Colombia la produce, Ecuador la almacena y los contenedores de Guayaquil y Machala la llevan a EE.UU.: así funcionaba la ruta del CJNG que ocho meses de investigación y el toque de queda desarticularon

Colombia la produce, Ecuador la almacena y los contenedores de Guayaquil y Machala la llevan a EE.UU.: así funcionaba la ruta del CJNG que ocho meses de investigación y el toque de queda desarticularon

El ministro Reimberg explicó en RTS el mecanismo completo: la red recibía cocaína colombiana, la ocultaba en territorio ecuatoriano y la enviaba en contenedores contaminados desde los puertos de Guayas y El Oro hacia EE.UU., Centroamérica y Europa. La característica que la hacía única: conexión directa con el CJNG sin depender de ninguna banda ecuatoriana. Y EE.UU. podría pedir la extradición de los 39 detenidos.

GUAYAQUIL / QUITO — El mismo día en que el presidente Daniel Noboa publicaba desde Nueva York, ante la Asamblea General de la ONU, que “ningún Estado puede enfrentar solo a un enemigo que cruza fronteras”, su ministro del Interior explicaba en una entrevista con RTS exactamente cómo lo cruzaba uno de esos enemigos: el eslabón ecuatoriano del Cartel Jalisco Nueva Generación, desarticulado horas antes en la mayor operación conjunta Ecuador-EE.UU. de la historia reciente.

La ruta que describen las investigaciones es lineal y eficiente. Paso uno: grandes cargamentos de cocaína entran a Ecuador desde Colombia. Paso dos: la droga es almacenada en puntos estratégicos del territorio ecuatoriano — la logística de acopio e intermediación que la Policía tardó ocho meses en cartografiar. Paso tres: los cargamentos son ocultados en contenedores de exportación y despachados desde los puertos de Guayaquil y Machala hacia los destinos finales — Estados Unidos principalmente, pero también países de Centroamérica y Europa.

El mecanismo es el mismo que las sanciones OFAC del 20 de agosto bloquearon para los barcos pesqueros de Manta — contaminación de contenedores, go-fast vessels, plataformas logísticas intermediarias —, pero con una diferencia de escala: esta red no usaba lanchas rápidas como intermediario marítimo. Usaba directamente la infraestructura portuaria comercial.

La división de trabajo — y lo que la hacía diferente. El ministro John Reimberg fue preciso sobre la arquitectura de la organización. El cabecilla, detenido en la urbanización de Isla Mocolí en Samborondón, tenía un rol exclusivo: comunicación directa y permanente con el Cartel Jalisco Nueva Generación en México. Era el punto de contacto entre el CJNG y la operación ecuatoriana. El financista, detenido en Riberas del Batán, también en Samborondón, administraba los recursos económicos de la estructura — todos los pagos que requería para funcionar.

El elemento que las autoridades subrayan como más significativo desde el punto de vista investigativo: la red no dependía de ninguna de las principales bandas criminales ecuatorianas — Los Choneros, Los Lobos, Los Tiguerones — para mantener su vínculo con el cartel mexicano. Era, en la hipótesis que deberá ser probada en el proceso judicial, una estructura autónoma con conexión directa al CJNG.

El toque de queda como herramienta de investigación. Reimberg atribuyó parte de los resultados a algo que no aparece en el comunicado oficial de la DEA ni del Comando Sur: el toque de queda que rige en Guayas, Manabí, El Oro y Los Ríos. Según el ministro, la restricción de movilidad facilitó el despliegue de los operativos nocturnos y permitió llegar hasta los principales responsables. La lógica: cuando hay menos movimiento en las calles, es más fácil seguir a quien sí se mueve.

La investigación duró ocho meses. Los allanamientos comenzaron en la madrugada del 24 de septiembre. 370 efectivos en ocho ciudades de tres provincias. 39 detenidos. Y todavía están valorando los bienes incautados que se sumarán al perjuicio calculado de 322 millones de dólares.

La pregunta que ya está sobre la mesa. Reimberg lo anticipó en la misma entrevista: “Estados Unidos podría tener interés en solicitar la extradición de los detenidos”, debido a que la organización enviaba droga directamente a ese país. Es la lógica que ya llevó a Xavier Jordán, a José Serrano y a los miembros de la red pesquera de Manta a procesos de extradición o sanciones americanas. El nuevo tratado de extradición que Rubio y Noboa acordaron en principio el 9 de septiembre — que amplía los delitos extraditables para incluir crimen organizado transnacional — haría esos procesos más rápidos si se firma.

La cocaína colombiana entró por la frontera norte. Salió por los puertos del Pacífico sur. El cabecilla vivía en la urbanización más cara del área metropolitana. Y Noboa lo anunció desde Nueva York el mismo día que habló de cooperación internacional en la ONU.


Colombia produces it, Ecuador stores it and containers from Guayaquil and Machala ship it to the U.S.: how the CJNG network that eight months of investigation and the curfew dismantled actually worked

Minister Reimberg explained the full mechanism on RTS: the network received Colombian cocaine, hid it in Ecuador and sent it in contaminated containers from Guayas and El Oro ports to the U.S., Central America and Europe. Its defining characteristic: direct connection to the CJNG without relying on any Ecuadorian gang. And the U.S. may request the extradition of all 39 detainees.

GUAYAQUIL / QUITO — The same day President Daniel Noboa posted from New York, before the UN General Assembly, that “no state can alone confront an enemy that crosses borders,” his Interior Minister was explaining on RTS exactly how one such enemy crossed them: the Ecuadorian link of the Jalisco New Generation Cartel, dismantled hours earlier in the largest joint Ecuador-U.S. operation in recent history.

The route the investigations describe is linear and efficient. Step one: large cocaine shipments enter Ecuador from Colombia. Step two: the drugs are stored at strategic points across Ecuadorian territory — the stockpiling and brokering logistics the National Police spent eight months mapping. Step three: the shipments are hidden in export containers and dispatched from Guayaquil and Machala ports to final destinations — primarily the United States, but also Central American countries and Europe.

The mechanism is the same one OFAC sanctions on August 20 targeted against Manta fishing vessels — container contamination, go-fast vessels, intermediary logistics platforms — but on a different scale: this network didn’t use speedboats as a maritime intermediary. It used commercial port infrastructure directly.

The division of labor — and what made it different. Interior Minister John Reimberg was precise about the organization’s architecture. The leader, arrested at the Isla Mocolí development in Samborondón, had an exclusive role: direct, permanent communication with the Jalisco New Generation Cartel in Mexico. He was the contact point between the CJNG and the Ecuadorian operation. The financier, arrested in Riberas del Batán, also in Samborondón, managed the structure’s financial resources — all the payments required for it to operate.

The element authorities emphasize as most investigatively significant: the network did not depend on any of Ecuador’s main criminal bands — Los Choneros, Los Lobos, Los Tiguerones — to maintain its link to the Mexican cartel. It was, in the hypothesis that must be proven in judicial proceedings, an autonomous structure with direct CJNG connection.

The curfew as an investigative tool. Reimberg attributed part of the results to something that appears in neither the DEA’s nor the Southern Command’s official communications: the curfew in force in Guayas, Manabí, El Oro and Los Ríos. According to the minister, the mobility restriction facilitated the nighttime raid deployments and allowed investigators to reach the main leaders. The logic: when there’s less movement in the streets, it’s easier to follow whoever is moving.

The investigation lasted eight months. Raids began in the early hours of September 24. 370 officers across eight cities in three provinces. 39 arrested. And authorities are still valuing seized assets that will be added to the calculated $322 million in losses to the criminal structure.

The question already on the table. Reimberg anticipated it in the same interview: “The United States may have an interest in requesting the extradition of the detainees,” because the organization was sending drugs directly to that country. It’s the same logic that already brought Xavier Jordán, José Serrano and the Manta fishing network to extradition proceedings or American sanctions. The new extradition treaty Rubio and Noboa agreed in principle on September 9 — which expands extraditable offenses to include transnational organized crime — would make those processes faster if signed.

Colombian cocaine entered through the northern border. It left through the southern Pacific ports. The boss lived in the most expensive development in the metropolitan area. And Noboa announced it from New York the same day he spoke about international cooperation at the UN.


A Colômbia produz, o Equador armazena e os contêineres de Guayaquil e Machala a enviam aos EUA: como funcionava a rota do CJNG que oito meses de investigação e o toque de recolher desarticularam

O ministro Reimberg explicou na RTS o mecanismo completo: a rede recebia cocaína colombiana, a escondia no Equador e a enviava em contêineres contaminados pelos portos de Guayas e El Oro para os EUA, América Central e Europa. O elemento que a tornava única: conexão direta com o CJNG sem depender de nenhuma gangue equatoriana. E os EUA podem pedir a extradição dos 39 detidos.

GUAYAQUIL / QUITO — No mesmo dia em que o presidente Daniel Noboa publicava de Nova York, diante da Assembleia Geral da ONU, que “nenhum Estado pode sozinho enfrentar um inimigo que cruza fronteiras”, seu ministro do Interior explicava numa entrevista à RTS exatamente como um desses inimigos as cruzava: o elo equatoriano do Cartel Jalisco Nueva Generación, desarticulado horas antes na maior operação conjunta Equador-EUA da história recente.

A rota que as investigações descrevem é linear e eficiente. Passo um: grandes carregamentos de cocaína entram no Equador vindo da Colômbia. Passo dois: a droga é armazenada em pontos estratégicos do território equatoriano — a logística de acopio e intermediação que a Polícia Nacional levou oito meses para cartografar. Passo três: os carregamentos são escondidos em contêineres de exportação e despachados pelos portos de Guayaquil e Machala para os destinos finais — principalmente os Estados Unidos, mas também países da América Central e Europa.

O mecanismo é o mesmo que as sanções OFAC de 20 de agosto bloquearam para os barcos pesqueiros de Manta — contaminação de contêineres, narcolanças, plataformas logísticas intermediárias —, mas numa escala diferente: esta rede não usava lanchas rápidas como intermediário marítimo. Usava diretamente a infraestrutura portuária comercial.

A divisão do trabalho — e o que a tornava diferente. O ministro John Reimberg foi preciso sobre a arquitetura da organização. O líder, detido no condomínio Isla Mocolí, em Samborondón, tinha um papel exclusivo: comunicação direta e permanente com o Cartel Jalisco Nueva Generación no México. Era o ponto de contato entre o CJNG e a operação equatoriana. O financiador, detido em Riberas del Batán, também em Samborondón, administrava os recursos econômicos da estrutura — todos os pagamentos que ela precisava para funcionar.

O elemento que as autoridades destacam como mais significativo do ponto de vista investigativo: a rede não dependia de nenhuma das principais gangues criminosas equatorianas — Los Choneros, Los Lobos, Los Tiguerones — para manter seu vínculo com o cartel mexicano. Era, na hipótese que deverá ser comprovada no processo judicial, uma estrutura autônoma com conexão direta ao CJNG.

O toque de recolher como ferramenta investigativa. Reimberg atribuiu parte dos resultados a algo que não aparece no comunicado oficial da DEA nem do Comando Sul: o toque de recolher em vigor em Guayas, Manabí, El Oro e Los Ríos. Segundo o ministro, a restrição de mobilidade facilitou o desdobramento das operações noturnas e permitiu chegar até os principais responsáveis. A lógica: quando há menos movimento nas ruas, é mais fácil seguir quem se move.

A investigação durou oito meses. As buscas começaram na madrugada de 24 de setembro. 370 efetivos em oito cidades de três províncias. 39 detidos. E as autoridades ainda estão avaliando os bens apreendidos que serão somados ao prejuízo calculado de US$ 322 milhões para a estrutura criminal.

A pergunta que já está sobre a mesa. Reimberg a antecipou na mesma entrevista: “Os Estados Unidos podem ter interesse em solicitar a extradição dos detidos”, porque a organização enviava droga diretamente para aquele país. É a mesma lógica que já levou Xavier Jordán, José Serrano e os membros da rede pesqueira de Manta a processos de extradição ou sanções americanas. O novo tratado de extradição que Rubio e Noboa acordaram em princípio em 9 de setembro — que amplia os delitos extraditáveis para incluir crime organizado transnacional — tornaria esses processos mais rápidos se assinado.

A cocaína colombiana entrou pela fronteira norte. Saiu pelos portos do Pacífico sul. O chefe morava no condomínio mais caro da área metropolitana. E Noboa o anunciou de Nova York no mesmo dia em que falou de cooperação internacional na ONU.

Publicado:

Noticias relacionadas

“Esta persona necesita un médico, no una deportación”: congresistas visitaron a Wilber Garcés y confirman que necesita cirugía — un juez bloqueó su deportación hasta el 30 de septiembre

“Esta persona necesita un médico, no una deportación”: congresistas visitaron a Wilber Garcés y confirman que necesita cirugía — un juez bloqueó su deportación hasta el 30 de septiembre

El congresista Greg Casar visitó al venezolano baleado en el centro de detención de Pearsall. Le dijo que un especialista le confirmó que necesita operación para extraerle la bala que le entró por la espalda, debajo del cuello. Lo sacaron del hospital en menos de 4 horas. Tres días después del disparo le administraron el […]

“Se han salido de control”: los ganaderos de Texas, Kansas y Oklahoma culpan al ICE de retrasar miles de envíos de ganado y advierten que el precio de la carne subirá de nuevo

“Se han salido de control”: los ganaderos de Texas, Kansas y Oklahoma culpan al ICE de retrasar miles de envíos de ganado y advierten que el precio de la carne subirá de nuevo

La Texas Cattle Feeders Association, la Kansas Livestock Association y la Oklahoma Cattlemen’s Association publicaron hoy un comunicado conjunto que es el último golpe de una industria cada vez más frustrada con Trump. Las operaciones del ICE en el suroeste de Kansas — Dodge City, Garden City, Liberal — cerraron negocios locales y dejaron corrales […]

Contacto

Suscríbete y no te pierdas ninguna novedad.

    All Content © 2025 Ecuausa