“Si le dijo al médico que no sentía medio rostro ni el brazo, ¿por qué no lo mandaron al hospital?”: la familia de Jeovanny exige respuestas que el ICE no da
El Secretario de Seguridad Nacional dice que murió de un paro cardíaco y que “no tenía historial de problemas cardíacos.” La familia dice que reportó entumecimiento en la cara y el brazo un día antes de morir — y nadie lo trasladó. Y su hija de 12 años habló en público: “Yo también estaba muerta, pero la diferencia es que su corazón dejó de latir.”
HIGHLAND PARK, NEW JERSEY — El martes 4 de agosto, ante las cámaras y los periodistas reunidos frente a la Reformed Church of Highland Park, una niña de 12 años que pidió no revelar su nombre se acercó al micrófono y dijo lo siguiente: “Estábamos los dos muertos, pero la única diferencia es que su corazón dejó de latir y yo voy a crecer sin padre.”
Es la hija de Edwin Jovanny López Cornejo, el salvadoreño de 39 años — el ICE dice 41 — que murió el 2 de agosto en un hospital de Newark tras ser trasladado en ambulancia desde el centro de detención de Delaney Hall. Y es la imagen más brutal de un caso que, cuatro días después de la muerte, tiene más preguntas que respuestas.
Lo que la familia reveló el martes. La rueda de prensa del 4 de agosto en Highland Park aportó detalles que no habían sido públicos hasta ese momento. Según el testimonio de los familiares, el día antes de morir — es decir, el viernes 1 de agosto — Jeovanny reportó a los médicos del centro que no sentía medio rostro ni el brazo. Son síntomas que cualquier protocolo médico básico trata como señal de alarma: podrían indicar un derrame cerebral inminente, un infarto u otras emergencias cardiovasculares graves.
La familia asegura que, a pesar de esos síntomas, Jeovanny no fue trasladado de inmediato al hospital. Fue al día siguiente, el sábado 2 de agosto, cuando sufrió la emergencia médica que lo llevó en ambulancia al University Hospital de Newark. Para cuando llegó, según dijo el hospital a su familia, su corazón ya había dejado de latir.
“Si le dijo al médico que no podía sentir la mitad de su cara y su brazo, ¿por qué el médico no ordenó que lo llevaran al hospital?”, preguntó su madre, María Cornejo, ante los periodistas. Es la pregunta central del caso. Y el ICE no la ha respondido.
Lo que dice el gobierno — y sus contradicciones. El ICE publicó el lunes un comunicado escueto: López Cornejo “recibió atención médica adecuada y fue visto por profesionales médicos” mientras estaba bajo custodia, y el personal del centro “respondió de inmediato y llamó al 911” cuando sufrió la emergencia.
El martes, el nuevo Secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, ofreció detalles en una entrevista con NewsNation: López Cornejo murió de un paro cardíaco. Afirmó que “no tenía historial médico de problemas cardíacos.” Y dijo que “murió en el hospital, no bajo nuestra custodia.”
Los tres puntos están en disputa. La familia confirmó que López Cornejo padecía hipertensión arterial y diabetes — condiciones que son factores de riesgo cardiovascular documentados y que exigen protocolos de seguimiento médico específicos en cualquier entorno de detención. La afirmación de Mullin de que no tenía “historial de problemas cardíacos” no es incompatible con tener hipertensión — pero sí plantea preguntas sobre qué información tenía el ICE, qué se hizo con ella y por qué un hombre con esos factores de riesgo no fue enviado al hospital cuando reportó entumecimiento en el rostro y el brazo. Y la distinción de “murió en el hospital, no bajo nuestra custodia” es formalmente correcta pero moralmente discutible: llegó al hospital con el corazón ya parado.
Lo que la familia exige. La familia y sus abogados presentaron cuatro exigencias concretas en la rueda de prensa: una investigación independiente sobre la muerte, la entrega de todos los registros médicos de López Cornejo en poder del ICE y del GEO Group, el cierre de Delaney Hall, y la liberación de los detenidos que permanecen en el centro. Hasta el martes, ni el ICE ni el GEO Group habían respondido a esas demandas ni entregado ningún documento.
La causa oficial de la muerte sigue pendiente del resultado de la autopsia.
El fondo que no cambia. El caso de Jeovanny López Cornejo es el segundo fallecido en Delaney Hall en ocho meses. El primero fue Jean Wilson Brutus, haitiano, muerto el 12 de diciembre de 2025. El centro abrió en mayo de 2025. El alcalde de Newark Ras Baraka, la gobernadora Mikie Sherrill, el senador Cory Booker y la ACLU han exigido su cierre. GEO Group sigue operándolo. El ICE sigue deteniéndola a personas allí. Y una niña de 12 años está creciendo sin padre.
“If he told the doctor he couldn’t feel half his face and his arm, why didn’t the doctor send him to the hospital?” — Jeovanny’s family demands answers ICE won’t give
The Homeland Security Secretary says he died of cardiac arrest and “had no medical records of cardiac problems.” The family says he reported numbness in his face and arm the day before he died — and nobody transferred him. And his 12-year-old daughter spoke publicly: “We were both dead, but the difference is that his heart stopped beating and I’m going to grow up without a father.”
HIGHLAND PARK, NEW JERSEY — On Tuesday, August 4, in front of cameras and journalists gathered outside the Reformed Church of Highland Park, a 12-year-old girl who asked not to give her name stepped to the microphone and said: “We were both dead, but the only difference is that his heart stopped beating and I’m going to grow up without a father.”
She is the daughter of Edwin Jovanny López Cornejo, the 39-year-old Salvadoran — ICE says 41 — who died on August 2 at a Newark hospital after being taken by ambulance from the Delaney Hall detention center. And she delivers the most devastating image of a case that, four days after the death, has more questions than answers.
What the family revealed on Tuesday. The August 4 press conference in Highland Park added details that had not previously been made public. According to the family’s account, the day before he died — Friday, August 1 — Jeovanny reported to the facility’s medical staff that he couldn’t feel half his face or his arm. These are symptoms that any basic medical protocol treats as a red flag: they can signal an imminent stroke, heart attack or other serious cardiovascular emergency.
The family says that despite those symptoms, Jeovanny was not immediately transferred to a hospital. It was the following day, Saturday August 2, when he suffered the medical emergency that brought him by ambulance to University Hospital in Newark. By the time he arrived, the hospital told his family, his heart had already stopped beating.
“If he told the doctor he couldn’t feel half of his face and his arm, why wouldn’t the doctor order him to go to the hospital?” his mother, María Cornejo, asked reporters. It is the central question of the case. And ICE has not answered it.
What the government says — and its contradictions. ICE released a brief statement Monday: López Cornejo “received proper medical care and was seen by medical professionals” while in custody, and facility staff “responded immediately and called 911” when he suffered the emergency.
On Tuesday, new Homeland Security Secretary Markwayne Mullin provided details in an interview with NewsNation: López Cornejo died of cardiac arrest. He claimed he “had no medical records of cardiac problems.” And he said he “died at the hospital, not in our custody.”
All three claims are contested. The family confirmed that López Cornejo suffered from high blood pressure and diabetes — conditions that are documented cardiovascular risk factors requiring specific medical monitoring protocols in any detention setting. Mullin’s claim that he had “no medical records of cardiac problems” is not technically incompatible with having hypertension — but it does raise questions about what information ICE had, what was done with it, and why a man with those risk factors was not sent to the hospital when he reported numbness in his face and arm. And the distinction that he “died at the hospital, not in our custody” is formally accurate but morally questionable: he arrived at the hospital with his heart already stopped.
What the family is demanding. The family and their lawyers put forward four concrete demands at the press conference: an independent investigation into the death, the release of all medical records held by ICE and GEO Group, the closure of Delaney Hall, and the release of detainees still held at the facility. As of Tuesday, neither ICE nor GEO Group had responded to those demands or provided any documents.
The official cause of death remains pending the autopsy result.
The backdrop that doesn’t change. The case of Jeovanny López Cornejo is the second death at Delaney Hall in eight months. The first was Jean Wilson Brutus, a Haitian national who died on December 12, 2025. The facility opened in May 2025. Newark Mayor Ras Baraka, Governor Mikie Sherrill, Senator Cory Booker and the ACLU have all demanded its closure. GEO Group is still running it. ICE is still detaining people there. And a 12-year-old girl is growing up without a father.
“Se ele disse ao médico que não sentia metade do rosto nem o braço, por que o médico não o mandou para o hospital?” — a família de Jeovanny exige respostas que o ICE não dá
O Secretário de Segurança Interna diz que ele morreu de parada cardíaca e “não tinha histórico médico de problemas cardíacos.” A família diz que ele relatou dormência no rosto e no braço no dia anterior à morte — e ninguém o transferiu. E a filha de 12 anos falou em público: “Nós dois estávamos mortos, mas a diferença é que o coração dele parou de bater e eu vou crescer sem pai.”
HIGHLAND PARK, NEW JERSEY — Na terça-feira, 4 de agosto, diante de câmeras e jornalistas reunidos em frente à Reformed Church of Highland Park, uma menina de 12 anos que pediu para não revelar o nome se aproximou do microfone e disse: “Nós dois estávamos mortos, mas a única diferença é que o coração dele parou de bater e eu vou crescer sem pai.”
Ela é filha de Edwin Jovanny López Cornejo, o salvadorenho de 39 anos — o ICE diz 41 — que morreu em 2 de agosto em um hospital de Newark após ser levado de ambulância do centro de detenção de Delaney Hall. E entrega a imagem mais devastadora de um caso que, quatro dias após a morte, tem mais perguntas do que respostas.
O que a família revelou na terça-feira. A coletiva de imprensa de 4 de agosto em Highland Park trouxe detalhes que não haviam sido tornados públicos até então. Segundo o testemunho dos familiares, no dia anterior à morte — ou seja, na sexta-feira, 1.º de agosto — Jeovanny relatou à equipe médica do centro que não sentia metade do rosto nem o braço. São sintomas que qualquer protocolo médico básico trata como sinal de alerta: podem indicar um derrame iminente, um infarto ou outra emergência cardiovascular grave.
A família afirma que, apesar desses sintomas, Jeovanny não foi transferido imediatamente para um hospital. Foi no dia seguinte, sábado, 2 de agosto, que ele sofreu a emergência médica que o levou de ambulância ao University Hospital de Newark. Quando chegou, o hospital disse à família, seu coração já havia parado de bater.
“Se ele disse ao médico que não conseguia sentir metade do rosto e o braço, por que o médico não ordenou que ele fosse ao hospital?”, perguntou sua mãe, María Cornejo, aos jornalistas. É a pergunta central do caso. E o ICE não a respondeu.
O que o governo diz — e suas contradições. O ICE publicou na segunda-feira um comunicado breve: López Cornejo “recebeu atendimento médico adequado e foi visto por profissionais de saúde” enquanto estava sob custódia, e a equipe do centro “respondeu imediatamente e ligou para o 911” quando ele sofreu a emergência.
Na terça-feira, o novo Secretário de Segurança Interna, Markwayne Mullin, forneceu detalhes em entrevista à NewsNation: López Cornejo morreu de parada cardíaca. Afirmou que “não tinha histórico médico de problemas cardíacos.” E disse que “morreu no hospital, não sob nossa custódia.”
Os três pontos são contestados. A família confirmou que López Cornejo sofria de hipertensão arterial e diabetes — condições que são fatores de risco cardiovascular documentados e exigem protocolos específicos de acompanhamento médico em qualquer ambiente de detenção. A afirmação de Mullin de que ele não tinha “histórico de problemas cardíacos” não é tecnicamente incompatível com ter hipertensão — mas levanta questões sobre quais informações o ICE tinha, o que foi feito com elas e por que um homem com esses fatores de risco não foi enviado ao hospital quando relatou dormência no rosto e no braço. E a distinção de que ele “morreu no hospital, não sob nossa custódia” é formalmente correta, mas moralmente questionável: ele chegou ao hospital com o coração já parado.
O que a família exige. A família e seus advogados apresentaram quatro exigências concretas na coletiva: uma investigação independente sobre a morte, a entrega de todos os registros médicos em poder do ICE e do GEO Group, o fechamento de Delaney Hall e a liberação dos detenidos que ainda estão no centro. Até terça-feira, nem o ICE nem o GEO Group haviam respondido a essas demandas nem entregado nenhum documento.
A causa oficial da morte continua pendente do resultado da autópsia.
O pano de fundo que não muda. O caso de Jeovanny López Cornejo é a segunda morte em Delaney Hall em oito meses. A primeira foi a de Jean Wilson Brutus, haitiano, morto em 12 de dezembro de 2025. O centro abriu em maio de 2025. O prefeito de Newark Ras Baraka, a governadora Mikie Sherrill, o senador Cory Booker e a ACLU exigiram seu fechamento. O GEO Group continua operando. O ICE continua detendo pessoas lá. E uma menina de 12 anos está crescendo sem pai.