Fueron a protestar contra el reconocimiento facial — y se taparon la cara porque tenían miedo de ser identificados por el reconocimiento facial: la paradoja de la protesta contra Palantir en Manhattan
Make the Road NY y docenas de organizaciones salieron este miércoles frente a la oficina sin rótulo de Palantir en Manhattan como parte del movimiento nacional “Dump Big Tech”. La mayoría llevaba máscaras para evitar ser fichados por la misma tecnología que denunciaban. El ICE dijo ante el Congreso que “no tiene ninguna base de datos”. Un agente del ICE dijo en video que el manifestante que grabó quedaba en su “pequeña base de datos” y sería “terrorista doméstico”.
MANHATTAN, NUEVA YORK — La oficina de Palantir Technologies en Manhattan no tiene rótulo. No tiene logotipo en la entrada. No hay nada que la distinga de cualquier otro piso de oficinas del edificio de la Sexta Avenida en el que se encuentra. La mayoría de los días, pasa completamente desapercibida.
Este miércoles 13 de agosto de 2026 fue diferente. Decenas de manifestantes — la mayoría con mascarillas desechables o con máscaras de papel decoradas con las caras de personajes de dibujos animados y superhéroes que cubrían todo su rostro — se concentraron frente al edificio para denunciar el contrato de Palantir con el ICE y su papel en la vigilancia de comunidades inmigrantes. La ironía era tan visible como perturbadora: habían venido a protestar contra el reconocimiento facial y se tapaban la cara porque tenían miedo de ser identificados por el reconocimiento facial de Palantir.
“Mi comunidad ha sentido un miedo que nadie debería sentir”, dijo Faith, una organizadora juvenil de Make the Road, quien pidió que solo se usara su nombre de pila por su seguridad. “Palantir trabajando con el ICE me preocupa profundamente por la privacidad y porque la gente quede atrapada en sistemas que no se sienten justos, transparentes ni humanos.”
Qué es Palantir y qué hace para el ICE. Palantir Technologies es una empresa de análisis de datos e inteligencia artificial fundada en 2003 con capital inicial de la CIA, a través de su brazo de inversión In-Q-Tel. Tiene contratos con el Departamento de Defensa, varias agencias de inteligencia y el DHS. Su software más relevante para el debate migratorio es FALCON — Federal Law Enforcement Communications System — que actualmente se llama Palantir ELITE, el mismo sistema que, según The Intercept, asigna “puntuaciones de confianza” a los objetivos de deportación cruzando datos de Medicaid, historial de arrestos, ubicaciones de placas y publicaciones en redes sociales.
El contrato de Palantir con el ICE ha crecido exponencialmente bajo Trump. Según un informe de Mijente, Just Futures Law y el Surveillance Resistance Lab, los compromisos financieros del ICE con un grupo central de brokers de datos comerciales — del que Palantir es el más poderoso — pasaron de 4,9 millones de dólares en 2018 a 14,5 millones en 2025. Y eso antes del aumento histórico de financiamiento de 85.000 millones que convirtió al ICE en la agencia policial más financiada del país.
El movimiento “Dump Big Tech”: no solo Palantir. La protesta de Manhattan es parte de un movimiento más amplio. La semana del 11 de agosto fue declarada semana de acción nacional “Dump Big Tech” por una coalición que incluye a Make the Road, United Ratepayers, Food & Water Watch y People’s Action Institute. Las acciones abarcan seis estados: Nueva York, Nueva Jersey, California, Nevada y Pennsylvania, con eventos coordinados frente a Palantir, OpenAI y Google, y también en zonas de construcción de data centers en Oregón y Virginia Occidental.
El mismo miércoles en que Make the Road protestaba frente a Palantir en Manhattan, otra protesta se desarrollaba frente a las oficinas de Google en la ciudad. Ese evento también estuvo ligado a las preocupaciones sobre el uso de inteligencia artificial en la vigilancia de inmigrantes y la cooperación de empresas tecnológicas con agencias federales de seguridad.
La contradicción que el gobierno no puede explicar. El elemento más explosivo de la protesta no es lo que los manifestantes dijeron, sino lo que el propio gobierno dijo — y se contradijo:
En una audiencia del Comité de Seguridad Nacional del Senado el 12 de febrero de 2026, el director en funciones del ICE, Todd Lyons, fue preguntado sobre si el DHS mantiene una base de datos que incluya información de reconocimiento facial, datos de placas de vehículos, direcciones o datos similares. Lyons respondió: “no tenemos ninguna base de datos.” En la audiencia del Comité Judicial de la Cámara del 4 de marzo de 2026, la secretaria Noem fue preguntada si el DHS estaba creando una base de datos de manifestantes. Antes de responder, se le mostró el video de un agente del ICE diciéndole a una persona que lo grababa que había quedado en su “pequeña base de datos” y que a partir de ahora sería considerada “terrorista doméstica.” Noem respondió: “no estamos creando ninguna base de datos.”
El congresista Daniel Goldman, que ha liderado la campaña para exigir respuestas sobre el uso de las tecnologías de Palantir por el ICE, lo resumió en un comunicado: “Durante el último año, la administración Trump ha utilizado las tecnologías de vigilancia de Palantir no solo para llevar a cabo su inhumana red de deportaciones masivas, sino también para espiar a ciudadanos americanos. Mientras el ICE desgarra familias en todo el estado de Nueva York y en el país, no está claro exactamente cómo la administración está usando esta tecnología.”
La paradoja que los manifestantes convirtieron en imagen. Make the Road organizó la acción a sabiendas de que el simple hecho de protestar frente a la oficina de Palantir podía activar el mismo sistema que denunciaban: cámaras en la calle, reconocimiento facial en tiempo real, cruce de datos con listas del ICE. Por eso vinieron con máscaras. Y por eso esa imagen — decenas de personas tapando su cara con personajes de cómic para que una empresa de IA no los identifique mientras protestan contra esa misma empresa de IA — es la imagen que resume mejor que cualquier discurso el momento que vive la privacidad en Estados Unidos en 2026.
“Que la gente común entienda lo arraigada que está Palantir, no solo en nuestro gobierno y nuestro ejército, sino en nuestra vida cotidiana”, dijo Liv Senghor, organizadora principal de Planet Over Profit, que participó en una protesta anterior frente a las mismas oficinas. “Queremos generar suficiente rabia y descontento con Palantir para que haya una oleada popular de gente a la que realmente tengan que escuchar.”
Palantir no respondió a las preguntas de los medios sobre su contrato con el ICE ni sobre el uso de reconocimiento facial en sus herramientas.
They came to protest facial recognition — and covered their faces because they feared being identified by Palantir’s facial recognition: the paradox of the Manhattan protest
Make the Road NY and dozens of organizations rallied Wednesday outside Palantir’s unmarked Manhattan office as part of the national “Dump Big Tech” movement. Most wore masks to avoid being flagged by the very technology they were denouncing. ICE told Congress it has “no database.” An ICE agent told someone filming him they were now in his “nice little database” and would be a “domestic terrorist.”
MANHATTAN, NEW YORK — Palantir Technologies’ Manhattan office has no sign. No logo at the entrance. Nothing to distinguish it from any other office floor in the Avenue of the Americas building where it is located. Most days, it goes completely unnoticed.
This Wednesday, August 13, 2026, was different. Dozens of protesters — most wearing disposable masks or paper masks decorated with the faces of cartoon characters and superheroes covering their entire faces — gathered outside the building to denounce Palantir’s contract with ICE and its role in surveilling immigrant communities. The irony was as visible as it was disturbing: they had come to protest facial recognition and were covering their faces because they feared being identified by Palantir’s facial recognition.
“My community has felt a sense of fear that no one should have to feel,” said Faith, a youth organizer for Make the Road, who asked to be identified only by her first name for her safety. “Palantir working with ICE makes me worry deeply about privacy and about people getting caught up in systems that don’t feel fair, transparent, or humane.”
What Palantir is and what it does for ICE. Palantir Technologies is a data analytics and AI company founded in 2003 with initial funding from the CIA through its investment arm In-Q-Tel. It holds contracts with the Department of Defense, several intelligence agencies and DHS. Its most relevant software in the immigration debate is FALCON — Federal Law Enforcement Communications System — now called Palantir ELITE, the same system that, according to The Intercept, assigns “confidence scores” to deportation targets by crossing Medicaid data, arrest history, license plate locations and social media posts.
Palantir’s ICE contract has grown exponentially under Trump. According to a report by Mijente, Just Futures Law and the Surveillance Resistance Lab, ICE’s financial commitments to a core group of commercial data brokers — of which Palantir is the most powerful — went from $4.9 million in 2018 to $14.5 million in 2025. And that was before the historic $85 billion funding surge that made ICE the most heavily funded law enforcement agency in the country.
The “Dump Big Tech” movement: not just Palantir. Wednesday’s Manhattan protest is part of a broader movement. The week of August 11 was declared a national action week by a coalition that includes Make the Road, United Ratepayers, Food & Water Watch and People’s Action Institute. Actions span six states — New York, New Jersey, California, Nevada and Pennsylvania — with coordinated events outside Palantir, OpenAI and Google, as well as at data center construction sites in Oregon and West Virginia.
The same Wednesday Make the Road was protesting outside Palantir in Manhattan, another protest was taking place outside Google’s offices in the city, also linked to concerns about AI use in immigrant surveillance and tech company cooperation with federal security agencies.
The contradiction the government cannot explain. The most explosive element of the protest is not what demonstrators said — it’s what the government said and then contradicted.
At a Senate Homeland Security Committee hearing on February 12, 2026, acting ICE Director Todd Lyons was asked whether DHS maintains a database that includes facial recognition data, license plate data, addresses or similar information. Lyons responded: “we don’t have a database.” At a House Judiciary Committee hearing on March 4, 2026, Secretary Noem was asked whether DHS was creating a database of protesters. Before answering, she was shown a video of an ICE agent telling someone filming him that they were now in his “nice little database” and would henceforth be considered a “domestic terrorist.” Noem responded: “we’re not creating a database.”
Congressman Daniel Goldman, who has led the push to demand answers about ICE’s use of Palantir technologies, summarized it in a statement: “Over the past year, the Trump administration has weaponized Palantir’s surveillance technologies to not only carry out its inhumane mass deportation dragnet but also to spy on American citizens. As ICE tears apart families across New York State and the country, it is unclear exactly how the Trump administration is using this technology.”
The paradox protesters turned into an image. Make the Road organized the action knowing full well that simply showing up outside Palantir’s office could activate the very system they were denouncing: street cameras, real-time facial recognition, cross-referencing with ICE lists. That’s why they came with masks. And that’s why that image — dozens of people covering their faces with comic book characters so that an AI company won’t identify them as they protest against that same AI company — is the image that captures better than any speech the state of privacy in the United States in 2026.
“We want regular people who care about free speech and freedom of privacy to understand how entrenched Palantir is, not only in our government, our military, but in our daily lives,” said Liv Senghor, lead organizer with Planet Over Profit, who participated in an earlier protest outside the same offices. “We want to foment enough anger and discontent at Palantir that we get a groundswell of everyday people who they actually have to listen to.”
Palantir did not respond to media questions about its ICE contract or the use of facial recognition in its tools.
Foram protestar contra o reconhecimento facial — e cobriram o rosto porque tinham medo de ser identificados pelo reconhecimento facial da Palantir: o paradoxo do protesto em Manhattan
A Make the Road NY e dezenas de organizações se manifestaram nesta quarta-feira em frente ao escritório sem identificação da Palantir em Manhattan, como parte do movimento nacional “Dump Big Tech”. A maioria usou máscaras para evitar ser fichada pela mesma tecnologia que denunciavam. O ICE disse ao Congresso que “não tem nenhum banco de dados”. Um agente do ICE disse em vídeo que o manifestante que o filmou estava em seu “pequeño banco de dados” e seria um “terrorista doméstico”.
MANHATTAN, NOVA YORK — O escritório da Palantir Technologies em Manhattan não tem placa. Não tem logotipo na entrada. Nada o distingue de qualquer outro andar de escritório no prédio da Sexta Avenida onde está localizado. Na maioria dos dias, passa completamente despercebido.
Esta quarta-feira, 13 de agosto de 2026, foi diferente. Dezenas de manifestantes — a maioria com máscaras descartáveis ou máscaras de papel decoradas com personagens de desenhos animados e super-heróis cobrindo todo o rosto — se concentraram em frente ao prédio para denunciar o contrato da Palantir com o ICE e seu papel na vigilância das comunidades imigrantes. A ironia era tão visível quanto perturbadora: vieram protestar contra o reconhecimento facial e cobriam o rosto porque tinham medo de ser identificados pelo reconhecimento facial da Palantir.
“Minha comunidade sentiu um medo que ninguém deveria sentir”, disse Faith, uma organizadora jovem da Make the Road, que pediu para ser identificada apenas pelo primeiro nome por sua segurança. “A Palantir trabalhando com o ICE me preocupa profundamente com a privacidade e com pessoas ficando presas em sistemas que não parecem justos, transparentes ou humanos.”
O que é a Palantir e o que faz para o ICE. A Palantir Technologies é uma empresa de análise de dados e inteligência artificial fundada em 2003 com financiamento inicial da CIA, por meio de seu braço de investimento In-Q-Tel. Tem contratos com o Departamento de Defesa, várias agências de inteligência e o DHS. Seu software mais relevante no debate migratório é o FALCON — Federal Law Enforcement Communications System —, hoje chamado Palantir ELITE, o mesmo sistema que, segundo o The Intercept, atribui “pontuações de confiança” aos alvos de deportação cruzando dados do Medicaid, histórico de prisões, localizações de placas e publicações nas redes sociais.
O contrato da Palantir com o ICE cresceu exponencialmente sob Trump. Segundo um relatório da Mijente, Just Futures Law e o Surveillance Resistance Lab, os compromissos financeiros do ICE com um grupo central de corretores de dados comerciais — dos quais a Palantir é o mais poderoso — passaram de US$ 4,9 milhões em 2018 para US$ 14,5 milhões em 2025. E isso antes do aumento histórico de financiamento de US$ 85 bilhões que tornou o ICE a agência policial mais bem financiada do país.
O movimento “Dump Big Tech”: não apenas a Palantir. O protesto de Manhattan faz parte de um movimento mais amplo. A semana de 11 de agosto foi declarada semana de ação nacional por uma coalizão que inclui a Make the Road, United Ratepayers, Food & Water Watch e People’s Action Institute. As ações abrangem seis estados — Nova York, Nova Jersey, Califórnia, Nevada e Pensilvânia —, com eventos coordenados em frente à Palantir, à OpenAI e ao Google, além de locais de construção de data centers no Oregon e na Virgínia Ocidental.
Na mesma quarta-feira em que a Make the Road protestava em frente à Palantir em Manhattan, outro protesto ocorria em frente aos escritórios do Google na cidade, também ligado a preocupações com o uso de IA na vigilância de imigrantes e a cooperação de empresas de tecnologia com agências federais de segurança.
A contradição que o governo não consegue explicar. O elemento mais explosivo do protesto não é o que os manifestantes disseram — é o que o próprio governo disse e depois contradisse.
Numa audiência do Comitê de Segurança Nacional do Senado em 12 de fevereiro de 2026, o diretor interino do ICE, Todd Lyons, foi perguntado se o DHS mantém um banco de dados que inclua informações de reconhecimento facial, dados de placas de veículos, endereços ou dados semelhantes. Lyons respondeu: “não temos nenhum banco de dados.” Na audiência do Comitê Judiciário da Câmara em 4 de março de 2026, a secretária Noem foi perguntada se o DHS estava criando um banco de dados de manifestantes. Antes de responder, foi mostrado a ela um vídeo de um agente do ICE dizendo a alguém que o filmava que agora estava em seu “pequeño banco de dados” e seria considerado “terrorista doméstico”. Noem respondeu: “não estamos criando nenhum banco de dados.”
O congressista Daniel Goldman, que liderou a campanha para exigir respostas sobre o uso das tecnologias da Palantir pelo ICE, resumiu em um comunicado: “Durante o último ano, a administração Trump utilizou as tecnologias de vigilância da Palantir não apenas para executar sua desumana rede de deportações em massa, mas também para espionar cidadãos americanos. Enquanto o ICE destrói famílias em todo o estado de Nova York e no país, não está claro exatamente como a administração está usando essa tecnologia.”
O paradoxo que os manifestantes transformaram em imagem. A Make the Road organizou a ação sabendo muito bem que simplesmente aparecer em frente ao escritório da Palantir poderia ativar o mesmo sistema que denunciavam: câmeras nas ruas, reconhecimento facial em tempo real, cruzamento com listas do ICE. Por isso vieram com máscaras. E por isso aquela imagem — dezenas de pessoas cobrindo o rosto com personagens de quadrinhos para que uma empresa de IA não as identifique enquanto protestam contra essa mesma empresa de IA — é a imagem que captura melhor do que qualquer discurso o estado da privacidade nos Estados Unidos em 2026.
“Queremos que pessoas comuns que se preocupam com liberdade de expressão e privacidade entendam o quanto a Palantir está enraizada, não apenas em nosso governo e nossas forças armadas, mas em nossa vida cotidiana”, disse Liv Senghor, organizadora principal da Planet Over Profit, que participou de um protesto anterior em frente aos mesmos escritórios. “Queremos gerar raiva e descontentamento suficientes com a Palantir para que haja uma corrente popular de pessoas a quem eles realmente tenham que ouvir.”
A Palantir não respondeu às perguntas da mídia sobre seu contrato com o ICE nem sobre o uso de reconhecimento facial em suas ferramentas.