Tres helicópteros Black Hawk en Manta, militares del 7mo ejército americano en San Lorenzo y 180 días sin visa: la cooperación EE.UU.-Ecuador ya no es un anuncio, es una operación
El gobernador de Esmeraldas confirmó que tropas estadounidenses realizarán operaciones conjuntas en San Lorenzo, Eloy Alfaro y Río Verde. El ministro de Defensa anunció la llegada de dos barcos de guerra y tres Black Hawk para interceptar narcolanchas desde Manta. Un decreto en vigor permite a los militares americanos estar hasta 180 días en Ecuador sin visa y con inmunidad migratoria. Todo ocurre el mismo día en que el Tesoro de EE.UU. bloquea 10 buques pesqueros de Manta.
MANTA / SAN LORENZO / QUITO — El jueves 20 de agosto de 2026, mientras el presidente Noboa se reunía con Xi Jinping en Pekín y el Departamento del Tesoro de EE.UU. bloqueaba 10 barcos pesqueros de Manta, dos funcionarios ecuatorianos anunciaron simultáneamente los pasos más concretos que ha dado hasta ahora la cooperación militar entre Ecuador y Estados Unidos.
El gobernador de Esmeraldas, Juan Jaramillo, dijo en rueda de prensa en la capital de la provincia: “Estamos con el séptimo grupo del ejército de los Estados Unidos. Estamos trabajando en conjunto en la lucha contra el narcoterrorismo.” Jaramillo no especificó el número exacto de efectivos. Primicias confirmó por su parte que los militares americanos reforzarán las operaciones en la zona norte de Esmeraldas: San Lorenzo, Eloy Alfaro y Río Verde — la franja costera que comparte frontera con Colombia y que concentra la mayor presencia de bandas del crimen organizado en el país. El propio gobernador señaló que uno de los objetivos de la cooperación es evitar que más menores sean reclutados por los grupos criminales.
Horas después, el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, publicó un video en redes sociales con el anuncio desde Manta: “Más o menos tres Black Hawk están en Manta y van a realizar operaciones.” Loffredo confirmó también la llegada de dos barcos de guerra estadounidenses y sostuvo que Ecuador triplicará sus capacidades de operación en la zona marítima. Una fuente militar independiente confirmó a Primicias que los tres helicópteros ya se encuentran en la base de Manta y servirán para rastrear e interceptar narcolanchas que salen de ese puerto pesquero.
El marco legal que lo hace posible. Estos anuncios llegan apenas días después de que el Ministerio del Interior publicara un acuerdo ministerial que regula el ingreso temporal de militares y contratistas civiles extranjeros a Ecuador en el marco de la lucha contra el narcotráfico. El texto fue complementado por un decreto que permite a los militares estadounidenses estar en territorio nacional hasta 180 días sin visa y les otorga inmunidad migratoria durante ese período. Es el andamiaje legal que convierte lo que antes era cooperación puntual en presencia permanente rotativa.
Las operaciones se llevan a cabo con hermetismo y forman parte del acuerdo del Escudo de las Américas — la coalición antidrogas integrada por países aliados de Trump que Ecuador oficializó el 12 de agosto con la asistencia del ministro Reimberg y el ministro Loffredo a la cumbre de Panamá.
El antecedente: Donovan en San Lorenzo. La visita de militares americanos a San Lorenzo no es nueva. En julio de 2026, el general Francis Donovan, jefe del Comando Sur, realizó recorridos junto a la Armada de Ecuador en San Lorenzo — el mismo acto que los congresistas republicanos citaron semanas después al enviar su carta a Rubio pidiendo la designación MNNA para Ecuador. Lo nuevo es que esa visita de reconocimiento ya se convirtió en despliegue operativo.
El peso del contexto. El mismo 20 de agosto en que se anuncian los Black Hawk en Manta y las tropas en San Lorenzo, el Departamento del Tesoro de EE.UU. bloquea exactamente 10 barcos pesqueros basados en Manta, sancionando a la red que los usaba como plataforma logística para go-fast vessels con cocaína hacia México y los cárteles de Sinaloa y CJNG.
La coincidencia no es casual. Los Black Hawk rastrearán las narcolanchas que salen de Manta. La OFAC bloqueó los barcos que las abastecían. El Séptimo Ejército americano patrulla la frontera norte donde se originan los corredores terrestres. Es la misma operación vista desde tres ángulos simultáneos: financiero, naval y terrestre.
Human Rights Watch y medios como The Washington Post han señalado que Estados Unidos estaría presuntamente detrás de bombardeos a embarcaciones ecuatorianas en altamar, incluyendo el caso del barco Fiorella y sus ocho pescadores desaparecidos. Ante esa pregunta, el gobernador Jaramillo dijo que solo respondería a “acontecimientos reales.”
Ecuador lleva más de dos años en conflicto armado interno. Desde hoy tiene Black Hawk en Manta, tropas americanas en San Lorenzo, 10 buques pesqueros bloqueados por Washington y un decreto que da inmunidad a los soldados que están ayudando a limpiar sus mares.
Three Black Hawk helicopters in Manta, U.S. Army 7th Group in San Lorenzo and 180-day visa-free stays: the U.S.-Ecuador military cooperation is no longer an announcement, it’s an operation
The governor of Esmeraldas confirmed that U.S. troops will conduct joint operations in San Lorenzo, Eloy Alfaro and Río Verde. The Defense Minister announced the arrival of two warships and three Black Hawks to intercept drug speedboats from Manta. A decree in force lets American military personnel stay in Ecuador up to 180 days without a visa and with immigration immunity. All of this on the same day the U.S. Treasury blocked 10 fishing vessels from Manta.
MANTA / SAN LORENZO / QUITO — On Thursday, August 20, 2026 — while President Noboa was meeting Xi Jinping in Beijing and the U.S. Treasury was blocking 10 Manta fishing vessels — two Ecuadorian officials simultaneously announced the most concrete steps yet in the military cooperation between Ecuador and the United States.
Esmeraldas Governor Juan Jaramillo said at a press conference in the provincial capital: “We are here with the 7th Group of the United States Army. We are working together in the fight against narco-terrorism.” Jaramillo did not specify the exact number of troops. Primicias confirmed that American military personnel will reinforce operations in the northern Esmeraldas zone: San Lorenzo, Eloy Alfaro and Río Verde — the coastal strip that borders Colombia and concentrates the country’s highest presence of organized crime bands. The governor also noted that one objective of the cooperation is to prevent more minors from being recruited by criminal groups.
Hours later, Defense Minister Gian Carlo Loffredo posted a video on social media from Manta: “Roughly three Black Hawks are in Manta and will conduct operations.” Loffredo also confirmed the arrival of two U.S. warships and said Ecuador would triple its operational capacity in the maritime zone. An independent military source confirmed to Primicias that the three aircraft are already at the Manta base and will be used to track and intercept drug speedboats departing that fishing port.
The legal framework that makes it possible. These announcements come just days after the Interior Ministry published a ministerial agreement regulating the temporary entry of foreign military personnel and civilian contractors into Ecuador within the framework of the fight against drug trafficking. The text was complemented by a decree allowing U.S. military personnel to remain in Ecuadorian territory for up to 180 days without a visa, with immigration immunity during that period. This is the legal scaffolding that converts what was previously occasional cooperation into permanent rotational presence.
Operations are being carried out with considerable secrecy and form part of the Shield of the Americas agreement — the anti-drug coalition of Trump-allied countries that Ecuador officially joined on August 12 when Minister Reimberg and Minister Loffredo attended the Panama summit.
The precedent: Donovan in San Lorenzo. American military presence in San Lorenzo is not new. In July 2026, Southern Command chief General Francis Donovan conducted reconnaissance patrols alongside Ecuador’s Navy in San Lorenzo — the same event Republican lawmakers cited weeks later when sending their letter to Rubio requesting MNNA designation for Ecuador. What’s new is that reconnaissance visit has now become an operational deployment.
The weight of context. The same August 20 that sees the Black Hawks announced in Manta and troops announced in San Lorenzo, the U.S. Treasury Department blocks exactly 10 fishing vessels based in Manta, sanctioning the network that used them as logistical platforms for go-fast vessels carrying cocaine to Mexico and the Sinaloa and CJNG cartels.
The coincidence is not accidental. The Black Hawks will track the speedboats leaving Manta. OFAC blocked the vessels that supplied them. The U.S. Seventh Army patrols the northern border where the land corridors originate. It is the same operation seen from three simultaneous angles: financial, naval and ground.
Human Rights Watch and outlets including The Washington Post have reported that the United States may be behind the bombing of Ecuadorian vessels at sea, including the case of the fishing boat Fiorella and its eight missing fishermen. When asked about that, Governor Jaramillo said he would only respond to “actual events.”
Ecuador has been in internal armed conflict for over two years. As of today it has Black Hawks in Manta, American troops in San Lorenzo, 10 fishing vessels blocked by Washington and a decree granting immunity to the soldiers helping clean its seas.
Três helicópteros Black Hawk em Manta, 7º Exército dos EUA em San Lorenzo e 180 dias sem visto: a cooperação militar EUA-Equador não é mais um anúncio, é uma operação
O governador de Esmeraldas confirmou que tropas americanas realizarão operações conjuntas em San Lorenzo, Eloy Alfaro e Río Verde. O ministro da Defesa anunciou a chegada de dois navios de guerra e três Black Hawks para interceptar narcolanças a partir de Manta. Um decreto em vigor permite que militares americanos fiquem no Equador até 180 dias sem visto e com imunidade migratória. Tudo isso no mesmo dia em que o Tesouro dos EUA bloqueou 10 barcos pesqueiros de Manta.
MANTA / SAN LORENZO / QUITO — Na quinta-feira, 20 de agosto de 2026 — enquanto o presidente Noboa se reunia com Xi Jinping em Pequim e o Departamento do Tesouro dos EUA bloqueava 10 barcos pesqueiros de Manta —, dois funcionários equatorianos anunciaram simultaneamente os passos mais concretos já dados na cooperação militar entre o Equador e os Estados Unidos.
O governador de Esmeraldas, Juan Jaramillo, disse em coletiva de imprensa na capital da província: “Estamos com o sétimo grupo do exército dos Estados Unidos. Estamos trabalhando em conjunto na luta contra o narcoterrorismo.” Jaramillo não especificou o número exato de efetivos. A Primicias confirmou que os militares americanos reforçarão as operações na zona norte de Esmeraldas: San Lorenzo, Eloy Alfaro e Río Verde — a faixa costeira que faz fronteira com a Colômbia e concentra a maior presença de gangues do crime organizado no país. O próprio governador apontou que um dos objetivos da cooperação é evitar que mais menores sejam recrutados pelos grupos criminosos.
Horas depois, o ministro da Defesa, Gian Carlo Loffredo, publicou um vídeo nas redes sociais a partir de Manta: “Mais ou menos três Black Hawk estão em Manta e vão realizar operações.” Loffredo também confirmou a chegada de dois navios de guerra americanos e disse que o Equador triplicará suas capacidades operacionais na zona marítima. Uma fonte militar independente confirmou à Primicias que os três helicópteros já estão na base de Manta e servirão para rastrear e interceptar narcolanças que partem daquele porto pesqueiro.
O marco legal que torna isso possível. Esses anúncios chegam poucos dias depois de o Ministério do Interior publicar um acordo ministerial que regula a entrada temporária de militares e contratistas civis estrangeiros no Equador no âmbito da luta contra o narcotráfico. O texto foi complementado por um decreto que permite que militares americanos permaneçam em território nacional por até 180 dias sem visto, com imunidade migratória durante esse período. É o arcabouço legal que transforma o que antes era cooperação pontual em presença permanente rotativa.
As operações são conduzidas com hermetismo e fazem parte do acordo do Escudo das Américas — a coalizão antidrogas de países aliados de Trump que o Equador oficializou em 12 de agosto com a participação do ministro Reimberg e do ministro Loffredo na cúpula do Panamá.
O precedente: Donovan em San Lorenzo. A presença de militares americanos em San Lorenzo não é nova. Em julho de 2026, o general Francis Donovan, chefe do Comando Sul, realizou patrulhas de reconhecimento ao lado da Marinha do Equador em San Lorenzo — o mesmo ato que congressistas republicanos citaram semanas depois ao enviar sua carta a Rubio pedindo a designação MNNA para o Equador. O que é novo é que essa visita de reconhecimento já se transformou em desdobramento operacional.
O peso do contexto. O mesmo 20 de agosto em que se anunciam os Black Hawks em Manta e as tropas em San Lorenzo, o Departamento do Tesouro dos EUA bloqueia exatamente 10 barcos pesqueiros baseados em Manta, sancionando a rede que os usava como plataformas logísticas para narcolanças com cocaína em direção ao México e aos cartéis de Sinaloa e CJNG.
A coincidência não é acidental. Os Black Hawks rastrearão as narcolanças que saem de Manta. O OFAC bloqueou os barcos que as abasteciam. O Sétimo Exército americano patrulha a fronteira norte onde se originam os corredores terrestres. É a mesma operação vista de três ângulos simultâneos: financeiro, naval e terrestre.
Human Rights Watch e veículos como o The Washington Post apontaram que os Estados Unidos podem estar por trás dos bombardeios a embarcações equatorianas em alto mar, incluindo o caso do barco Fiorella e seus oito pescadores desaparecidos. Diante dessa pergunta, o governador Jaramillo disse que só responderia a “acontecimentos reais.”
O Equador passa de dois anos em conflito armado interno. A partir de hoje tem Black Hawks em Manta, tropas americanas em San Lorenzo, 10 barcos pesqueiros bloqueados por Washington e um decreto que concede imunidade aos soldados que estão ajudando a limpar seus mares.