El ICE tardó más de una semana en admitirlo: hay una tercera muerte en Delaney Hall — un guatemalteco con convulsiones al que la ambulancia tardó más de 30 minutos en llegar
José Chaján-Raxón llegó a Delaney Hall el 18 de julio, sufrió convulsiones al día siguiente y murió en el hospital. El ICE no lo confirmó públicamente hasta el miércoles 13 de agosto — diez días después de que el congresista Rob Menendez lo revelara en un video de X. En el mismo centro murieron en los últimos ocho meses Jean Wilson Brutus, Edwin Jovanny López Cornejo y ahora Chaján-Raxón. Tres muertos en 1.167 días de operación.
NEWARK, NEW JERSEY — El miércoles 13 de agosto de 2026, el Departamento de Seguridad Nacional confirmó por fin — en un comunicado enviado la noche del jueves 12 — la muerte de un tercer detenido en el centro de detención de Delaney Hall en Newark. Su nombre: José Chaján-Raxón, ciudadano guatemalteco indocumentado. La confirmación llegó más de diez días después de que el congresista demócrata Rob Menendez lo revelara públicamente durante una rueda de prensa el 3 de agosto.
Según el DHS, Chaján-Raxón fue arrestado por agentes de inmigración y procesado en Delaney Hall el 18 de julio de 2026. Al día siguiente — el 19 de julio — una enfermera respondió a una llamada de emergencia y lo encontró experimentando lo que el personal describió como “actividad similar a una convulsión”. El personal del centro llamó a los servicios de emergencia. Chaján-Raxón fue trasladado al University Hospital de Newark. Murió.
La causa oficial de su muerte no ha sido confirmada. El ICE lo “liberó” — en la terminología oficial de la agencia — al hospital antes de que falleciera, lo que en la práctica significó que su muerte no figuró inicialmente en los registros del ICE como muerte “bajo custodia.”
El detalle que lo cambia todo: más de 30 minutos para la ambulancia. El congresista Menendez reveló esta semana que el ICE le había informado de un dato que contradice la versión oficial de respuesta inmediata: las ambulancias del University Hospital tardaron más de 30 minutos en responder a las llamadas de emergencia tanto en el caso de Chaján-Raxón como en el de Edwin Jovanny López Cornejo, el salvadoreño que murió el 2 de agosto — el segundo muerto en el centro. Un portavoz del University Hospital disputó esas cifras de tiempo de respuesta pero se negó a confirmar detalles adicionales sobre las muertes, citando la confidencialidad del paciente.
“Pedimos ciertas preguntas médicas que el ICE no pudo responder”, dijo Menendez. “Tenemos que solicitarlas, o la familia tiene que solicitarlas, lo cual haremos.”
Cómo se enteró el mundo: por un congresista, no por el ICE. La cronología de la revelación es tan significativa como la muerte en sí. Chaján-Raxón murió en julio. El 3 de agosto, Menendez — que había acudido a Delaney Hall en una visita de supervisión sin anunciar — reveló en un video publicado en X que había sido informado de una tercera muerte en el centro. El ICE no confirmó ni negó. Pasaron diez días. Solo el 12 de agosto, después de que The City Reporter publicara los detalles y la historia circulara ampliamente, el DHS envió un comunicado nocturno reconociendo la muerte y dando el nombre del fallecido.
La investigación de The City Reporter de junio ya había identificado docenas de demandas presentadas por detenidos que describían dificultades para recibir atención médica adecuada en Delaney Hall y problemas para acceder a medicamentos para tratar enfermedades crónicas.
Tres muertos en quince meses — y el patrón que se repite. Los tres fallecidos en Delaney Hall comparten rasgos perturbadores:
Jean Wilson Brutus, haitiano de 41 años, llegó el 11 de diciembre de 2025 y murió al día siguiente de una emergencia médica. Las ambulancias fueron retrasadas en la entrada mientras procesaban una furgoneta con nuevos detenidos, según testigos. Murió de “causas naturales presuntas”, según el ICE.
Edwin Jovanny López Cornejo, salvadoreño de 41 años, llegó el 18 de junio de 2026. El 1 de agosto reportó entumecimiento en la cara y el brazo — síntomas clásicos de un infarto o derrame — sin ser trasladado al hospital. Murió el 2 de agosto. Su madre, María Cornejo, fue notificada por el hospital, no por el ICE.
José Chaján-Raxón, guatemalteco, llegó el 18 de julio de 2026. Sufrió convulsiones al día siguiente. La ambulancia tardó más de 30 minutos. Murió.
En los tres casos: emergencia médica, demora en la respuesta, muerte. El ICE dice que el personal “respondió de inmediato” y llamó a los servicios de emergencia en cada uno. Los familiares y los congresistas dicen otra cosa.
La reacción política. La senadora demócrata de Nueva Jersey, Cory Booker, reiteró su exigencia de cierre inmediato: “Las advertencias hechas por mí, mis colegas del Congreso, el alcalde y otros han sido recibidas por el DHS con desprecio y acciones legales frívolas.” La congresista Bonnie Watson Coleman fue más directa: “Los informes de negligencia y abuso han surgido de instalaciones del ICE en todo el país y son indicativos del completo desprecio de la administración Trump por los estándares básicos de salud y seguridad de los detenidos.”
El alcalde Ras Baraka y la gobernadora Mikie Sherrill han exigido el cierre del centro. El GEO Group, que opera Delaney Hall bajo un contrato de 1.000 millones de dólares, no ha respondido a las preguntas de los medios. El ICE tampoco ha respondido a preguntas sobre los tiempos de respuesta de las ambulancias.
Delaney Hall lleva abierta 15 meses. Ha matado a tres personas.
ICE took over a week to admit it: there is a third death at Delaney Hall — a Guatemalan man who had a seizure and waited more than 30 minutes for an ambulance
José Chaján-Raxón arrived at Delaney Hall on July 18, suffered seizures the following day and died at the hospital. ICE did not confirm it publicly until Wednesday August 13 — ten days after Congressman Rob Menendez revealed it in a video on X. Jean Wilson Brutus, Edwin Jovanny López Cornejo and now Chaján-Raxón: three deaths in 15 months of operation.
NEWARK, NEW JERSEY — On Wednesday, August 13, 2026, the Department of Homeland Security finally confirmed — in a statement issued Thursday night — the death of a third detainee at the Delaney Hall detention center in Newark. His name: José Chaján-Raxón, an undocumented Guatemalan national. The confirmation came more than ten days after Democratic Congressman Rob Menendez publicly revealed the death at a press conference on August 3.
According to DHS, Chaján-Raxón was arrested by immigration agents and processed into Delaney Hall on July 18, 2026. The following day — July 19 — a nurse responded to an emergency call and found him experiencing what staff described as “seizure-like activity.” Facility staff called emergency services. Chaján-Raxón was transferred to University Hospital in Newark. He died.
The official cause of death has not been confirmed. ICE “released” him — in the agency’s official terminology — to the hospital before his death, which in practice meant his death did not initially appear in ICE records as a death “in custody.”
The detail that changes everything: more than 30 minutes for the ambulance. Congressman Menendez revealed this week that ICE had told him a detail that contradicts the official narrative of immediate response: ambulances from University Hospital took more than 30 minutes to respond to emergency calls in both Chaján-Raxón’s case and in the case of Edwin Jovanny López Cornejo — the Salvadoran man who died on August 2, the second death at the facility. A University Hospital spokesperson disputed those response time figures but declined to confirm additional details about the deaths, citing patient confidentiality.
“We asked certain medical questions which ICE couldn’t give us answers to,” Menendez said. “We have to request it or his family has to request it, which we will.”
How the world found out: through a congressman, not ICE. The timeline of the revelation is as significant as the death itself. Chaján-Raxón died in July. On August 3, Menendez — who had shown up at Delaney Hall for an unannounced oversight visit — revealed in a video on X that he had been informed of a third death at the facility. ICE neither confirmed nor denied. Ten days passed. Only on August 12, after The City Reporter published the details and the story circulated widely, did DHS send a nighttime statement acknowledging the death and naming the deceased.
The City Reporter’s June investigation had already identified dozens of lawsuits filed by detainees describing difficulties getting proper medical care at Delaney Hall and problems accessing medication for chronic conditions.
Three deaths in fifteen months — and a repeating pattern. The three people who have died at Delaney Hall share disturbing characteristics:
Jean Wilson Brutus, a 41-year-old Haitian national, arrived December 11, 2025 and died the following day from a medical emergency. Ambulances were reportedly delayed at the entrance while a van of newly detained people was processed. ICE said he died of “suspected natural causes.”
Edwin Jovanny López Cornejo, a 41-year-old Salvadoran, arrived June 18, 2026. On August 1 he reported numbness in his face and arm — classic symptoms of a heart attack or stroke — without being transferred to a hospital. He died August 2. His mother, María Cornejo, was notified by the hospital, not by ICE.
José Chaján-Raxón, Guatemalan, arrived July 18, 2026. He suffered seizures the following day. The ambulance took more than 30 minutes. He died.
In all three cases: medical emergency, delayed response, death. ICE says staff “responded immediately” and called emergency services in each. Family members and members of Congress say otherwise.
The political response. New Jersey Democratic Senator Cory Booker renewed his call for immediate closure: “The warnings made by myself, my congressional colleagues, the Mayor, and others have been met by DHS with dismissal and frivolous legal action.” Congresswoman Bonnie Watson Coleman was more direct: “Reports of negligence and abuse have emerged from ICE facilities around the country and are indicative of the Trump Administration’s complete disregard for basic standards of health and safety of detainees.”
Mayor Ras Baraka and Governor Mikie Sherrill have demanded the facility’s closure. GEO Group, which operates Delaney Hall under a $1 billion contract, has not responded to media questions. ICE has also not responded to questions about ambulance response times.
Delaney Hall has been open for 15 months. It has killed three people.
O ICE levou mais de uma semana para admitir: há uma terceira morte em Delaney Hall — um guatemalteco com convulsões que esperou mais de 30 minutos pela ambulância
José Chaján-Raxón chegou a Delaney Hall em 18 de julho, teve convulsões no dia seguinte e morreu no hospital. O ICE não confirmou publicamente até quarta-feira, 13 de agosto — dez dias depois de o congressista Rob Menendez revelar em um vídeo no X. Jean Wilson Brutus, Edwin Jovanny López Cornejo e agora Chaján-Raxón: três mortes em 15 meses de operação.
NEWARK, NEW JERSEY — Na quarta-feira, 13 de agosto de 2026, o Departamento de Segurança Interna finalmente confirmou — num comunicado enviado na noite de quinta-feira, dia 12 — a morte de um terceiro detido no centro de detenção de Delaney Hall, em Newark. Seu nome: José Chaján-Raxón, cidadão guatemalteco indocumentado. A confirmação chegou mais de dez dias depois de o congressista democrata Rob Menendez revelar publicamente a morte numa coletiva de imprensa em 3 de agosto.
Segundo o DHS, Chaján-Raxón foi preso por agentes de imigração e processado em Delaney Hall em 18 de julho de 2026. No dia seguinte — 19 de julho —, uma enfermeira respondeu a uma chamada de emergência e o encontrou com o que a equipe descreveu como “atividade semelhante a uma convulsão”. A equipe do centro ligou para os serviços de emergência. Chaján-Raxón foi transferido para o University Hospital de Newark. Morreu.
A causa oficial da morte não foi confirmada. O ICE o “liberou” — na terminologia oficial da agência — para o hospital antes que ele morresse, o que na prática significou que sua morte não constou inicialmente nos registros do ICE como morte “sob custódia.”
O detalhe que muda tudo: mais de 30 minutos para a ambulância. O congressista Menendez revelou esta semana que o ICE lhe havia informado um dado que contradiz a versão oficial de resposta imediata: as ambulâncias do University Hospital levaram mais de 30 minutos para responder às chamadas de emergência tanto no caso de Chaján-Raxón quanto no de Edwin Jovanny López Cornejo — o salvadorenho que morreu em 2 de agosto, a segunda morte no centro. Um porta-voz do University Hospital contestou esses tempos de resposta, mas recusou-se a confirmar detalhes adicionais sobre as mortes, citando a confidencialidade do paciente.
“Fizemos certas perguntas médicas às quais o ICE não conseguiu responder”, disse Menendez. “Precisamos solicitá-las, ou a família precisa solicitá-las, o que faremos.”
Como o mundo ficou sabendo: por um congressista, não pelo ICE. A cronologia da revelação é tão significativa quanto a morte em si. Chaján-Raxón morreu em julho. Em 3 de agosto, Menendez — que havia aparecido em Delaney Hall para uma visita de supervisão sem aviso prévio — revelou num vídeo no X que havia sido informado de uma terceira morte no centro. O ICE não confirmou nem desmentiu. Dez dias se passaram. Apenas em 12 de agosto, depois de The City Reporter publicar os detalhes e a história circular amplamente, o DHS enviou um comunicado noturno reconhecendo a morte e revelando o nome do falecido.
A investigação de The City Reporter de junho já havia identificado dezenas de processos apresentados por detenidos descrevendo dificuldades para receber atendimento médico adequado em Delaney Hall e problemas para acessar medicamentos para tratar doenças crônicas.
Três mortes em quinze meses — e um padrão que se repete. Os três falecidos em Delaney Hall compartilham características perturbadoras:
Jean Wilson Brutus, haitiano de 41 anos, chegou em 11 de dezembro de 2025 e morreu no dia seguinte de uma emergência médica. As ambulâncias foram supostamente atrasadas na entrada enquanto uma van com novos detenidos era processada. O ICE disse que ele morreu de “causas naturais presumidas.”
Edwin Jovanny López Cornejo, salvadorenho de 41 anos, chegou em 18 de junho de 2026. Em 1.º de agosto relatou dormência no rosto e no braço — sintomas clássicos de infarto ou derrame — sem ser transferido ao hospital. Morreu em 2 de agosto. Sua mãe, María Cornejo, foi notificada pelo hospital, não pelo ICE.
José Chaján-Raxón, guatemalteco, chegou em 18 de julho de 2026. Teve convulsões no dia seguinte. A ambulância demorou mais de 30 minutos. Morreu.
Nos três casos: emergência médica, resposta atrasada, morte. O ICE diz que a equipe “respondeu imediatamente” e chamou os serviços de emergência em cada caso. Familiares e congressistas dizem outra coisa.
A reação política. O senador democrata de Nova Jersey Cory Booker renovou seu apelo pelo fechamento imediato: “Os alertas feitos por mim, meus colegas do Congresso, o prefeito e outros foram recebidos pelo DHS com desprezo e ações legais frívolas.” A congressista Bonnie Watson Coleman foi mais direta: “Relatórios de negligência e abuso surgiram em instalações do ICE em todo o país e são indicativos do completo desprezo da administração Trump pelos padrões básicos de saúde e segurança dos detenidos.”
O prefeito Ras Baraka e a governadora Mikie Sherrill exigiram o fechamento do centro. O GEO Group, que opera Delaney Hall sob um contrato de US$ 1 bilhão, não respondeu às perguntas da mídia. O ICE também não respondeu a perguntas sobre os tempos de resposta das ambulâncias.
Delaney Hall está aberta há 15 meses. Matou três pessoas.