BLOOD ON THE SIDEWALK: CARTEL STRIKES JUDGE AND ATHLETE, MOCKING ECUADORIAN LAW
An Ecuadorian judge was killed this past Thursday in cold blood while walking his children to school, and a professional soccer player was shot and wounded in the latest attacks attributed to criminal gang activity in the South American country. The incidents starkly underscore the escalating “war” between the government and powerful drug cartels, pushing the nation deeper into a state of extreme insecurity.
Police said a gunman on a motorbike opened fire on Judge Marcos Mendoza in the coastal town of Montecristi in Ecuador’s Manabí province, a region plagued by drug cartels. Provincial police chief Colonel Giovanni Naranjo told reporters the Los Lobos gang — designated a foreign terrorist organization by the United States — was suspected of the attack. At least 15 judges or prosecutors have been killed in Ecuador since 2022, according to Human Rights Watch. The Ecuadoran Judges’ Association said Mendoza’s “shocking” murder shone a light on the “vulnerability” of the country’s judges, writing on social media: “Without judicial security, no justice is possible.” They added that judges “face pressure, threats, and risks every day for carrying out their duties with independence and courage.”
Also Thursday, Ecuadoran soccer player Bryan “Cuco” Angulo, who has played for several Latin American clubs and for his country, was shot in the foot when attending a training session. Police said two assailants were arrested, while Angulo’s club, Liga de Portoviejo, said in a social media post that several of its players “have received threats” ahead of a match against rivals Buhos ULRV on Friday. Experts say gangs target second-division teams where players are more susceptible due to their comparatively lower salaries, linking football violence to a global match-fixing criminal empire earning trillions per year. Police chief Naranjo did not rule out that the attack on Angulo was related to an incident last year where a gang-used surveillance system was found at one of the player’s homes.
Ecuador, once one of Latin America’s safest nations, has seen a dramatic surge in violence in recent years, becoming a major transit hub for narcotics between Colombia and Peru. Despite President Daniel Noboa’s deployment of troops, homicides increased by 47% in the first half of this year compared to 2024. Earlier this week, two attacks left 14 people dead, some showing signs of torture. Also this week, two explosions rocked different parts of Ecuador, less than 24 hours after a vehicle exploded in a port city in the South American country and left one person dead. Vicious criminal gang violence continues unabated following the recapture in June of the country’s biggest drug lord, Adolfo Macías, after his 2024 prison escape and subsequent extradition to the United States.
SANGRE EN LA ACERA: CÁRTEL GOLPEA A JUEZ Y ATLETA, BURLÁNDOSE DE LA LEY ECUATORIANA
Un juez ecuatoriano fue asesinado el pasado jueves en pleno día mientras llevaba a sus hijos a la escuela, y un futbolista profesional fue baleado y herido en los últimos ataques atribuidos a la actividad de bandas criminales en el país sudamericano. Estos incidentes subrayan crudamente la escalada de la “guerra” entre el gobierno del presidente Daniel Noboa y los poderosos carteles de la droga, llevando a la nación a un estado de inseguridad extrema.
La policía informó que un sicario en motocicleta abrió fuego contra el juez Marcos Mendoza en la ciudad costera de Montecristi, provincia de Manabí, una región plagada de carteles de la droga. El coronel Giovanni Naranjo, jefe de policía provincial, dijo a los periodistas que la banda Los Lobos —designada organización terrorista extranjera por Estados Unidos— era sospechosa del ataque. Al menos 15 jueces o fiscales han sido asesinados en Ecuador desde 2022, según Human Rights Watch. La Asociación de Jueces del Ecuador afirmó que el “impactante” asesinato de Mendoza arrojó luz sobre la “vulnerabilidad” de los jueces del país, escribiendo en redes sociales: “Sin seguridad judicial, no es posible la justicia.” Agregaron que los jueces “enfrentan presión, amenazas y riesgos todos los días por ejercer sus funciones con independencia y coraje.”
También el jueves, el futbolista ecuatoriano Bryan “Cuco” Angulo, que ha jugado en varios clubes latinoamericanos y en la selección nacional, fue herido de bala en un pie mientras asistía a una sesión de entrenamiento. La policía informó que dos asaltantes fueron arrestados, mientras que el club de Angulo, Liga de Portoviejo, dijo en una publicación de redes sociales que varios de sus jugadores “han recibido amenazas” antes de un partido contra sus rivales Buhos ULRV el viernes. Expertos señalan que las bandas apuntan a equipos de segunda división donde los jugadores son más susceptibles debido a sus salarios comparativamente más bajos, vinculando la violencia futbolística a un imperio criminal global de amaño de partidos que genera billones de dólares anuales. El jefe de policía Naranjo no descartó que el ataque a Angulo estuviera relacionado con un incidente del año pasado donde se encontró un sistema de vigilancia utilizado por bandas en una de las viviendas del jugador.
Ecuador, alguna vez una de las naciones más seguras de América Latina, ha visto un aumento dramático de la violencia en los últimos años, convirtiéndose en un importante centro de tránsito de narcóticos entre Colombia y Perú. A pesar del despliegue de tropas por parte del presidente Daniel Noboa, los homicidios aumentaron un 47% en el primer semestre de este año en comparación con 2024. A principios de esta semana, dos ataques dejaron 14 personas muertas, algunas con signos de tortura. También esta semana, dos explosiones sacudieron diferentes partes de Ecuador, menos de 24 horas después de que un vehículo explotara en una ciudad portuaria y dejara una persona muerta. La violencia de las bandas criminales continúa sin cesar tras la recaptura en junio del narcotraficante más grande del país, Adolfo Macías, después de su fuga de prisión en 2024 y su posterior extradición a Estados Unidos.