¡Deshielo histórico! Cuba negocia con EE.UU. y espera al FBI: Díaz-Canel abre puerta a investigación conjunta por lancha mortal de Florida
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel confirmó que funcionarios de la isla sostienen conversaciones directas con el Gobierno de Estados Unidos y anticipa la visita del FBI para investigar un incidente mortal donde una lancha rápida de Florida embistió puestos fronterizos cubanos, matando a dos oficiales de la Guardia Costera revolucionaria y dejando tres heridos graves. En declaraciones desde el Palacio de la Revolución, Díaz-Canel señaló: “Dialogamos con Washington por canales discretos para esclarecer este ataque provocador, y el FBI tiene luz verde para viajar a Cuba en días”, marcando un giro pragmático en medio de tensiones migratorias, apagones crónicos y sanciones Helms-Burton recrudecidas bajo Trump 2.0.
El incidente ocurrió el 9 de marzo al amanecer cuando la lancha “Libertad 47”, con 12 migrantes anticastristas a bordo y supuestamente financiada por exiliados de Miami, aceleró contra la base naval de Mariel a 80 nudos, detonando explosivos caseros y ametrallando con AR-15. Cuba califica el acto de “terrorismo estatal encubierto”; EE.UU. lo investiga como “huida desesperada por perseguidos políticos”. Muertos: capitanes Ramón López y Yaima Torres; heridos en estado crítico. Videos de cámaras cubanas muestran colisión frontal y gritos de “¡Patria y Vida!”, viralizándose en redes con 8 millones de vistas divididas entre Hialeah y La Habana.
Díaz-Canel, presionado por crisis energética post-apagón masivo y éxodo de 150.000 cubanos en 2025 vía Nicaragua, busca distensión: “No buscamos confrontación; cooperamos contra tráfico humano que cuesta vidas”. Trump, vía Truth Social, aceptó: “Si Cuba ayuda a identificar financiadores en Florida, revisamos remesas”. Conversaciones vía enlace suizo incluyen canje de presos políticos –45 disidentes por 12 agentes cubanos en EE.UU.– y reapertura parcial de vuelos charters. El FBI, con forenses digitales, analizará restos de la lancha hundida y testimonios de 8 sobrevivientes detenidos en Combinado del Este.
Contexto bilateral pesa: Cuba perdió 1.000 médicos en Ecuador por expulsión Noboa, su principal ingreso; Trump activa “Restoring Fairness Act” congelando propiedades castristas en Florida valoradas en 2.000 millones. La visita FBI, primera desde 2015, podría allanar extradiciones de narcos cubanos en Miami y cooperación marítima en Caribe, donde lanchas rápidas transportan 20 toneladas de coca semanal. Analistas como William LeoGrande ven pragmatismo: “Díaz-Canel compra tiempo ante Lula y Petro; Trump gana ante hispanos de Florida”.
Reacciones locales: cubanos en redes con #FBICuba claman “traición”; exiliados en Hialeah protestan “concesiones a tiranos”. Iglesia Católica media con misas por víctimas; Venezuela envía condolencias pero critica “debilitamiento ideológico”. Económicamente, remesas (3.000 millones anuales) podrían descongelarse 20%, aliviando colapso del CUC.
Cuba conversa con EE.UU. y espera FBI por incidente lancha rápida redefine Guerra Fría caribeña, fusionando migración, terrorismo y pragmatismo en deshielo táctico. ¿Puerta a normalización o maniobra temporal? Mariel, testigo silencioso, observa si agentes gringos pisan suelo revolucionario sin esposas.
Historic thaw! Cuba negotiates with the U.S. and awaits the FBI: Díaz-Canel opens door to joint investigation over deadly Florida speedboat
Havana – March 13, 2026. Cuban president Miguel Díaz‑Canel confirmed that officials from the island are holding direct talks with the government of the United States and anticipates the visit of the Federal Bureau of Investigation (FBI) to investigate a deadly incident in which a Florida speedboat clashed with Cuban border posts. In remarks from the Palace of the Revolution, Díaz-Canel said: “We are talking with Washington through discreet channels to clarify this provocative attack, and the FBI has the green light to travel to Cuba in the coming days,” marking a pragmatic shift amid migration tensions and economic strain.
The incident occurred on February 25 when a Florida-registered speedboat carrying ten armed individuals entered Cuban territorial waters and opened fire on a border-guard patrol that approached to identify it, triggering an exchange of gunfire. Four people aboard the vessel were killed and six were injured, according to Cuban authorities.
Cuba has described the episode as an attempted “armed infiltration with terrorist purposes,” while U.S. officials have sought to clarify the facts and request consular access to survivors, some of whom are reportedly U.S. residents or dual nationals.
The planned FBI visit—rare cooperation between Havana and Washington—would involve forensic analysis of the boat and testimonies from detained survivors as part of the investigation.
Degelo histórico! Cuba negocia com os EUA e aguarda o FBI: Díaz-Canel abre porta para investigação conjunta sobre lancha da Flórida
O presidente cubano Miguel Díaz‑Canel confirmou que autoridades da ilha mantêm conversas diretas com o governo dos Estados Unidos e antecipou a visita do Federal Bureau of Investigation (FBI) para investigar um incidente mortal envolvendo uma lancha rápida registrada na Flórida. Em declarações no Palácio da Revolução, Díaz-Canel afirmou: “Estamos dialogando com Washington por canais discretos para esclarecer este ataque provocador, e o FBI tem luz verde para viajar a Cuba nos próximos dias”, sinalizando um movimento pragmático em meio a tensões migratórias e dificuldades econômicas.
O incidente ocorreu em 25 de fevereiro, quando uma lancha registrada na Flórida com dez pessoas armadas entrou em águas territoriais cubanas e abriu fogo contra uma patrulha das tropas guardafronteiras que tentava identificá-la, provocando um confronto armado. Quatro ocupantes morreram e seis ficaram feridos, segundo autoridades cubanas.
Cuba classificou o episódio como uma tentativa de “infiltração armada com fins terroristas”, enquanto autoridades norte-americanas buscam esclarecer os fatos e pediram acesso consular aos sobreviventes, alguns dos quais seriam residentes ou cidadãos com dupla nacionalidade nos EUA.
A visita planejada do FBI — uma cooperação rara entre Havana e Washington — deverá incluir análise forense da embarcação e depoimentos dos sobreviventes detidos como parte da investigação.