Uniformados como militares y policías, seis hombres robaron armas en la Kennedy a las 3 de la mañana — uno fue atrapado huyendo a pie con fusil, chaleco y municiones: caso vinculado a Los Tiguerones
El asalto ocurrió en la madrugada del miércoles 7 de octubre en una empresa de seguridad de las avenidas Benito Juárez y Gonzalo Zaldumbide. Sometieron a tres trabajadores, dispararon contra los policías durante la persecución y abandonaron el vehículo en Horizontes del Fortín para huir a pie. Se recuperaron tres fusiles, dos pistolas, cuatro chalecos y dos vehículos. La cantidad total de armas robadas todavía no está confirmada.
GUAYAQUIL — A las 3:00 de la madrugada del miércoles 7 de octubre de 2026, al menos seis hombres ingresaron a una empresa de seguridad ubicada en las avenidas Benito Juárez y Gonzalo Zaldumbide, en la ciudadela Kennedy, al norte de Guayaquil. Parte del grupo vestía prendas similares a uniformes militares y policiales — la misma táctica que la Policía ya había documentado en el caso de Sociovivienda y en otros operativos de grupos criminales que usan vestimenta oficial para reducir la resistencia y confundir a eventuales testigos.
Una vez adentro, sometieron a tres trabajadores con armas. Los amenazaron y los agredieron físicamente. Uno de los empleados logró activar una alerta al ECU 911.
Esa llamada fue lo que desencadenó todo lo que vino después.
La persecución — y los disparos. Con la alerta activa, la Policía localizó uno de los dos vehículos utilizados por los asaltantes en la avenida Casuarina, a la altura de la Entrada de la 8. Comenzó la persecución. El vehículo escapó hacia el sector de Horizontes del Fortín, en el noroeste de Guayaquil. Durante la carrera, los ocupantes del vehículo dispararon contra los uniformados. Al llegar a Horizontes del Fortín, los ocupantes abandonaron el vehículo y huyeron a pie en distintas direcciones.
La Policía fue detrás de ellos.
El detenido y lo que llevaba encima. Cerca de las 04:00, los agentes localizaron en el sector de la vía Perimetral a un hombre identificado como Jhon M. Lo que llevaba encima al momento de la detención resume el tipo de operativo en el que habría participado: un arma de fuego, municiones y un chaleco de protección balística.
El comandante subrogante de la Zona 8, Juan Carlos Soria, reveló el historial del aprehendido: tiene antecedentes por asesinato, por tenencia y porte de armas y por robo. Uno de sus antecedentes más recientes data de enero de 2026, precisamente por tenencia y porte de armas.
Lo que se recuperó y lo que todavía no está claro. En la presentación de indicios realizada este 7 de octubre en el Cuartel Modelo de Guayaquil, la Policía mostró lo recuperado: tres fusiles, dos pistolas, 30 cartuchos de diferentes calibres, cuatro chalecos de protección balística y dos vehículos relacionados con el hecho.
La incógnita más importante del caso sigue sin resolver: cuántas armas fueron robadas en total. La información inicial que circuló durante la mañana señalaba que habrían sido sustraídas más de 40 armas. El reporte policial posterior no confirmó esa cifra — únicamente señaló que los asaltantes se llevaron armamento y otros bienes. La Policía sigue investigando.
El vínculo con Los Tiguerones. Soria fue claro sobre la hipótesis que guía la investigación: la Policía investiga una posible relación del asalto con Los Tiguerones. La hipótesis surge, dijo, de la información recopilada durante el operativo y de la ubicación de los dos vehículos vinculados al hecho.
Los Tiguerones es una de las organizaciones criminales de más rápido crecimiento en Ecuador y fue designada organización terrorista extranjera por el gobierno americano el 9 de septiembre — hace apenas cuatro semanas —, en la misma visita de Marco Rubio a Quito en la que se anunció el preacuerdo del nuevo tratado de extradición. La designación congela activos y prohíbe transacciones con la organización. También la convierte en objetivo prioritario de las operaciones conjuntas Ecuador-EE.UU. como la que capturó al presunto jefe del CJNG en Mocolí el 24 de septiembre.
Un asalto a una empresa de seguridad con uniformes militares, fusiles y chalecos. Una persecución con disparos contra la Policía. Un solo detenido. Y una cantidad de armas robadas que todavía no tiene número oficial.
Dressed as soldiers and police, six men robbed a weapons company in Kennedy at 3 a.m. — one was caught fleeing on foot with a rifle, body armor and ammunition: the case linked to Los Tiguerones
The assault happened in the early hours of Wednesday, October 7 at a security company on Benito Juárez and Gonzalo Zaldumbide avenues. They subdued three workers, fired at police during the chase and abandoned their vehicle in Horizontes del Fortín to flee on foot. Three rifles, two pistols, four body armor vests and two vehicles were recovered. The total number of weapons stolen is still unconfirmed.
GUAYAQUIL — At 3:00 a.m. on Wednesday, October 7, 2026, at least six men entered a security company located on Benito Juárez and Gonzalo Zaldumbide avenues in the Kennedy district, in northern Guayaquil. Part of the group wore clothing resembling military and police uniforms — the same tactic police had already documented in the Sociovivienda case and in other criminal group operations that use official-looking attire to reduce resistance and confuse potential witnesses.
Once inside, they subdued three workers at gunpoint. They threatened and physically assaulted them. One employee managed to send an alert to ECU 911.
That call set off everything that followed.
The pursuit — and the gunfire. With the alert active, police located one of the two vehicles used by the assailants on Avenida Casuarina near the Entrada de la 8 intersection. The pursuit began. The vehicle fled toward the Horizontes del Fortín area in northwestern Guayaquil. During the chase, those inside the vehicle fired at police officers. Reaching Horizontes del Fortín, the occupants abandoned the vehicle and fled on foot in different directions.
Police went after them.
The detainee and what he was carrying. Around 4:00 a.m., officers located a man identified as Jhon M. in the Vía Perimetral area. What he was carrying when detained summarizes the type of operation he allegedly participated in: a firearm, ammunition and a ballistic protection vest.
Zone 8 Acting Commander Juan Carlos Soria revealed the detained man’s criminal record: prior arrests for murder, for unlawful possession and carrying of weapons and for robbery. One of his most recent records dates to January 2026, precisely for unlawful weapons possession and carrying.
What was recovered and what remains unclear. At the evidence presentation held October 7 at the Cuartel Modelo in Guayaquil, police displayed what was recovered: three rifles, two pistols, 30 rounds of various calibers, four ballistic protection vests and two vehicles connected to the incident.
The case’s most important open question remains unanswered: how many weapons were stolen in total. Initial information circulated during the morning indicated more than 40 weapons may have been taken. The subsequent police report did not confirm that figure — it only stated that the assailants took weapons and other property. The investigation continues.
The Los Tiguerones link. Soria was clear about the hypothesis guiding the investigation: police are probing a possible connection between the robbery and Los Tiguerones. The hypothesis arises, he said, from information gathered during the operation and from the location of the two vehicles linked to the incident.
Los Tiguerones is one of Ecuador’s fastest-growing criminal organizations and was designated a foreign terrorist organization by the U.S. government on September 9 — just four weeks ago — during Marco Rubio’s Quito visit that also announced the new extradition treaty pre-agreement. The designation freezes assets and prohibits transactions with the organization. It also makes it a priority target for Ecuador-U.S. joint operations like the one that captured the alleged CJNG chief in Mocolí on September 24.
An assault on a security company with military uniforms, rifles and body armor. A chase with gunfire at police. A single detainee. And a weapons tally that still has no official number.
Vestidos como militares e policiais, seis homens roubaram uma empresa de segurança no Kennedy às 3 da manhã — um foi preso fugindo a pé com fuzil, colete e munições: caso vinculado aos Tiguerones
O assalto ocorreu na madrugada de quarta-feira, 7 de outubro, numa empresa de segurança nas avenidas Benito Juárez e Gonzalo Zaldumbide. Submeteram três trabalhadores, atiraram contra policiais durante a perseguição e abandonaram o veículo em Horizontes del Fortín para fugir a pé. Foram recuperados três fuzis, duas pistolas, quatro coletes balísticos e dois veículos. O total de armas roubadas ainda não está confirmado.
GUAYAQUIL — Às 3h da madrugada de quarta-feira, 7 de outubro de 2026, pelo menos seis homens invadiram uma empresa de segurança localizada nas avenidas Benito Juárez e Gonzalo Zaldumbide, na cidadela Kennedy, no norte de Guayaquil. Parte do grupo vestia roupas semelhantes a uniformes militares e policiais — a mesma tática que a Polícia já havia documentado no caso de Sociovivienda e em outras operações de grupos criminosos que usam vestimentas oficiais para reduzir a resistência e confundir eventuais testemunhas.
Uma vez dentro, submeteram três trabalhadores com armas. Ameaçaram-nos e os agrediram fisicamente. Um dos funcionários conseguiu acionar o ECU 911.
Essa ligação foi o que desencadeou tudo que veio depois.
A perseguição — e os tiros. Com o alerta ativo, a Polícia localizou um dos dois veículos utilizados pelos assaltantes na avenida Casuarina, na altura da Entrada da 8. A perseguição começou. O veículo fugiu em direção ao setor de Horizontes del Fortín, no noroeste de Guayaquil. Durante a perseguição, os ocupantes do veículo atiraram contra os policiais. Chegando a Horizontes del Fortín, os ocupantes abandonaram o veículo e fugiram a pé em diferentes direções.
A Polícia foi atrás deles.
O detido e o que carregava. Por volta das 4h, os agentes localizaram no setor da Via Perimetral um homem identificado como Jhon M. O que carregava no momento da detenção resume o tipo de operação em que teria participado: uma arma de fogo, munições e um colete de proteção balística.
O comandante subrogante da Zona 8, Juan Carlos Soria, revelou o histórico do preso: antecedentes por assassinato, por posse e porte ilegal de armas e por roubo. Um dos antecedentes mais recentes data de janeiro de 2026, precisamente por posse e porte ilegal de armas.
O que foi recuperado e o que ainda não está claro. Na apresentação de indícios realizada em 7 de outubro no Quartel Modelo de Guayaquil, a Polícia mostrou o que foi recuperado: três fuzis, duas pistolas, 30 cartuchos de diferentes calibres, quatro coletes de proteção balística e dois veículos relacionados ao caso.
A questão mais importante do caso permanece sem resposta: quantas armas foram roubadas no total. A informação inicial circulada durante a manhã indicava que teriam sido subtraídas mais de 40 armas. O relatório policial posterior não confirmou esse número — apenas indicou que os assaltantes levaram armamento e outros bens. A investigação continua.
O vínculo com os Tiguerones. Soria foi claro sobre a hipótese que guia a investigação: a Polícia investiga uma possível relação do assalto com os Tiguerones. A hipótese surge, disse, das informações coletadas durante a operação e da localização dos dois veículos vinculados ao caso.
Os Tiguerones é uma das organizações criminosas de crescimento mais rápido no Equador e foi designada organização terrorista estrangeira pelo governo americano em 9 de setembro — há apenas quatro semanas —, durante a visita de Marco Rubio a Quito que também anunciou o pré-acordo do novo tratado de extradição. A designação congela ativos e proíbe transações com a organização. Também a torna alvo prioritário das operações conjuntas Equador-EUA, como a que capturou o suposto chefe do CJNG em Mocolí em 24 de setembro.
Um assalto a uma empresa de segurança com uniformes militares, fuzis e coletes. Uma perseguição com tiros contra a Polícia. Um único detido. E um número de armas roubadas que ainda não tem cifra oficial.