“Lo entregaron a su familia cuando ya estaba en coma”: indignación por la muerte de un joven mexicano tras presunta negligencia médica bajo custodia de ICE
La muerte del joven mexicano Prisciliano Trejo, de 29 años, ha provocado indignación tanto en Estados Unidos como en México, luego de que su familia denunciara que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ignoró durante días sus reiteradas solicitudes de atención médica mientras permanecía detenido. Cuando finalmente fue trasladado a un hospital, ya se encontraba en estado crítico y entró en coma. Falleció pocos días después.
Prisciliano había sido detenido por agentes de inmigración en junio de 2026 en Carolina del Norte y posteriormente trasladado al centro de detención Stewart, en Georgia, una instalación operada por la empresa privada CoreCivic. Según el relato de sus familiares y organizaciones comunitarias, comenzó a presentar fuertes problemas de salud a principios de julio y solicitó asistencia médica en repetidas ocasiones, pero su estado fue minimizado durante varios días.
De acuerdo con la familia, el joven empezó a sufrir intensos dolores, dificultad para caminar y episodios de vómitos con sangre. Sus seres queridos aseguran que únicamente fue llevado a una clínica cuando ya no podía mantenerse en pie. Allí los médicos descubrieron que padecía leucemia y que su condición era extremadamente grave.
Su padre relató que la última conversación que tuvo con Prisciliano ocurrió el 13 de julio, cuando el joven le dijo por teléfono que finalmente lo llevarían a recibir atención médica. Dos días después, la familia recibió otra llamada informándoles que se encontraba en coma. Poco después, ICE liberó a Prisciliano para que quedara bajo el cuidado de sus familiares mientras permanecía hospitalizado. Sin embargo, el daño ya era irreversible y falleció el 24 de julio en un hospital de Augusta, Georgia.
La familia sostiene que la liberación ocurrió únicamente cuando las autoridades migratorias entendieron que ya no había posibilidades reales de recuperación. Por ello, exigen una investigación independiente para determinar si existió negligencia médica y por qué las solicitudes de atención fueron ignoradas durante tanto tiempo.
El caso ha generado fuertes críticas por parte de organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes, que denuncian un deterioro en las condiciones médicas dentro de varios centros de detención migratoria. Activistas sostienen que la muerte de Prisciliano refleja problemas estructurales relacionados con la atención sanitaria que reciben los detenidos y piden una revisión urgente de los protocolos médicos en las instalaciones administradas por ICE y empresas privadas contratistas.
La muerte de Trejo también se produce en un contexto de creciente preocupación por el aumento de fallecimientos bajo custodia migratoria. Diversos informes señalan que desde el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump se ha incrementado el número de personas que han perdido la vida mientras permanecían detenidas por ICE, situación que ha provocado reclamos de organismos de derechos humanos y de gobiernos extranjeros.
En los últimos días, autoridades mexicanas solicitaron que el caso sea esclarecido y que se investiguen las circunstancias que rodearon la atención médica recibida por el joven. Mientras tanto, la familia continúa exigiendo respuestas y asegura que no descansará hasta conocer por qué Prisciliano no fue atendido a tiempo pese a que, según afirman, pidió ayuda en múltiples ocasiones.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas no ha reconocido públicamente que existiera negligencia médica en este caso. Sin embargo, la muerte de Prisciliano Trejo ha vuelto a colocar bajo escrutinio las condiciones de los centros de detención migratoria en Estados Unidos y ha reabierto el debate sobre la responsabilidad de las autoridades de garantizar atención médica adecuada a todas las personas bajo su custodia.
“They Returned Him to His Family Only After He Fell Into a Coma”: Outrage Grows Over Mexican Man’s Death Following Alleged Medical Negligence in ICE Custody
The death of Prisciliano Trejo, a 29-year-old Mexican man, has sparked outrage in both the United States and Mexico after his family accused U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE) of ignoring his repeated requests for medical care while he was being held in immigration detention. By the time he was finally transferred to a hospital, he had already fallen into a coma. He died just days later.
Trejo was taken into ICE custody in June 2026 in North Carolina and was later transferred to the Stewart Detention Center in Georgia, a facility operated by the private prison company CoreCivic. According to his relatives and immigrant rights organizations, he began experiencing serious health problems in early July and repeatedly asked for medical attention, but his condition was allegedly dismissed for several days.
Family members say the young man suffered from severe pain, difficulty walking, and episodes of vomiting blood. They claim he was not taken to a medical facility until he was no longer able to stand on his own. Doctors later discovered that he had leukemia and that his condition had already become critically advanced.
Trejo’s father said the last time he spoke with his son was on July 13, when Prisciliano told him over the phone that detention officials were finally taking him to receive medical treatment. Two days later, the family received another call informing them that he had fallen into a coma. Shortly afterward, ICE released him from custody so he could remain under his family’s care while hospitalized. However, his condition continued to deteriorate, and he died on July 24 at a hospital in Augusta, Georgia.
His family believes ICE released him only after realizing there was little chance of recovery. They are now demanding an independent investigation into whether medical negligence occurred and why his repeated requests for treatment were allegedly ignored for so long.
The case has drawn strong criticism from immigrant advocacy organizations, which argue that Trejo’s death highlights longstanding concerns about the quality of medical care inside immigration detention centers. Several advocacy groups say the incident reflects broader systemic problems affecting detainees held in ICE facilities, including those operated by private contractors.
Trejo’s death also comes amid growing concern over the increasing number of deaths reported in immigration detention facilities. Human rights organizations have warned that fatalities in ICE custody have risen during President Donald Trump’s second administration, leading to renewed calls for greater oversight and accountability within the immigration detention system.
In recent days, Mexican authorities have requested a thorough investigation into the circumstances surrounding Trejo’s medical treatment while he was in custody. His family continues to demand answers, insisting they will not stop seeking justice until they know why he was not provided timely medical care despite repeatedly asking for help.
ICE has not publicly acknowledged any medical negligence in Trejo’s case. Nevertheless, his death has once again placed the conditions inside U.S. immigration detention centers under intense public scrutiny and renewed debate over the government’s responsibility to provide adequate medical care to everyone held in federal custody.
“Só o entregaram à família quando ele já estava em coma”: cresce a indignação pela morte de um jovem mexicano após suposta negligência médica sob custódia do ICE
A morte do mexicano Prisciliano Trejo, de 29 anos, provocou forte indignação nos Estados Unidos e no México após sua família acusar o Serviço de Imigração e Controle de Alfândegas dos Estados Unidos (ICE) de ignorar repetidos pedidos de atendimento médico enquanto ele permanecia detido. Quando finalmente foi levado a um hospital, já estava em estado crítico e entrou em coma. Poucos dias depois, morreu.
Prisciliano foi detido por agentes de imigração em junho de 2026, na Carolina do Norte, e posteriormente transferido para o Centro de Detenção Stewart, no estado da Geórgia, uma unidade administrada pela empresa privada CoreCivic. Segundo familiares e organizações de defesa dos direitos dos imigrantes, ele começou a apresentar graves problemas de saúde no início de julho e solicitou atendimento médico diversas vezes, mas seu estado teria sido ignorado por vários dias.
De acordo com a família, o jovem sofria fortes dores, dificuldade para caminhar e episódios de vômito com sangue. Os parentes afirmam que ele só foi levado para receber atendimento médico quando já não conseguia mais ficar de pé. No hospital, os médicos descobriram que ele sofria de leucemia e que a doença já estava em estágio extremamente avançado.
O pai de Prisciliano contou que falou com o filho pela última vez no dia 13 de julho, quando o jovem informou por telefone que finalmente seria levado para receber atendimento médico. Dois dias depois, a família recebeu outra ligação informando que ele havia entrado em coma. Pouco tempo depois, o ICE decidiu libertá-lo para que permanecesse sob os cuidados da família enquanto estava hospitalizado. No entanto, seu estado continuou piorando e ele faleceu no dia 24 de julho, em um hospital na cidade de Augusta, Geórgia.
A família acredita que a libertação ocorreu apenas quando as autoridades perceberam que praticamente não havia chances de recuperação. Agora, os familiares exigem uma investigação independente para apurar se houve negligência médica e por que os repetidos pedidos de atendimento foram ignorados durante tanto tempo.
O caso gerou fortes críticas de organizações que defendem os direitos dos imigrantes, que afirmam que a morte de Prisciliano evidencia problemas antigos relacionados à qualidade da assistência médica dentro dos centros de detenção para imigrantes. Segundo essas entidades, o episódio revela falhas estruturais no atendimento prestado aos detidos em instalações administradas pelo ICE e por empresas privadas contratadas pelo governo.
A morte de Trejo também ocorre em meio à crescente preocupação com o aumento do número de mortes registradas em centros de detenção migratória. Organizações de direitos humanos alertam que os óbitos sob custódia do ICE aumentaram durante o segundo mandato do presidente Donald Trump, o que intensificou os pedidos por maior fiscalização e responsabilidade das autoridades.
Nos últimos dias, autoridades mexicanas solicitaram uma investigação completa sobre as circunstâncias que envolveram o atendimento médico recebido por Prisciliano enquanto estava detido. Enquanto isso, sua família continua exigindo respostas e afirma que não deixará de buscar justiça até descobrir por que ele não recebeu atendimento adequado, apesar de ter pedido ajuda diversas vezes.
Até o momento, o ICE não reconheceu publicamente qualquer negligência médica no caso. Ainda assim, a morte de Prisciliano Trejo voltou a colocar sob intenso escrutínio as condições dos centros de detenção de imigrantes nos Estados Unidos e reacendeu o debate sobre a responsabilidade do governo em garantir atendimento médico adequado a todas as pessoas sob sua custódia.