“A partir del lunes se deportarán niños sin abogado en todo EE.UU.”: el gobierno de Trump cortó hoy la financiación que daba representación legal a 26.000 menores migrantes no acompañados
Los contratos federales del HHS que financiaban abogados gratuitos para niños migrantes solos vencen este viernes 1 de agosto. Sin renovación federal, más de 24.000 menores — desde bebés hasta adolescentes — comparecerán solos ante jueces de inmigración. Sin abogado, menos del 1% obtiene protección. Los organizaciones lo llaman “la maquinaria de deportación”.
WASHINGTON — Este viernes 1 de agosto de 2026, a medianoche, vencen los contratos federales que financian la representación legal gratuita para niños migrantes no acompañados en Estados Unidos. El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) no los ha renovado. La consecuencia es inmediata: a partir del lunes 3 de agosto, jueces de inmigración en todo el país comenzarán a dictar órdenes de deportación contra menores que no tienen abogado. Niños que no entienden el idioma. Niños que no entienden el proceso. Algunos con cinco años.
“A partir del lunes por la mañana, se ordenará la deportación de niños sin representación en todo Estados Unidos”, advirtió Meena Shah, directora de Servicios Legales de The Door, una organización de Nueva York.
El programa que pierde su financiación es el Programa de Niños No Acompañados de Acacia, que proporciona servicios legales a más de 26.000 menores que están o han sido liberados de la custodia de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados. Su directora ejecutiva, Shaina Aber, describió el programa como una protección contra la trata humana que garantiza “un mínimo de debido proceso, para que los niños que navegan solos el sistema de inmigración entiendan sus derechos y obligaciones legales.” El fondo que administra los contratos dijo que, pese a haber aportado recursos de emergencia para que varios proveedores continuaran representando a sus clientes, sin una acción federal inmediata “se espera que miles de niños inmigrantes que ingresaron solos al país enfrenten el riesgo inminente de perder a sus abogados.”
El número que lo dice todo. Según una investigación del Congreso, sin representación legal, menos del 1% de los niños migrantes obtiene protección migratoria. Con abogado, la tasa de éxito sube exponencialmente. El Instituto Vera estima que más del 59% de los menores que enfrentaron deportación en los últimos 12 meses — más de 800.000 niños en total — no contaban con abogado. Ahora, el gobierno elimina el programa que cubría a los 26.000 que sí lo tenían.
El sistema que los esperará solos. En el sistema legal de inmigración de EE.UU. no existe un derecho garantizado a representación legal ante el tribunal, lo que significa que incluso los bebés pueden verse obligados a comparecer solos ante un juez. Los testimonios recopilados por El País y otras organizaciones ilustran lo que esto significa en la práctica.
Una joven de 12 años que llegó a EE.UU. después de sufrir tráfico laboral y abusos desde los cinco años obtuvo protección migratoria gracias a su abogada. Una abogada del Centro Nacional de Justicia para el Inmigrante descubrió en noviembre de 2025 una carta que las autoridades habían dado a un menor no acompañado en custodia: le explicaba que si aceptaba volver voluntariamente a su país en 72 horas “todavía tendría la oportunidad de solicitar una visa en el futuro,” pero que si elegía tener una audiencia ante un juez o indicaba que tenía miedo de regresar, quedaría bajo custodia federal “por un período prolongado” o expondría a sus padres o guardianes a detención y deportación. Un juez federal prohibió en abril de 2026 ese tipo de cartas por considerarlas coercitivas.
La estrategia detrás del recorte. Melissa López, directora ejecutiva de Estrella del Paso — una red de proveedores legales con más de 20 años de trayectoria —, fue directa: “El Gobierno de Trump intenta eliminar el programa porque sabe que, sin abogados, los niños serán deportados.” Lindsay Toczylowski, directora del Immigrant Defenders Law Center de California, señaló que el fin de los contratos “no solo priva a los niños de tener abogados sino que elimina uno de los pocos mecanismos de debido proceso que existían.”
Las organizaciones de derechos de inmigrantes han denunciado la medida ante la ACLU, que advirtió que contraviene acuerdos judiciales previos sobre el trato a menores no acompañados. Los jueces de inmigración, mientras tanto, siguen avanzando con los expedientes “haya o no representación legal”, según Shah.
El contexto: 800.000 niños en los tribunales, los más pequeños del mundo. Los tribunales de inmigración de EE.UU. han visto en los últimos 12 meses más de 800.000 casos de menores enfrentando deportación. Ricardo Hernández Navarrete, un menor que tuvo que presentarse hasta en cinco audiencias de inmigración, relató a Univision lo que es comparecer sin entender qué está ocurriendo. La mayoría de estos niños provienen de México y Centroamérica — Guatemala, Honduras, El Salvador — huyendo de violencia de pandillas, reclutamiento forzado y pobreza extrema. Algunos tienen familiares en EE.UU. actuando como patrocinadores, muchas veces tíos o primos que no tienen recursos para pagar un abogado privado, cuyos honorarios son inalcanzables para hogares de bajos ingresos.
La defensora colectiva de organizaciones migrantes resumió el diagnóstico: “Dejar a un niño o adolescente sin defensa legal frente a un tribunal de migración es condenarlo de forma automática a una deportación hacia los mismos entornos de violencia de los que huyó.”
A partir de este lunes, miles de esos niños lo descubrirán solos, frente a un juez.
“Starting Monday, children will be deported without a lawyer across the U.S.”: the Trump administration cut funding today for the legal representation of 26,000 unaccompanied migrant children
Federal HHS contracts that funded free lawyers for unaccompanied migrant children expire this Friday, August 1. Without federal renewal, more than 24,000 minors — from infants to teenagers — will face immigration judges alone. Without a lawyer, fewer than 1% receive protection. Organizations are calling it “the deportation machine.”
WASHINGTON — At midnight this Friday, August 1, 2026, the federal contracts that fund free legal representation for unaccompanied migrant children in the United States expire. The Department of Health and Human Services has not renewed them. The consequence is immediate: starting Monday, August 3, immigration judges across the country will begin issuing deportation orders against children who have no lawyer. Children who don’t speak the language. Children who don’t understand the process. Some as young as five.
“Starting Monday morning, children will be ordered deported without representation across the United States,” warned Meena Shah, director of Legal Services at The Door, a New York organization.
The program losing its funding is Acacia’s Unaccompanied Children Program, which provides legal services to more than 26,000 children who are in or have been released from the custody of the Office of Refugee Resettlement. Its executive director, Shaina Aber, described the program as a protection against human trafficking that guarantees “a modicum of due process, so that children navigating the immigration system alone understand their rights and legal obligations.” The fund managing the contracts said that despite having provided emergency resources for several providers to continue representing clients, without immediate federal action “thousands of migrant children who entered the country alone face imminent risk of losing their lawyers.”
The number that says it all. According to a Congressional study, without legal representation, fewer than 1% of migrant children receive immigration protection. With a lawyer, the success rate rises exponentially. The Vera Institute estimates that more than 59% of the minors who faced deportation in the last 12 months — over 800,000 children in total — had no lawyer. The government is now eliminating the program that covered the 26,000 who did.
The system that will face them alone. In the U.S. immigration legal system there is no guaranteed right to legal representation before the immigration court, meaning even infants can be required to appear alone before a judge. Testimonies gathered by El País and advocacy organizations illustrate what this means in practice.
A 12-year-old girl who arrived in the U.S. after suffering labor trafficking and abuse since age five received immigration protection thanks to her lawyer. An attorney at the National Immigrant Justice Center discovered in November 2025 a letter that authorities had given an unaccompanied minor in custody: it told the child that if they agreed to return voluntarily to their country within 72 hours, they “would still have the opportunity to apply for a visa in the future,” but that if they chose to have a hearing before a judge or said they feared returning home, they would be held in federal custody “for a prolonged period” or would expose their parents or guardians to detention and deportation. A federal judge banned that type of letter in April 2026 as coercive.
The strategy behind the cut. Melissa López, executive director of Estrella del Paso — a legal services network with over 20 years of experience — was blunt: “The Trump administration is trying to eliminate the program because it knows that without lawyers, children will be deported.” Lindsay Toczylowski, director of the Immigrant Defenders Law Center in California, said the end of the contracts “not only deprives children of lawyers but eliminates one of the few due process mechanisms that existed.”
Immigrant rights organizations have raised the issue with the ACLU, which warned it violates prior court agreements on the treatment of unaccompanied children. Immigration judges, meanwhile, are continuing to move cases forward “with or without legal representation,” according to Shah.
The context: 800,000 children in court, among the youngest in the world. U.S. immigration courts have seen in the past 12 months more than 800,000 cases of minors facing deportation. Ricardo Hernández Navarrete, a minor who appeared in five separate immigration hearings, told Univision what it means to face a court without understanding what is happening. Most of these children come from Mexico and Central America — Guatemala, Honduras, El Salvador — fleeing gang violence, forced recruitment and extreme poverty. Many have family members in the U.S. acting as sponsors, often aunts, uncles or cousins who have no resources to pay for private lawyers, whose fees are out of reach for low-income households.
The collective voice of immigrant advocacy organizations put it plainly: “Leaving a child or teenager without legal defense before a migration court is automatically condemning them to deportation back to the very same environments of violence they fled.”
Starting this Monday, thousands of those children will find out alone, in front of a judge.
A partir de segunda-feira, crianças serão deportadas sem advogado em todo os EUA”: o governo Trump cortou hoje o financiamento da representação legal de 26.000 crianças migrantes desacompanhadas
Os contratos federais do HHS que financiavam advogados gratuitos para crianças migrantes desacompanhadas vencem nesta sexta-feira, 1.º de agosto. Sem renovação federal, mais de 24.000 menores — de bebês a adolescentes — enfrentarão juízes de imigração sozinhos. Sem advogado, menos de 1% recebe proteção. As organizações chamam isso de “a máquina de deportação.”
WASHINGTON — Nesta sexta-feira, 1.º de agosto de 2026, à meia-noite, vencem os contratos federais que financiam a representação legal gratuita para crianças migrantes desacompanhadas nos Estados Unidos. O Departamento de Saúde e Serviços Humanos não os renovou. A consequência é imediata: a partir de segunda-feira, 3 de agosto, juízes de imigração em todo o país começarão a emitir ordens de deportação contra menores que não têm advogado. Crianças que não falam o idioma. Crianças que não entendem o processo. Algumas com cinco anos.
“A partir de segunda-feira de manhã, crianças sem representação serão deportadas em todo os Estados Unidos”, alertou Meena Shah, diretora de Serviços Jurídicos da The Door, organização de Nova York.
O programa que perde seu financiamento é o Programa de Crianças Desacompanhadas da Acacia, que presta serviços jurídicos a mais de 26.000 menores que estão ou foram liberados da custódia do Escritório de Reassentamento de Refugiados. Sua diretora executiva, Shaina Aber, descreveu o programa como uma proteção contra o tráfico humano que garante “um mínimo de devido processo, para que as crianças que navegam sozinhas pelo sistema de imigração entendam seus direitos e obrigações legais.” O fundo que administra os contratos disse que, apesar de ter fornecido recursos de emergência para que vários provedores continuassem representando seus clientes, sem uma ação federal imediata “espera-se que milhares de crianças migrantes que entraram no país sozinhas enfrentem o risco iminente de perder seus advogados.”
O número que diz tudo. Segundo uma investigação do Congresso, sem representação legal, menos de 1% das crianças migrantes obtém proteção migratória. Com advogado, a taxa de êxito sobe exponencialmente. O Instituto Vera estima que mais de 59% dos menores que enfrentaram deportação nos últimos 12 meses — mais de 800.000 crianças no total — não tinham advogado. Agora, o governo elimina o programa que cobria os 26.000 que tinham.
O sistema que as enfrentará sozinhas. No sistema jurídico de imigração dos EUA não existe um direito garantido à representação legal perante o tribunal de imigração, o que significa que até bebês podem ser obrigados a comparecer sozinhos diante de um juiz. Depoimentos recolhidos por El País e organizações de direitos ilustram o que isso significa na prática.
Uma jovem de 12 anos que chegou aos EUA após sofrer tráfico de trabalho e abusos desde os cinco anos obteve proteção migratória graças à sua advogada. Uma advogada do Centro Nacional de Justiça para o Imigrante descobriu em novembro de 2025 uma carta que as autoridades haviam entregado a um menor desacompanhado sob custódia: explicava que se aceitasse retornar voluntariamente ao seu país em 72 horas “ainda teria a oportunidade de solicitar um visto no futuro,” mas que se optasse por ter uma audiência diante de um juiz ou indicasse que tinha medo de retornar, ficaria sob custódia federal “por um período prolongado” ou exporia seus pais ou tutores à detenção e deportação. Um juiz federal proibiu esse tipo de carta em abril de 2026 por considerá-la coercitiva.
A estratégia por trás do corte. Melissa López, diretora executiva da Estrella del Paso — uma rede de provedores jurídicos com mais de 20 anos de trajetória —, foi direta: “O governo Trump está tentando eliminar o programa porque sabe que, sem advogados, as crianças serão deportadas.” Lindsay Toczylowski, diretora do Immigrant Defenders Law Center, da Califórnia, apontou que o fim dos contratos “não apenas priva as crianças de ter advogados, mas elimina um dos poucos mecanismos de devido processo que existiam.”
As organizações de direitos de imigrantes levaram o caso à ACLU, que alertou que a medida viola acordos judiciais anteriores sobre o tratamento de crianças desacompanhadas. Os juízes de imigração, enquanto isso, continuam avançando com os processos “haja ou não representação legal”, segundo Shah.
O contexto: 800.000 crianças nos tribunais. Os tribunais de imigração dos EUA viram nos últimos 12 meses mais de 800.000 casos de menores enfrentando deportação. Ricardo Hernández Navarrete, um menor que teve de comparecer a cinco audiências de imigração, relatou à Univision o que é enfrentar um tribunal sem entender o que está acontecendo. A maioria dessas crianças vem do México e da América Central — Guatemala, Honduras, El Salvador — fugindo de violência de gangues, recrutamento forçado e pobreza extrema. Muitas têm familiares nos EUA atuando como patrocinadores, frequentemente tios ou primos sem recursos para pagar um advogado privado, cujos honorários são inalcançáveis para famílias de baixa renda.
A voz coletiva das organizações de defesa de imigrantes resumiu o diagnóstico: “Deixar uma criança ou adolescente sem defesa legal diante de um tribunal de migração é condená-la automaticamente a uma deportação de volta aos mesmos ambientes de violência dos quais fugiu.”
A partir desta segunda-feira, milhares dessas crianças vão descobrir isso sozinhas, diante de um juiz.