Noboa promete el nuevo Atahualpa para 60.000 personas, con la empresa del Bernabéu — y sin decir quién paga, cuándo ni con quién
El presidente anunció hoy en Radio Centro un “preacuerdo” con una candidata a la Alcaldía de Quito para construir un nuevo estadio olímpico. Sin documentos, sin nombre, sin monto, sin cronograma. El Atahualpa lleva más de 75 años aguardando su gran remodelación, y desde 2020 tiene una orden de demolición que nunca se ejecutó.
QUITO — Esta mañana del 23 de julio de 2026, durante una entrevista en Radio Centro, el presidente Daniel Noboa lanzó una de las frases que más revuelo causará en el Ecuador deportivo del año: “Ya tenemos un preacuerdo para hacer el nuevo Estadio Olímpico Atahualpa”.
El contexto en que lo dijo es revelador. Noboa enumeraba obras públicas para defender su gestión económica: “Está iniciando el Quinto Puente, la construcción del Museo Nacional y ya tenemos un preacuerdo para hacer el nuevo Estadio Olímpico Atahualpa”. Lo presentó como parte de un “plan agresivo” de inversión pública que empezará a ejecutarse desde septiembre de 2026.
Los detalles que reveló — y los que no. Según explicó el presidente, el proyecto contempla un escenario con capacidad para 60.000 espectadores, construido por la misma empresa que remodeló el estadio Santiago Bernabéu de Madrid. “Es un acuerdo que ya tenemos”, expresó Noboa, quien añadió que el preacuerdo es con una candidata a la Alcaldía de Quito, cuyo nombre evitó revelar.
Lo que no reveló es igualmente notable. No precisó si el proyecto consistirá en la construcción de un estadio completamente nuevo o en una remodelación integral del actual recinto ubicado en El Batán. Tampoco ofreció detalles sobre el monto de la inversión, el cronograma de ejecución, el modelo de financiamiento ni los documentos que respalden el acuerdo.
La candidata sin nombre. Aunque Noboa evitó identificar a la candidata, la precandidata del movimiento ADN para la Alcaldía de Quito es Giovanna Ubidia, actual directora nacional del Seguro Social Campesino. La imagen de Ubidia junto a Noboa ya circula en redes sociales desde semanas atrás. El propio presidente confirmó ese mismo día que apoya la candidatura de Cynthia Viteri para la Alcaldía de Guayaquil, lo que encuadra el anuncio del estadio claramente en el contexto de la campaña municipal que se avecina.
La pregunta que Ecuador se hace esta tarde: ¿es una promesa de campaña o un proyecto real?
El Atahualpa: 75 años de promesas y deterioro. Para entender por qué el anuncio genera escepticismo, hay que recorrer la historia del Coloso del Batán.
El Estadio Olímpico Atahualpa fue inaugurado el 25 de noviembre de 1951, en la avenida 6 de Diciembre y avenida Naciones Unidas, en El Batán, al norte de Quito, a 2.783 metros sobre el nivel del mar. Su capacidad actual ronda los 35.000 espectadores según unas fuentes y algo más según otras, muy lejos de los 60.000 que Noboa promete. Tuvo remodelaciones en 1977, 1990 y 2012. La estructura estuvo a punto de ser demolida en 2020 para dar paso a un recinto más moderno, pero a marzo de 2025 eso no había ocurrido y el estadio seguía albergando eventos deportivos.
El deterioro se aceleró. Durante 2025, el estadio recibió críticas por problemas de humedad, filtraciones, falta de mantenimiento y el visible desgaste de varias de sus instalaciones. El estadio fue clausurado el 8 de junio de 2025 por la Agencia Metropolitana de Control, y el Concejo Metropolitano trató la donación del recinto al Municipio de Quito en una sesión que se extendió hasta la noche del 11 de junio de ese año. La Concentración Deportiva de Pichincha (CDP) —que gestionó el estadio durante décadas— convocó ruedas de prensa que se cancelaron por desacuerdos internos. El propio Municipio y la CDP han cruzado acusaciones sobre la responsabilidad del deterioro.
El estadio Olímpico Atahualpa dejó de ser la casa de la Selección de Ecuador después de quedarse atrás y no estar habilitado para las Eliminatorias al Mundial 2026. Eso fue el golpe final a su reputación como escenario de primer nivel: la Tri tuvo que jugar sus partidos de local en otras sedes porque el Atahualpa ya no cumplía los estándares FIFA.
Los antecedentes: el mismo anuncio, hace menos de un año. El anuncio de hoy no es el primero. El 28 de agosto de 2025, el viceministro del Deporte, José David Jiménez, anunció el inicio del proyecto para el nuevo estadio Olímpico Atahualpa. En aquel momento dijo: “Hoy iniciamos un proceso pendiente, un sueño de décadas y que ha sido prometido muchas veces. Este proyecto se convertirá en una realidad y con el respaldo del presidente Daniel Noboa”. También prometió un estadio “multipropósito, autosostenible y pensando en el futuro”. Ese proyecto tampoco llegó a materializarse en documentos públicos.
La empresa del Bernabéu: ¿quién es? El dato más llamativo del anuncio es la referencia a la empresa constructora del Bernabéu. La remodelación del Santiago Bernabéu, inaugurada en fases entre 2021 y 2023, fue ejecutada por la Unión Temporal de Empresas formada por Dragados y Acciona, dos de las mayores constructoras de España. El proyecto costó aproximadamente 900 millones de euros e incluyó un techo retráctil y tecnología de última generación. Trasladar ese estándar a Quito implicaría una inversión que el gobierno no ha mencionado en ningún documento público.
El Metro de Quito: el otro gran anuncio del día. En la misma entrevista, Noboa también anunció que el Gobierno analiza una nueva ampliación del Metro de Quito hasta Calderón, modificando el esquema inicialmente previsto hacia La Ofelia. El mandatario aseguró que la propuesta cuenta con estudios técnicos y forma parte del plan de inversión pública que comenzará desde septiembre. Tampoco aportó documentos ni cifras.
Lo que queda. El Atahualpa lleva más de siete décadas siendo el sueño pendiente del deporte ecuatoriano. Fue el primer estadio que albergó partidos de eliminatorias mundialistas de la Selección, fue sede de la final de la Copa Libertadores 2016 entre Independiente del Valle y Atlético Nacional, y fue durante décadas el punto de encuentro del fútbol quiteño y nacional. Hoy está clausurado como sede de la Selección, en disputa administrativa entre el Municipio y la CDP, y con una promesa presidencial que, a las pocas horas de hacerse pública, todavía no tiene ni papel que la respalde.
El viceministro del Deporte buscamos un estadio multipropósito, autosostenible y pensando en el futuro, para los chicos y chicas que sueñan en jugar en un estadio de clase mundial. Lo dijo en agosto de 2025. Noboa lo repitió esta mañana. El Coloso del Batán sigue esperando.
Noboa promises a new 60,000-seat Atahualpa — built by the Bernabéu’s contractor — with no funding details, no timeline and no name attached
The president announced a “pre-agreement” with an unnamed Quito mayoral candidate during a radio interview today. No documents, no amount, no schedule. The Atahualpa has been waiting 75 years for its grand renovation, and has had a demolition order since 2020 that was never carried out.
QUITO — This morning, July 23, 2026, during an interview on Radio Centro, President Daniel Noboa dropped one of the lines that will generate the most noise in Ecuadorian football this year: “We already have a pre-agreement to build the new Olympic Atahualpa Stadium.”
The context in which he said it is telling. Noboa was listing public works to defend his economic management: the Fifth Bridge is starting, the National Museum is under construction, and now there’s a pre-agreement for the new Atahualpa. He framed it as part of an “aggressive” public investment plan set to begin in September 2026.
What he revealed — and what he didn’t. According to the president, the project envisions a 60,000-capacity venue built by the same company that renovated the Santiago Bernabéu stadium in Madrid. “It’s an agreement we already have,” Noboa said, adding that the pre-agreement is with a candidate for the Quito mayorship — whose name he declined to reveal.
What he didn’t reveal is equally significant. He didn’t clarify whether the project involves building an entirely new stadium or a comprehensive renovation of the current venue in El Batán. Nor did he offer details on the investment amount, the execution timeline, the financing model, or any documents backing the agreement.
The unnamed candidate. Though Noboa avoided identifying her, the ADN movement’s candidate for Quito’s mayoralty is Giovanna Ubidia, current national director of the Rural Social Security. Images of Ubidia alongside Noboa have been circulating on social media for weeks. In the same interview, the president confirmed his support for Cynthia Viteri’s candidacy for the Guayaquil mayoralty — firmly placing the stadium announcement in the context of an upcoming municipal election campaign.
The question Ecuador is asking this afternoon: is this a campaign promise or a real project?
The Atahualpa: 75 years of promises and decay. To understand the scepticism the announcement generates, you need to look at the Coloso del Batán’s history.
The Olympic Atahualpa Stadium was officially inaugurated on November 25, 1951, on Avenida 6 de Diciembre and Avenida Naciones Unidas in El Batán, northern Quito, at 2,783 metres above sea level. Its current capacity sits around 35,000 seats — far short of the 60,000 Noboa is promising. It underwent renovations in 1977, 1990 and 2012. The structure was slated for demolition in late 2020 to make way for a modern venue, but as of March 2025 that had not happened and the stadium continued to host sporting events.
The deterioration accelerated. During 2025, the stadium drew criticism for damp problems, leaks, lack of maintenance and the visible wear of several of its facilities. It was shut down on June 8, 2025 by the Metropolitan Control Agency, and the Metropolitan Council debated the transfer of the stadium to Quito’s municipality in a session that ran into the night of June 11.
The Olympic Atahualpa lost its status as Ecuador’s national team home after falling behind the standards required for the 2026 World Cup qualifying rounds. The Tri had to play home matches at other venues because the stadium no longer met FIFA standards.
The precedent: the same announcement, less than a year ago. Today’s announcement isn’t the first. On August 28, 2025, Deputy Sports Minister José David Jiménez announced the launch of the new Olympic Atahualpa Stadium project, saying it was “a pending process, a decades-long dream that has been promised many times.” That project also never produced public documents.
The Bernabéu company: who is it? The most striking detail in Noboa’s announcement is the reference to the Bernabéu’s builder. The Santiago Bernabéu renovation, completed in phases between 2021 and 2023, was carried out by a joint venture of Dragados and Acciona, two of Spain’s largest construction firms. The project cost approximately 900 million euros and included a retractable roof and cutting-edge technology. Bringing that standard to Quito would imply an investment the government hasn’t put a number to in any public document.
What remains. The Atahualpa has spent more than seven decades as Ecuadorian sport’s great unfulfilled dream. It hosted Ecuador’s first World Cup qualifying matches, staged the 2016 Copa Libertadores final between Independiente del Valle and Atlético Nacional, and was for decades the heartbeat of Quito football. Today it is banned as a national team venue, locked in an administrative dispute between the Municipality and the CDP, and backed by a presidential promise that, hours after being made public, still has no paper to support it.
The Coloso del Batán is still waiting.
Noboa promete um novo Atahualpa para 60.000 pessoas, com a empresa do Bernabéu — sem dizer quem paga, quando nem com quem
O presidente anunciou hoje em rádio um “pré-acordo” com uma candidata à prefeitura de Quito para construir um novo estádio olímpico. Sem documentos, sem nome, sem valor, sem cronograma. O Atahualpa espera há mais de 75 anos por sua grande reforma, e desde 2020 tem uma ordem de demolição que nunca foi cumprida.
QUITO — Na manhã desta quarta-feira, 23 de julho de 2026, durante uma entrevista na Rádio Centro, o presidente Daniel Noboa lançou uma das frases que mais repercutirão no futebol equatoriano este ano: “Já temos um pré-acordo para fazer o novo Estádio Olímpico Atahualpa.”
O contexto em que o disse é revelador. Noboa enumerava obras públicas para defender sua gestão econômica: a Quinta Ponte está começando, o Museu Nacional está em construção, e agora há um pré-acordo para o novo Atahualpa. Apresentou tudo como parte de um “plano agressivo” de investimento público que começará a ser executado em setembro de 2026.
O que revelou — e o que não revelou. Segundo o presidente, o projeto prevê um estádio com capacidade para 60.000 espectadores, construído pela mesma empresa que reformou o estádio Santiago Bernabéu de Madri. “É um acordo que já temos”, afirmou Noboa, acrescentando que o pré-acordo é com uma candidata à prefeitura de Quito, cujo nome preferiu não revelar.
O que não revelou é igualmente significativo. Não esclareceu se o projeto prevê a construção de um estádio completamente novo ou uma reforma integral do atual recinto em El Batán. Tampouco ofereceu detalhes sobre o valor do investimento, o cronograma de execução, o modelo de financiamento ou os documentos que respaldem o acordo.
A candidata sem nome. Embora Noboa tenha evitado identificá-la, a pré-candidata do movimento ADN à prefeitura de Quito é Giovanna Ubidia, atual diretora nacional do Seguro Social Rural. Imagens de Ubidia ao lado de Noboa já circulam nas redes sociais há semanas. Na mesma entrevista, o presidente confirmou apoio à candidatura de Cynthia Viteri para a prefeitura de Guayaquil, o que enquadra o anúncio do estádio claramente no contexto da campanha municipal que se aproxima.
A pergunta que o Equador faz esta tarde: é uma promessa eleitoral ou um projeto real?
O Atahualpa: 75 anos de promessas e deterioração. Para entender o ceticismo que o anúncio gera, é preciso percorrer a história do Coloso del Batán.
O Estádio Olímpico Atahualpa foi inaugurado oficialmente em 25 de novembro de 1951, na Avenida 6 de Diciembre com a Avenida Naciones Unidas, no setor de El Batán, ao norte de Quito, a 2.783 metros de altitude. Sua capacidade atual gira em torno de 35.000 espectadores — muito aquém dos 60.000 que Noboa promete. Passou por reformas em 1977, 1990 e 2012. A estrutura estava prevista para ser demolida no final de 2020 para dar lugar a um recinto mais moderno, mas em março de 2025 isso ainda não havia acontecido e o estádio continuava sediando eventos esportivos.
A deterioração se acelerou. Durante 2025, o estádio recebeu críticas por problemas de umidade, infiltrações, falta de manutenção e o desgaste visível de várias de suas instalações. Foi interditado em 8 de junho de 2025 pela Agência Metropolitana de Controle, e o Conselho Metropolitano debateu a transferência do estádio ao município de Quito numa sessão que se estendeu até a noite de 11 de junho.
O Estádio Olímpico Atahualpa perdeu o status de casa da Seleção do Equador por não estar habilitado para as Eliminatórias da Copa do Mundo 2026. A seleção precisou jogar seus jogos em casa em outros estádios porque o Atahualpa já não cumpria os padrões da FIFA.
O precedente: o mesmo anúncio, menos de um ano atrás. O anúncio de hoje não é o primeiro. Em 28 de agosto de 2025, o vice-ministro do Esporte, José David Jiménez, anunciou o início do projeto para o novo Estádio Olímpico Atahualpa, dizendo tratar-se de “um processo pendente, um sonho de décadas que foi prometido muitas vezes.” Esse projeto também nunca produziu documentos públicos.
A empresa do Bernabéu: quem é? O detalhe mais chamativo do anúncio de Noboa é a referência à construtora do Bernabéu. A reforma do Santiago Bernabéu, concluída em fases entre 2021 e 2023, foi executada por uma joint venture entre a Dragados e a Acciona, duas das maiores construtoras da Espanha. O projeto custou aproximadamente 900 milhões de euros e incluiu teto retrátil e tecnologia de ponta. Trazer esse padrão para Quito implicaria um investimento que o governo ainda não colocou em nenhum documento público.
O que fica. O Atahualpa passa mais de sete décadas como o grande sonho não realizado do esporte equatoriano. Sediou os primeiros jogos das eliminatórias mundialistas da Seleção, recebeu a final da Copa Libertadores 2016 entre Independiente del Valle e Atlético Nacional, e foi durante décadas o coração do futebol quiteño. Hoje está proibido como sede da Seleção, em disputa administrativa entre o Município e a CDP, e respaldado por uma promessa presidencial que, horas após ser tornada pública, ainda não tem papel algum que a sustente.
O Coloso del Batán ainda está esperando.