé, agresiones sexuales a menores y producción de material pornográfico infantil. Su detención y juicio provocaron la disolución inmediata de la banda Lostprophets, una de las más influyentes del rock alternativo británico de principios de los años 2000.
Las autoridades penitenciarias del Reino Unido han iniciado una investigación para determinar las circunstancias exactas del crimen y la posible participación de otros reclusos. La prisión de Wakefield, conocida como una de las cárceles más seguras del país, alberga a algunos de los criminales más peligrosos del Reino Unido.
English
Ian Watkins, former Lostprophets singer, murdered in UK prison
Wakefield, United Kingdom — Ian Watkins, former frontman of the Welsh band Lostprophets and convicted child sex offender, was murdered inside HMP Wakefield, the high-security prison where he was serving a 29-year sentence.
The attack occurred on the morning of October 11, when Watkins was stabbed by other inmates inside the facility. Despite medical efforts, he was pronounced dead at the scene. Two prisoners, aged 25 and 43, have been arrested on suspicion of murder.
Watkins, 48, had been sentenced in 2013 after pleading guilty to thirteen charges, including the attempted rape of a baby, sexual assaults on minors, and the production of child pornography. His conviction led to the immediate disbandment of Lostprophets, once one of the UK’s most prominent alternative rock bands of the early 2000s.
UK prison authorities have launched a full investigation to determine the exact circumstances of the killing and whether additional inmates were involved. Wakefield Prison, known as one of the country’s most secure facilities, houses some of Britain’s most dangerous offenders.