El Cordonazo de San Francisco cumplió: granizo y lluvia torrencial inundaron Quito, evacuaron la estación El Labrador del Metro y cerraron la Panamericana Norte
La tarde del domingo 4 de octubre, fiesta de San Francisco de Asís, el norte de Quito quedó bajo el agua y el granizo. Dos vehículos atrapados en el deprimido de La Y, un bus con pasajeros varado en La Planada, el techo del ingreso 6 de El Bosque colapsado, un deslave en la Panamericana Norte y la estación del Metro evacuada. El sábado anterior ya hubo 11 emergencias. Y El Niño activo anuncia que esto apenas empieza.
QUITO — La tarde del domingo 4 de octubre de 2026, alrededor de las 15:00, el cielo sobre el norte de Quito se oscureció y comenzó a caer con fuerza lo que la tradición quiteña lleva décadas esperando en esta fecha: el Cordonazo de San Francisco. Lluvia intensa, granizo grueso, truenos. El fenómeno se llama así porque históricamente coincide con el 4 de octubre, fiesta de San Francisco de Asís, y los quiteños lo conocen desde hace generaciones como el anuncio oficial de que la temporada lluviosa en la Sierra ha llegado en serio.
Este año cumplió con la tradición — y con creces.
En menos de dos horas, el agua acumulada convirtió varias calzadas del norte de Quito en ríos improvisados. El granizo cubrió de blanco sectores enteros como La Y, Mariscal Sucre y Mañosca. En la Plaza de San Francisco del Centro Histórico, el granizo se acumuló en el piso con suficiente espesor como para que algunos residentes de la zona salieran a jugar con él después de la lluvia. Las redes sociales llenaron de videos quiteños armando pequeños muñecos de nieve.
Lo que colapsó. El balance de emergencias de la tarde del domingo incluyó varios incidentes de magnitud. En el paso deprimido de La Y, en el norte de la capital, dos automóviles quedaron atrapados por la acumulación de agua y los bomberos, junto a efectivos militares, tuvieron que intervenir para asistir a los conductores. La Agencia Metropolitana de Tránsito cerró el acceso vehicular al sector. En el sector de La Planada, un bus con pasajeros a bordo quedó varado en el agua. En el deprimido de las avenidas Naciones Unidas y Mariscal Sucre también hubo cierre total de la calzada.
En el centro comercial El Bosque, el techo del ingreso número 6 colapsó durante las precipitaciones. El Cuerpo de Bomberos intervino en el lugar. Y en la Panamericana Norte, un deslave cortó la vía entre el puente sobre el río Pisque y la entrada a Tanda, complicando la circulación en uno de los ejes viales más importantes del norte del país.
El Metro de Quito, evacuado. El incidente más emblemático de la tarde fue la inundación de la estación El Labrador — la estación multimodal más grande del sistema, ubicada en el norte de la ciudad. El agua ingresó desde la superficie por la acumulación de lluvia y granizo. La Empresa Metro de Quito evacuó a los usuarios como medida preventiva y suspendió temporalmente las operaciones de la estación: el servicio quedó operativo solo hasta la estación Jipijapa. Videos que circularon en redes sociales mostraron a trabajadores del Metro intentando sacar el agua con escobas, en medio de la preocupación por posibles daños a la infraestructura.
El servicio fue restableciéndose progresivamente en la tarde.
El contexto que hace esto más que un episodio aislado. El temporal del domingo 4 de octubre no es un evento puntual — es el más visible de una serie de precipitaciones que afectan a Quito desde hace días. El sábado 3 de octubre, el día anterior, el COE Metropolitano ya había reportado 11 emergencias en el Distrito Metropolitano relacionadas con las lluvias, entre inundaciones, deslizamientos y caída de árboles. La capital lleva varios días consecutivos de precipitaciones que han saturado el sistema de alcantarillado en sectores del norte.
Y el fondo de la historia es más serio. El Fenómeno de El Niño está activo en Ecuador, según el Inamhi. Para octubre se prevén lluvias sobre lo normal en la Sierra, con riesgo de crecidas, desbordamientos e inundaciones. El Cordonazo de San Francisco no fue el fin de la temporada lluviosa en Quito. Fue el aviso de que empieza en serio.
The Cordonazo de San Francisco delivered: hail and torrential rain flooded Quito, forced the evacuation of El Labrador Metro station and closed the Panamericana Norte
On Sunday afternoon, October 4 — the feast of Saint Francis of Assisi — north Quito was buried under water and hail. Two vehicles trapped in the La Y underpass, a bus with passengers stranded in La Planada, the roof of El Bosque mall entrance 6 collapsed, a landslide on the Panamericana Norte and the Metro station evacuated. The previous Saturday had already seen 11 emergencies. And with El Niño active, this is just the beginning.
QUITO — On the afternoon of Sunday, October 4, 2026, around 3:00 p.m., the sky over northern Quito darkened and what Quito’s tradition has long awaited on this date began to fall: the Cordonazo de San Francisco. Heavy rain, thick hail, thunder. The phenomenon takes its name because it historically coincides with October 4, the feast of Saint Francis of Assisi, and Quiteños have known it for generations as the official signal that the Sierra’s rainy season has truly arrived.
This year it kept the appointment — emphatically.
In less than two hours, accumulated water turned several northern Quito streets into improvised rivers. Hail blanketed entire sectors like La Y, Mariscal Sucre and Mañosca in white. In the Plaza de San Francisco in the Historic Center, hail accumulated thick enough on the ground that some residents came out after the rain to play with it. Social media filled with videos of Quiteños building small snowmen.
What collapsed. The Sunday afternoon emergency tally included several significant incidents. In the La Y underpass in the north of the capital, two cars were trapped by water accumulation and firefighters, together with military personnel, had to intervene to assist the drivers. The Metropolitan Transit Agency closed vehicular access to the area. In La Planada, a bus with passengers on board was stranded in water. The underpass at Naciones Unidas and Mariscal Sucre avenues was also completely closed.
At El Bosque shopping center, the roof of entrance number 6 collapsed during the precipitation. The Fire Department responded. And on the Panamericana Norte, a landslide cut the road between the bridge over the Pisque River and the Tanda entrance, complicating traffic on one of the country’s most important northern highway arteries.
The Quito Metro, evacuated. The afternoon’s most emblematic incident was the flooding of El Labrador station — the system’s largest multimodal station, located in the north of the city. Water entered from the surface through accumulated rain and hail. The Metro de Quito Company evacuated users as a preventive measure and temporarily suspended operations at the station: service remained operational only up to Jipijapa station. Videos circulating on social media showed Metro workers trying to sweep water out with brooms, amid concern about possible infrastructure damage.
Service was progressively restored through the afternoon.
The context that makes this more than an isolated episode. Sunday’s storm isn’t a one-off event — it’s the most visible of a series of rains affecting Quito over the past days. On Saturday, October 3 — the day before — the Metropolitan Emergency Operations Center had already reported 11 emergencies across the Metropolitan District related to rain, including floods, landslides and fallen trees. The capital has had several consecutive days of precipitation that have saturated the drainage system in northern sectors.
And the deeper story is more serious. El Niño is active in Ecuador, according to Inamhi. Above-normal rainfall is expected in the Sierra for October, with risks of flooding, overflow and inundation. The Cordonazo de San Francisco wasn’t the end of Quito’s rainy season. It was the announcement that it’s starting in earnest.
O Cordonazo de San Francisco cumpriu: granizo e chuva torrencial inundaram Quito, forçaram a evacuação da estação El Labrador do Metrô e fecharam a Panamericana Norte
Na tarde de domingo, 4 de outubro — festa de São Francisco de Assis —, o norte de Quito ficou submerso em água e granizo. Dois veículos presos no viaduto da La Y, um ônibus com passageiros encalhado na La Planada, o teto da entrada 6 do shopping El Bosque colapsou, um deslizamento na Panamericana Norte e a estação do Metrô evacuada. No sábado anterior já havia 11 emergências. E com El Niño ativo, isso é apenas o começo.
QUITO — Na tarde deste domingo, 4 de outubro de 2026, por volta das 15h, o céu sobre o norte de Quito escureceu e começou a cair com força o que a tradição quitenha espera há décadas nesta data: o Cordonazo de San Francisco. Chuva intensa, granizo grosso, trovões. O fenômeno recebe esse nome porque historicamente coincide com 4 de outubro, festa de São Francisco de Assis, e os quitenhos o conhecem há gerações como o sinal oficial de que a temporada chuvosa na Serra chegou de verdade.
Este ano cumpriu com a tradição — e com folga.
Em menos de duas horas, a água acumulada transformou várias calçadas do norte de Quito em rios improvisados. O granizo cobriu de branco setores inteiros como La Y, Mariscal Sucre e Mañosca. Na Plaza de San Francisco, no Centro Histórico, o granizo se acumulou no chão com espessura suficiente para que alguns moradores da área saíssem para brincar com ele depois da chuva. As redes sociais se encheram de vídeos de quitenhos fazendo pequenos bonecos de neve.
O que colapsou. O balanço de emergências da tarde de domingo incluiu vários incidentes de magnitude. No viaduto da La Y, no norte da capital, dois automóveis ficaram presos pela acumulação de água e bombeiros, junto a militares, tiveram que intervir para auxiliar os motoristas. A Agência Metropolitana de Trânsito fechou o acesso vehicular ao setor. No setor de La Planada, um ônibus com passageiros a bordo ficou encalhado na água. No viaduto das avenidas Naciones Unidas e Mariscal Sucre também houve fechamento total da pista.
No shopping El Bosque, o teto da entrada número 6 colapsou durante as precipitações. O Corpo de Bombeiros interveio no local. E na Panamericana Norte, um deslizamento cortou a via entre a ponte sobre o rio Pisque e a entrada de Tanda, complicando a circulação num dos eixos viários mais importantes do norte do país.
O Metrô de Quito, evacuado. O incidente mais emblemático da tarde foi a inundação da estação El Labrador — a maior estação multimodal do sistema, localizada no norte da cidade. A água entrou pela superfície pela acumulação de chuva e granizo. A Empresa Metro de Quito evacuou os usuários como medida preventiva e suspendeu temporariamente as operações da estação: o serviço ficou operacional apenas até a estação Jipijapa. Vídeos que circularam nas redes sociais mostraram trabalhadores do Metrô tentando tirar a água com vassouras, em meio à preocupação com possíveis danos à infraestrutura.
O serviço foi sendo restabelecido progressivamente no decorrer da tarde.
O contexto que torna isso mais do que um episódio isolado. A tempestade de domingo, 4 de outubro, não é um evento pontual — é o mais visível de uma série de precipitações que afetam Quito há dias. No sábado, 3 de outubro — o dia anterior —, o COE Metropolitano já havia reportado 11 emergências no Distrito Metropolitano relacionadas às chuvas, entre inundações, deslizamentos e quedas de árvores. A capital passa vários dias consecutivos de precipitações que saturaram o sistema de esgoto pluvial em setores do norte.
E o pano de fundo da história é mais sério. O Fenômeno El Niño está ativo no Equador, segundo o Inamhi. Para outubro, preveem-se chuvas acima do normal na Serra, com risco de cheias, transbordamentos e inundações. O Cordonazo de San Francisco não foi o fim da temporada chuvosa em Quito. Foi o aviso de que está começando de verdade.